IA y analítica de datos cambian la prevención de riesgos laborales
La integración de inteligencia artificial (IA) y analítica de datos en los entornos de trabajo reduce la siniestralidad laboral mediante la predicción automática de riesgos y el monitoreo continuo de condiciones operativas. A través del procesamiento en tiempo real de métricas biomecánicas, registros de higiene y comportamiento operacional, las organizaciones detectan patrones de peligro antes de que se produzcan accidentes o lesiones osteomioarticulares. Esta evolución técnica sustituye los esquemas tradicionales de reacción posterior por modelos de prevención anticipada.
Durante el XXVI Congreso Internacional ORP 2026 celebrado en el Centro de Convenciones Metropolitano de la ciudad santafesina de Rosario, en el que participó iProfesional, especialistas internacionales y directivos del sector asegurador afirmaron que los algoritmos de aprendizaje automático y los sensores inteligentes optimizan el control ergonómico en las plantas industriales.
El encuentro organizado por la Fundación Internacional ORP y La Segunda Seguros reunió a más de 1.700 participantes y 200 disertantes de 43 países para discutir las aplicaciones prácticas de la IA en la salud ocupacional. El debate sobre la implementación del trabajo digital y el uso seguro de soluciones algorítmicas en la Argentina ya forma parte de los análisis sobre regulación tecnológica.
¿Cómo cambian la inteligencia artificial y la analítica de datos la prevención laboral?
La implementación de modelos algorítmicos e inteligencia artificial en los entornos productivos habilita la medición de variables operativas en tiempo real y la construcción de matrices de riesgo dinámicas. Este enfoque, denominado desde la organización del congreso como Prevención 4.0, reconfigura las prioridades corporativas y del seguro de riesgos del trabajo, desplazando la atención desde la indemnización posterior hacia la neutralización anticipada de peligros.
En la Argentina, el marco regulatorio acompañó esta evolución mediante las normativas impulsadas por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación. La presentación del programa Prevención 4.0 y la reglamentación de la Disposición 15/2026 formalizaron la validez probatoria de la evidencia digital obtenida mediante dispositivos interconectados y sensores ergonómicos.
Leonardo Pucheta, subgerente de Innovación Tecnológica Aplicada a la Prevención de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social del Ministerio de Capital Humano de la Nación, detalló en una sesión de la ORP 2026 que cubrió iProfesional, los alcances del nuevo esquema normativo durante su exposición técnica.
"Planteamos el programa como un imperativo: no obligarse a implementar, sino que es obligatorio evaluar todas las herramientas disponibles para bajar la curva de siniestralidad aún más, y en eso estamos, empujando para que se consideren las tecnologías y que cada uno desde su lugar pueda evaluar si ayuda a mejorar sus prácticas preventivas", dijo el funcionario.
Pucheta explicó además que la normativa reconoce figuras como el prestador de servicios 4.0 y las entidades certificadoras de estándares técnicos, lo que otorga certeza jurídica a los operadores del sistema.
"Lo importante es que al mismo tiempo que esta tecnología permite que la supervisión del sistema se mantenga y se profundice, esto transparenta mucho cómo la seguridad del trabajo además habilita dinámicas de autocontrol del trabajador, que se convierte en un actor activo de la prevención y no solo en un dependiente pasivo", destacó.
Desde la perspectiva aseguradora, la recolección ordenada de métricas resulta indispensable para optimizar la asignación de recursos en los establecimientos productivos. Sebastián Antolloni, jefe del área de Prevención y Medicina Laboral en La Segunda ART, remarcó ante iProfesional la orientación de la aseguradora hacia el uso intensivo de datos e inteligencia computacional.
"La Segunda Seguros se propone ser una ART, en el caso de la línea de negocio de riesgo del trabajo, que sus clientes ponderen sus servicios por la forma de hacer prevención y no solamente por la forma en cómo atendemos un siniestro. Nos proponemos desde el área de prevención de riesgos laborales incluir tecnología que nos permita ayudar a esos clientes en este proceso, que tiene que ver con tres grandes caminos: la digitalización, el uso de la innovación y de la IA", dijo Antolloni.
El ejecutivo de La Segunda ART agregó que la digitalización interna otorga la capacidad de gestionar datos de manera estructurada: "Eso nos da la posibilidad de trabajar una estrategia bien focalizada. Como los recursos son limitados, podemos enfocar esos pocos recursos disponibles efectivamente donde está el problema".
¿De qué manera influye la innovación tecnológica en la reducción de siniestros laborales?
