¿Qué frena el desarrollo de la inteligencia artificial en Argentina?
La Argentina invierte en IA por debajo del promedio regional y pocas empresas la incorporan formalmente, según un estudio de Udesa
La Argentina invierte en inteligencia artificial (IA) el equivalente al 0,12% de su PIB, por debajo del promedio latinoamericano del 0,22%, y apenas el 11,2% de sus empresas la incorpora formalmente. La baja inversión y la escasa adopción limitan el aprovechamiento de una tecnología que, con un impulso a su incorporación en el sector privado, podría aportar 17.714 millones de dólares a la economía hacia 2030, el equivalente al 2,13% del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado.
En la actualidad, la IA genera 4.316 millones de dólares en la actividad nacional, el equivalente al 0,6% del PIB. Sin incentivos profundos que aceleren su adopción, el escenario inercial prevé un aporte de 12.708 millones de dólares en 2030, un 1,5% del PIB, por debajo del potencial estimado con una mayor incorporación empresarial.
El estudio técnico fue elaborado por la Cátedra de Competitividad Jorge H. Forteza de la Universidad de San Andrés (Udesa). La dirección del trabajo estuvo a cargo de los profesores Raúl Katz, Luciana Pagani y Natalia Méndez Huergo. Los investigadores emplearon modelos econométricos y un trabajo de campo en el entramado productivo.
El informe fue expuesto en la sede de la universidad en el barrio porteño de Recoleta ante investigadores y ejecutivos de empresas. iProfesional fue el único medio presente en esta exposición. Los videos con fragmentos de la exposición de Katz incluidos en este artículo fueron grabados por el autor de este artículo.
La diferencia de 5.000 millones de dólares adicionales surge de comparar la tendencia inercial con un programa acelerado de adopción corporativa. Al analizar los números del informe, el salto de productividad resultará indispensable para sostener la competitividad nacional.
¿Qué posición ocupa la Argentina en el mapa tecnológico de América latina?
La Argentina se ubica en el sexto puesto entre 19 países de América latina en adopción e infraestructura de inteligencia artificial, según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA). El país suma 55,6 puntos en la medición agregada. Esta puntuación lo sitúa por detrás de Chile (71,4), Brasil (68,4), Uruguay (67,0), Colombia (56,8) y Costa Rica (56,0).
Si se observa la inversión anual, el gasto argentino en esta tecnología alcanza los 798 millones de dólares en 2026. Esta cifra representa apenas el 0,12% del PIB nacional. El promedio de América latina se ubica en el 0,22% del PIB. En la comparación regional, Chile encabeza la inversión relativa con el 0,32%, seguido por Brasil y Colombia con el 0,26%.
En valores absolutos, la Argentina ocupa la quinta posición del continente. Brasil lidera el gasto regional con 6.771 millones de dólares, México suma 3.569 millones, Colombia registra 1.388 millones y Chile alcanza los 1.309 millones. Esta distancia surge por un ritmo de gasto nacional menor al de los mercados líderes. iProfesional analizó los desafíos regionales e inversiones tecnológicas.
¿Por qué las empresas argentinas muestran un nivel bajo de penetración formal de IA?
Apenas el 11,2% de las empresas argentinas incorpora formalmente inteligencia artificial en sus operaciones cotidianas, debido a presupuestos acotados, sistemas informáticos antiguos y falta de proyectos coordinados. Este registro del 11,2% ubica al sistema productivo local muy rezagado frente al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que alcanza el 20,2%.
En la región, el país queda por detrás de Uruguay (16,5%), Chile (13,5%), Brasil (13,0%) y Colombia (12,7%). Las organizaciones locales enfrentan barreras para escalar sus pruebas piloto hacia el corazón del negocio.
Predomina una etapa de experimentación aislada. Muy pocas organizaciones cuentan con comités de gestión de riesgos, protocolos de privacidad o asignación de presupuesto exclusivo para proyectos digitales.
Solo un grupo selecto de entre 10 y 25 empresas nativas digitales exhibe una asimilación profunda de esta herramienta en sus operaciones. Se trata de organizaciones nacidas en los últimos veinte años con modelos de negocio digitales. iProfesional informó acerca de cómo las compañías locales buscan mayor productividad mediante soluciones unificadas.
