TURISMO

Queda a 1 hora de CABA y tiene viñedos, pastas artesanales y asado: el pueblo perfecto

A poco más de una hora de la capital de Buenos Aires, la localidad de Uribelarrea consolidó su posición como predilecto para las escapadas de fin de semana
Por YA
TURISMO - 04 de Julio, 2026

Viajar al Viejo Continente se transformó en un lujo privativo, pero la necesidad de escapar del cemento y el estrés urbano permanece intacta. En ese escenario de resignación económica, un fenómeno suburbano comenzó un enclave rural que emula la fisonomía de los pequeños pueblos italianos, combinando viñedos boutique, tradición vitivinícola y un polo gastronómico de excelencia que atraen al turismo.

Lo que pocos dicen es que este paraíso de desconexión no exige pasaporte ni pasajes en euros, pero se encuentra a escasos kilómetros del Obelisco y propone una experiencia sensorial que desafía a los destinos tradicionales del sector.

¿Por qué este pueblo redefine el turismo en Buenos Aires con su aire europeo?

A poco más de una hora de la Capital Federal, la localidad de Uribelarrea —ubicada en el partido de Cañuelas— consolidó su posición como el refugio predilecto para las escapadas de fin de semana. Fundado a finales del siglo XIX como un polo de desarrollo tambero, el pueblo conservó casi intacto su trazado antiguo, sus calles de tierra y sus fachadas de ladrillo a la vista. Esta fisonomía, que remite de inmediato a la campaña de Italia, generó un verdadero furor, atrayendo a una masa de visitantes que busca sofisticación sin recorrer grandes distancias.

El verdadero elemento disruptivo de este destino es su incipiente producción vitivinícola. Aunque la provincia no es históricamente asociada a la viticultura de gran escala, pequeños productores locales lograron implantar cepas que se adaptaron con éxito al suelo pampeano. Estas bodegas boutique ofrecen visitas guiadas, caminatas entre hileras de vides y degustaciones dirigidas, configurando una oferta de turismo que hasta hace pocos años resultaba impensada para el entorno bonaerense.

Viñedos y asado a la cruz: la gastronomía que impulsa el turismo en Buenos Aires

La fisonomía arquitectónica del lugar encuentra su correlato perfecto en las mesas locales. Los antiguos almacenes de ramos generales y las casonas de época recicladas funcionan hoy como bodegones de campo y restaurantes de autor, donde la herencia italiana se fusiona con la identidad criolla. Las pastas artesanales son, sin dudas, el núcleo de la propuesta dominical con sorrentinos, ravioles de cordero y tallarines cortados a cuchillo se elaboran a la vista utilizando materias primas de productores de la zona.

La accesibilidad es una de las mayores ventajas competitivas de este enclave pampeano, ofreciendo alternativas para diferentes perfiles de viajeros y presupuestos

Sin embargo, la experiencia no reniega de las raíces nacionales. El aroma a leña inunda las calles desde temprano, anunciando los tradicionales costillares y vacíos cocinados lentamente al asador a la cruz. A esto se suma una destacada producción de embutidos, quesos de campo y cervezas artesanales que complementan la propuesta. La posibilidad de almorzar en galerías históricas o bajo la sombra de arboledas centenarias añade un valor intangible que motoriza de manera constante el flujo de visitantes.

Mapa de conectividad: cómo llegar al epicentro del turismo en Buenos Aires, Argentina

La accesibilidad es una de las mayores ventajas competitivas de este enclave pampeano, ofreciendo alternativas para diferentes perfiles de viajeros y presupuestos.

Si optás por trasladarte en vehículo particular, el trayecto es directo y demanda aproximadamente una hora:

  • Salir de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través de la Autopista Riccheri;
  • Continuar el recorrido empalmando con la Autopista Ezeiza-Cañuelas;
  • Tomar la Ruta Nacional 205 en sentido hacia Cañuelas;
  • Unos kilómetros antes de ingresar a la cabecera del partido, encontrarás el desvío señalizado que conduce al acceso principal del pueblo.

Para quienes prefieren el transporte público, existen opciones combinadas que permiten abaratar costos de movilidad de forma sustancial:

  • Tren y remís: podés abordar la línea Roca hasta la estación Cañuelas y, desde ese punto, tomar un servicio de remís o taxi local para recorrer los casi 20 kilómetros restantes hasta el centro histórico del pueblo. El tiempo estimado oscila entre la hora y media y las dos horas de viaje.
  • Colectivo: existen servicios de media distancia que conectan la terminal de CABA con Cañuelas, permitiendo luego realizar el trasbordo mediante colectivos locales o transporte privado hacia el predio rural.

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