Mercedes y sus pulperías: plan gastronómico distinto cerca de CABA
Mientras en Capital te cobran una fortuna por un "avocado toast", a solo 100 kilómetros hay un lugar que se quedó detenido en 1830 y te sirve la mística en bandeja de plata. Mercedes se convirtió en el punto crítico del turismo Buenos Aires que no te podés perder.
Apenas una hora y media de viaje separan el caos del Obelisco de la paz de esta ciudad que es, esencialmente, un viaje en el tiempo. El turismo local suele pecar de repetitivo, pero Mercedes rompe el molde con una oferta que combina arquitectura colonial, la majestuosa Catedral Basílica de Nuestra Señora de las Mercedes y, por supuesto, ese aire de campo que te limpia los pulmones.
Caminar por sus callecitas es encontrarse con viejos almacenes de ramos generales y fachadas que parecen escenografías de una película de época. Pero el verdadero imán, el que hace que la gente haga fila bajo el sol, es la gastronomía. Es la sede de la Fiesta Nacional del Salame Quintero, un evento que paraliza la provincia y donde el producto estrella tiene denominación de origen y un sabor que no tiene competencia en ninguna góndola de supermercado porteño.
¿Qué secretos esconde La Pulpería de Cacho Di Catarina, joya del turismo Buenos Aires?
Si hablamos de autenticidad, tenemos que hablar de La Pulpería de Cacho Di Catarina. Fundada en 1830, es una de las poquísimas pulperías originales que quedan en pie en toda la Argentina. Entrar ahí es cruzar un portal hacia la época de los caudillos y los duelos a facón. Sus paredes de ladrillo a la vista, las estanterías cargadas de botellas llenas de polvo histórico y el mostrador con reja —originalmente para proteger al pulpero de los parroquianos más bravos— son el escenario perfecto para un almuerzo completo.
El espíritu de Cacho, el "último pulpero", sigue vivo en cada rincón. Es el lugar donde los gauchos de la zona se mezclan con los turistas de ciudad, y donde un "gaucho cantor" suele amenizar la tarde con zambas y tangos, contando anécdotas que te erizan la piel. No por nada tiene más de 3.000 opiniones positivas en Google, la gente no va solo por la comida, va por la experiencia de sentirse parte de nuestra identidad nacional.
¿Cuál es el menú criollo que revoluciona el turismo Buenos Aires gastronómico?
La carta de La Pulpería de Cacho es un gran contraste para los que están acostumbrados a las porciones gourmet minimalistas. El fuerte de la casa son las empanadas de carne fritas al disco, con esa masa crocante y un relleno jugoso.
El osobuco braseado es, posiblemente, uno de los mejores que podés probar en la provincia. Se deshace con solo mirarlo. Si vas por el lado de la parrilla, el asado criollo tiene ese gusto a leña que es imposible de replicar en un departamento. Y para los que buscan algo distinto pero bien de campo, la calabaza al horno de barro rellena con vegetales salteados es una opción vegetariana que compite cabeza a cabeza con cualquier corte de carne.
En cuanto al postre, el flan casero con una montaña de dulce de leche o la manzana verde de la abuela cocida al horno de barro con queso griego de cabra son el cierre perfecto para una comilona que te va a obligar a desabrochar el primer botón del pantalón.
¿Qué otros atractivos de turismo Buenos Aires encontrás cerca de Mercedes?
Mercedes es el corazón, pero sus alrededores también laten fuerte. A pocos minutos tenés el pueblo de Tomás Jofré, otro polo gastronómico que forma parte del mismo circuito de turismo de la zona.
Esta zona se consolidó como el refugio de los porteños que buscan escapar del cemento sin tener que gastar una fortuna en pasajes de avión. La relación precio-calidad de Mercedes es imbatible. Podés comer muy bien, visitar monumentos históricos y volver a tu casa en el mismo día.
Lugares como Mercedes y su histórica pulpería nos devuelven a lo básico de la buena comida, la charla cara a cara y el respeto por las tradiciones.