Si se tiene en cuenta que el 93% del entramado corporativo está compuesto por organizaciones locales orientadas al mercado interno, el promedio nacional refleja el estado incipiente de la mayoría.
¿Cómo se compara la adopción de IA en las pymes argentinas con la de otros países?
La adopción de inteligencia artificial en las pymes argentinas exhibe un rezago marcado en las comparaciones internacionales, con tasas que van del 8,5% en pequeñas empresas al 16,0% en medianas empresas.
Mientras que en el bloque de la OCDE el promedio de adopción empresarial alcanza el 20,2%, las pymes argentinas de menor tamaño registran menos de la mitad de ese indicador. En el plano sudamericano, las pequeñas y medianas empresas locales también quedan por detrás del desempeño de sus pares de Uruguay (16,5%), Chile (13,5%), Brasil (13,0%) y Colombia (12,7%).
Un estudio sobre 402 pymes argentinas indica que el 41,6% incorporó al menos una aplicación con inteligencia artificial. Sin embargo, el 85% de las pymes adoptantes inició su uso recién entre 2024 y 2025. El 56% de las pymes usuarias se mantiene en una fase experimental. El 72,5% no posee directivas de uso seguro y el 78,3% no destina una partida presupuestaria específica para esta tecnología.
A pesar de estas limitaciones, el 68,2% de las pymes encuestadas planea invertir o mantener sus desembolsos en soluciones digitales durante los próximos meses. Incluso en pymes no tecnológicas, empleados sin conocimientos de programación desarrollaron sus propias aplicaciones internas con herramientas de acceso público.
¿Cuáles son los sectores económicos de la Argentina que más invierten en esta tecnología?
Los servicios financieros y el sector de tecnologías de la información encabezan las inversiones en inteligencia artificial en la Argentina, lo que revela un desacople respecto de la estructura del PIB nacional.
El sector financiero lidera el gasto en 2026 con 171 millones de dólares. Le siguen la salud con 75 millones, el transporte y ocio con 66 millones, los bienes durables con 61 millones, y el software y la energía con 57 millones de dólares cada uno. iProfesional informó acerca de un caso concreto de aplicación industrial mediante drones e inteligencia artificial en la infraestructura energética argentina.
En el universo de las pymes, el sector de software y servicios informáticos encabeza la adopción con un 44,4%. En el extremo opuesto, la construcción registra un 5,5%, el turismo un 5,9% y la agroindustria valores también bajos.
En las pymes tecnológicas, el 79,1% utiliza estas herramientas directamente en la producción de sus servicios principales. En la industria tradicional, esa proporción cae al 28,3%. Esta disparidad demuestra que la tecnología aún no penetró de manera transversal en los grandes complejos exportadores del país.
¿Qué desafíos específicos enfrenta la infraestructura de centros de datos en el país?
La infraestructura de centros de datos en la Argentina enfrenta desafíos severos de escala, disponibilidad de energía de alta capacidad y conectividad internacional directa para procesamiento intensivo.
El país cuenta con apenas cuatro centros de datos adaptados para inteligencia artificial en 2026. Esta disponibilidad contrasta con los 29 centros operativos en Brasil, los 19 en México y los 12 en Chile.
Grandes iniciativas anunciadas en el territorio enfrentan alta incertidumbre. El anuncio del proyecto de OpenAI y Sur Energy para construir un centro de 500 megavatios en la Patagonia por 25.000 millones de dólares no registra avances ni solicitudes de adhesión al régimen de incentivos.
La escasez de instalaciones locales obliga a procesar datos en servidores del exterior. Esta situación incrementa los tiempos de latencia, eleva los costos de transmisión e impacta en la competitividad corporativa.
No obstante, el país ofrece condiciones naturales atractivas para revertir este atraso. Entre ellas figuran costos energéticos competitivos, abundancia de fuentes renovables, redes de fibra óptica y marcos como la Ley de Economía del Conocimiento. Superar estos escollos requerirá marcos regulatorios estables, seguridad jurídica y facilidades de acceso a equipos de hardware de última generación.
¿Cómo usan la inteligencia artificial los trabajadores?
Los trabajadores argentinos recurren a la inteligencia artificial de forma masiva e informal a través de sus cuentas personales en celulares y computadoras, en un fenómeno denominado "shadow AI".
El 21,9% de la población argentina en edad laboral utiliza herramientas generativas como ChatGPT o Claude. Este nivel de uso individual supera el promedio mundial del 17,8% y el promedio del Sur Global del 15,4%.