El desarrollo de herramientas para la seguridad ocupacional requiere articular el conocimiento técnico de las aseguradoras con las capacidades de desarrollo ágil presentes en el ámbito emprendedor. La innovación abierta permite validar hipótesis operativas mediante pruebas piloto controladas antes de proceder a su escalamiento masivo en las empresas clientes.
Dentro de esta dinámica, programas corporativos como InnLab facilitan la integración de algoritmos de visión por computadora para el análisis biomecánico en puestos de montaje y tareas de carga. A través del procesamiento de imágenes en video, estos sistemas identifican posturas forzadas, movimientos repetitivos y sobrecargas musculares sin necesidad de colocar sensores físicos invasivos sobre el cuerpo del operario.
Martín Moser, gerente ejecutivo de Tecnología e Innovación de La Segunda Seguros, analizó ante iProfesional la evolución de estas iniciativas transversales en el ámbito corporativo durante su participación en el encuentro.
"Hace unos años cuando hablábamos de innovación parecía que era una temática exclusiva de técnicos o de gente relacionada al mundo IT y hoy la innovación cruza todas las industrias y todos los negocios. Lo que más me llama la atención y que en este congreso también fue notable es que las conversaciones y las charlas no se dan solamente entre gente técnica, sino entre gente que maneja negocios, que define negocios y que tiene roles importantes en la ejecución de esos negocios", dijo Moser, quien remarcó la penetración de las soluciones basadas en datos en la cadena de valor del seguro laboral.
"Hoy realmente es difícil pensar en qué procesos no estará embebida la inteligencia artificial. Nosotros hoy creo que tenemos la gran oportunidad en una industria como la del seguro en ser muy eficientes de cara a la operación y muy asertivos de cara al cliente. A nosotros nos gusta mostrarnos como corporación en lo que estamos haciendo en innovación abierta porque nos parece que es una gran oportunidad que tienen todas las organizaciones, cualquiera sea el tamaño y cualquiera sea la industria, para desarrollarse, para innovar, para mejorar sus procesos. Entendemos que si se hace bien no es caro hacerlo y da un muy buen retorno financiero para la organización", explicó Moser
Un caso concreto de esta sinergia tecnológica lo constituye la herramienta desarrollada junto a la empresa inicial Wiflow, orientada a evaluar los riesgos ergonómicos mediante la captación automática de imágenes. Al detectar desviaciones en las posturas de trabajo, el sistema envía alertas tempranas que permiten reconfigurar el diseño de las estaciones operativas y prevenir lesiones. La utilización de entornos inmersivos de realidad virtual ha demostrado elevar la efectividad de las capacitaciones en tareas críticas de alto riesgo. iProfesional analizó las dinámicas de contratación y reestructuración del empleo a partir de estas tecnologías.
Sin embargo, el despliegue de estas herramientas digitales presenta dificultades prácticas en el terreno operativo. Antolloni advirtió sobre la sobreoferta tecnológica y la necesidad de mantener la precisión al elegir una herramienta.
"Por un lado, hay tanta disponibilidad hoy o tanta oferta de productos digitales, innovadores y de IA, que de alguna manera termina confundiendo a los usuarios en cuanto a cuál es la mejor opción para resolver el problema que tienen ellos. Y por otro lado, el convencimiento en el caso de nuestros clientes desde su dirección hasta todo el cuerpo de integrantes en cuanto a la necesidad de digitalizar, innovar y usar IA. Si no existe un convencimiento firme y una necesidad focalizada sobre la cual la tecnología viene a ayudar, muchas veces termina siendo más una limitante que una ayuda", afirmó.
¿Qué impactos y riesgos genera la hiperconectividad en la salud de los trabajadores?
A la par de los beneficios en materia de siniestralidad, la informatización de los procesos laborales y la supervisión algorítmica introducen desafíos que afectan la salud física y mental de las personas. La hiperconectividad, el tecnoestrés y la difuminación de los límites entre la jornada laboral y la vida personal configuran cuadros de sobrecarga cognitiva y agotamiento profesional.
La implementación de métodos de monitoreo constante basados en software de seguimiento, geolocalización o evaluación del ritmo de producción mediante inteligencia artificial genera en muchos casos una sensación de vigilancia permanente. Esta presión psicológica incrementa los niveles de ansiedad y altera el bienestar en las organizaciones.
Ana Ercoreca, secretaria general de la International Association of Labour Inspection (IALI), expuso, en una sesión de la ORP 2026 en la que participó iProfesional, las métricas internacionales que reflejan la preocupación de la fuerza laboral ante el avance del control algorítmico.
"Las estadísticas elaboradas por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo indican que el 27% de los trabajadores considera que la inteligencia artificial cambiará su puesto de trabajo, el 47% considera que incrementa la vigilancia y el 24% percibe que reduce su autonomía".
