Estados Unidos permitió que la IA haga recetas médicas

El estado de Utah aprobó un programa piloto pionero que permite a un algoritmo emitir prescripciones médicas. De qué se trata y cómo funciona
Estados Unidos permitió que la IA haga recetas médicas

En un hito sin precedentes para la medicina digital, las autoridades sanitarias de Estados Unidos dieron luz verde al primer programa que permite a un algoritmo de inteligencia artificial emitir recetas médicas sin la necesidad de que un profesional firme la orden de manera previa. La medida marca una bisagra en la integración de la tecnología dentro del sistema de salud y busca reducir los tiempos de atención ante la alta demanda de consultas especializadas.

El permiso fue otorgado por los organismos de regulación del estado de Utah a la startup Nolla Health, desarrolladora de un sistema inteligente enfocado en la atención dermatológica. De este modo, la plataforma, que cobra u$s4.99 la suscripción mensual, quedó habilitada para operar de manera autónoma en la prescripción de tratamientos iniciales, convirtiéndose en el primer antecedente de este tipo dentro del territorio estadounidense.

Cómo funciona el sistema que emite recetas en pocos minutos

El programa funciona a través de la aplicación móvil Nolla Derm, donde los usuarios mayores de 18 años deben completar un cuestionario sobre su estado de salud general y realizar un escaneo facial desde cinco ángulos diferentes. A partir de esa información, el sistema procesa los datos y, en un lapso de entre diez y quince minutos, elabora un plan de tratamiento específico y genera la receta médica correspondiente.

El alcance de la autorización autónoma contempla únicamente el abordaje de cuadros de acné leve o moderado mediante medicamentos de uso tópico, dejando expresamente fuera del alcance de la máquina los tratamientos orales o de mayor complejidad. Además, la herramienta opera sobre un catálogo cerrado de opciones preaprobadas por especialistas, por lo que ante cualquier caso que exceda los parámetros de seguridad establecidos, el paciente es derivado de inmediato a un médico humano.

Las etapas de control y el motivo detrás de la medida

Para garantizar el correcto desempeño de la tecnología, la implementación del proyecto contempla una serie de fases progresivas de supervisión. Durante la etapa inicial, dos profesionales médicos deben validar cada receta emitida para los primeros cien casos. Luego, el sistema pasa a expedir las prescripciones de forma directa con revisiones posteriores, para finalmente consolidar un esquema de auditorías mensuales sobre el diez por ciento de los tratamientos y el total de las eventuales complicaciones.

"La inteligencia artificial no puede improvisar. Solo puede elegir entre una lista corta de tratamientos aprobados por médicos", aseguró Zaid Fadul, médico jefe de Nolla Health, en un comunicado que emitió la empresa en medio de la repercusión mediática por la novedad.

La decisión de avanzar con esta iniciativa responde a la sobrecarga que enfrenta el sistema de atención en la región, donde la espera para conseguir un turno con un dermatólogo puede alcanzar un promedio de 61 días, el doble del promedio en el resto de Estados Unidos. Con una suscripción promocional accesible y bajo la supervisión constante de auditores externos, la experiencia busca evaluar si la automatización puede ofrecer una respuesta rápida y segura a afecciones de baja complejidad.

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