Si se analizan las encuestas a usuarios conectados a Internet, el 45,5% declara un uso personal de la tecnología. El 27,5% de los ocupados afirma que emplea estas plataformas para sus tareas cotidianas en el empleo.
La penetración individual muestra brechas generacionales y educativas muy marcadas en el país. La Generación Z encabeza la adopción personal con un 63,9%, seguida por los Millennials con un 45,0%, la Generación X con un 38,4% y los Boomers con un 29,0%.
Entre las personas con formación universitaria completa, la utilización llega al 61,7% en el ámbito personal y al 36,4% en el entorno laboral. En hogares de ingresos altos, el uso alcanza el 58,9%.
Las tareas más frecuentes entre los empleados son la búsqueda de información y el procesamiento de datos con un 71%. La traducción suma un 27,5%, el análisis de reportes un 26,2%, las tareas de comercialización un 21,0% y la administración un 20,5%. Esta adopción desde abajo hacia arriba demuestra que las personas avanzan más rápido que las organizaciones en las que trabajan.
¿Qué impacto tendrá la inteligencia artificial en los puestos de trabajo del país?
La expansión de la tecnología provocará un proceso de transición en el mercado laboral, con la eliminación potencial de tareas repetitivas y la demanda de miles de profesionales calificados. Los estudios técnicos calculan que entre 2,78 y 5,48 millones de puestos de trabajo en los centros urbanos del país presentan algún grado de exposición a la automatización.
Si se ajusta este cálculo únicamente al empleo de las empresas que adoptan la tecnología (1,05 millones de trabajadores en 2025 y 1,55 millones hacia 2030), la eliminación potencial de puestos oscilará entre 211,6 mil y 416,1 mil empleos para el año 2030.
Como contrapartida, la necesidad de profesionales especializados en inteligencia artificial crecerá con fuerza. El stock de trabajadores expertos pasará de 25,9 mil en 2025 a 160 mil en 2030. El escenario de crecimiento acelerado generará una demanda adicional de 35 mil puestos calificados frente a la tendencia inercial.
El balance neto entre los empleos destruidos y las nuevas posiciones especializadas mostrará una brecha negativa de entre 51 mil y 256 mil puestos hacia 2030. Esta tensión exigirá un esfuerzo de reconversión laboral para capacitar a los trabajadores desplazados.
¿Cuáles son los dilemas legales y de ciberseguridad que genera el uso de IA?
La adopción de inteligencia artificial plantea retos en materia de ciberseguridad, regulación de algoritmos y responsabilidad legal ante daños o decisiones automáticas. Los ciberataques potenciados por esta herramienta crecieron de manera exponencial en el entorno corporativo global y regional. iProfesional analizó el incremento de amenazas e incidentes cibernéticos a causa de la IA.
Al mismo tiempo, la discusión regulatoria en la Argentina busca equilibrar la protección de datos personales con la necesidad de no frenar la innovación tecnológica en startups y empresas locales. iProfesional profundizó sobre el debate entre normativas y desarrollo tecnológico. Las empresas deberán coordinar esquemas de gobernanza algorítmica para garantizar un uso transparente y seguro de la información.
¿Cuáles son las recomendaciones clave para acelerar la competitividad digital argentina?
Los autores del informe proponen ordenar las políticas públicas mediante un programa nacional 2027-2030, la creación de un ente técnico liviano y una articulación estrecha con el sector privado. El estudio aconseja establecer una unidad de coordinación técnica muy reducida que reporte directamente a la Jefatura de Gabinete o Presidencia de la Nación, sin crear agencias costosas.
La propuesta pública incluye diseñar misiones específicas en cuatro sectores claves: Agroindustria, energía y minería, salud y economía del conocimiento. Para las pymes, el documento recomienda implementar un programa permanente de asistencia técnica, crear redes de prueba de tecnología e incentivar desafíos coordinados por empresas grandes.
En el ámbito empresarial, los directorios deberán definir comités de gobernanza, fijar pautas para el uso seguro de datos y superar la etapa de experimentos dispersos. En materia de talento, se sugiere fortalecer la oferta de las 42 universidades que dictan 99 carreras vinculadas a datos en el país. Además, se propone crear tecnicaturas cortas de dos años con certificación oficial.