Ercoreca analizó las consecuencias directas de estos esquemas intensivos sobre la salud física y psicológica de los empleados. "Entre los efectos de la IA encontramos la despersonalización, la falta de empatía, el aumento de la exigencia a los trabajadores y el incremento de la intensidad del trabajo, lo cual deriva en dolores de espalda, dolores de cabeza, desórdenes alimenticios, problemas digestivos e incremento de los niveles de cortisol. Si la máquina empieza a exigir que trabajemos a mucha velocidad sin respetar las pausas necesarias para que el cuerpo descanse, se generan graves desórdenes musculoesqueléticos y problemas psicosociales derivados del sentirse continuamente observado y presionado", advirtió.
En su disertación, la especialista española abordó también el uso de dispositivos portátiles como chalecos refrigerantes con imanes, pulseras de medición térmica y sensores para prevenir golpes de calor en trabajos a la intemperie frente al cambio climático. No obstante, enfatizó la importancia de establecer límites definidos sobre el acceso a los datos personales y garantizar el derecho a la desconexión digital.
"La tecnología nos puede ayudar a reducir la temperatura corporal o enviar avisos al trabajador, pero hay que tener mucho cuidado con el tema de la intimidad del trabajador para que los sistemas de monitorización operen exclusivamente durante el tiempo de trabajo y no después. Lo más importante es que prevalezca el criterio humano, recordando siempre que las decisiones deben ser tomadas por personas para personas y no dejarse llevar únicamente por matrices algorítmicas", afirmó. iProfesional analizó el impacto de la inteligencia artificial sobre las ocupaciones y la salud del ambiente de trabajo.
¿Por qué la tecnología sola resulta insuficiente para consolidar la cultura preventiva?
El consenso de los especialistas reunidos en Rosario ratificó que la adquisición de software especializado, sensores de última generación o plataformas de gestión informatizada no garantiza por sí misma una reducción sostenible de la siniestralidad. La tecnología actúa como un medio técnico, pero su eficacia preventiva depende de la cultura organizacional, los propósitos empresariales y la participación activa de los trabajadores.
Cuando las herramientas digitales se incorporan por simples tendencias del mercado o bajo un enfoque meramente burocrático de cumplimiento normativo, se corre el riesgo de saturar a las estructuras operativas con alertas automatizadas que no conducen a ninguna acción correctiva concreta en la planta.
Agustina Giache, del área de Prevención Integral de Riesgos Laborales de La Segunda Seguros y La Segunda ART, profundizó, en una disertación en la ORP 2026, en los interrogantes centrales que las empresas deben plantearse antes de incorporar soluciones de sensorización y monitoreo inteligente:
"Las plataformas y las aplicaciones nos permiten ser mucho más productivos y efectivos con la seguridad y salud en el trabajo, pero ¿cómo hacemos para transformarlo en prevención real? Es fundamental preguntarnos si realmente estamos adoptando la tecnología porque está de moda o porque hay un riesgo concreto que queremos controlar. ¿Estamos dispuestos a cambiar la forma actual de trabajar? Porque no es simplemente comprar un software, crear los usuarios y esperar que la magia ocurra", sostuvo.
Giache advirtió sobre la diferencia entre recopilar datos y tomar decisiones efectivas que modifiquen el entorno físico o la organización de las tareas. "Si una alerta o un sensor indica que debemos rediseñar el puesto de trabajo o el esquema operativo, ¿realmente estamos dispuestos a hacerlo o simplemente dejaremos que los datos queden guardados? Hay que analizar si estamos controlando el riesgo o al trabajador. Muchas tecnologías levantan variables de salud de las personas, por lo que debemos ser efectivos con la comunicación para que el trabajador esté confiado y no sienta una sensación de vigilancia que termine desencadenando un accidente", advirtió.
Este enfoque exige poner a la persona en el centro de todas las decisiones corporativas. El concepto de supervisión humana en el proceso (Human in the Loop) garantiza que los modelos de inteligencia artificial funcionen como un asistente de soporte técnico, dejando la evaluación ética, el juicio profesional y la empatía en manos de los especialistas en salud ocupacional y gestión de riesgos.
El XXVI Congreso Internacional ORP 2026 en Rosario demostró que el futuro de la seguridad laboral en la Argentina y América latina se encamina hacia una integración entre analítica avanzada, regulación moderna y gobernanza ética. La Prevención 4.0 ofrece herramientas sin precedentes para anticiparse a los peligros en el lugar de trabajo, pero la sostenibilidad organizacional se alcanza cuando la tecnología se pone al servicio del cuidado integral de las personas.