Hoteles casi llenos y comercios expectantes: el impacto económico de la visita del Papa
Miles de turistas se preparan para un evento histórico con reservas colmadas, promociones y ciudades en alerta ante una ola de visitantes
La llegada del Papa a la Argentina tendrá un impacto económico en los destinos que formarán parte de su recorrido. La expectativa de las cámaras empresariales está puesta en el movimiento turístico, la ocupación hotelera, la gastronomía y las ventas comerciales que generará el desplazamiento de millones de fieles durante las celebraciones y los encuentros apostólicos previstos.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) estima que la visita podría generar un movimiento económico de hasta u$s270 millones en el país. La proyección contempla el gasto promedio de, al menos, una jornada de aproximadamente 3 millones de visitantes provenientes de distintas provincias y del exterior.
El cálculo incluye el consumo que realizarán quienes viajen para participar de las actividades religiosas, así como los gastos asociados al alojamiento, el transporte, la alimentación y las compras. También contempla el efecto indirecto sobre los establecimientos comerciales y los prestadores de servicios que recibirán a los visitantes.
El antecedente internacional más cercano es el paso de León XIV por España, entre el 6 y el 12 de junio. Según un estudio elaborado por la consultora Ernst & Young (EY), por encargo de la Iglesia, aquella visita generó un impacto económico de 140 millones de euros y contribuyó a la creación de 3.080 puestos de trabajo.
Cuánto dinero podría generar la visita del Papa a la Argentina
Desde CAME anticipan que el movimiento económico alcanzará a diferentes actividades, especialmente en las localidades que recibirán una mayor cantidad de peregrinos y turistas.
"Es difícil precisar con exactitud, pero habrá un gran derrame en distintos rubros: hotelería, alquileres temporarios, gastronomía y comercio minorista", adelantó Ricardo Diab, presidente de la entidad.
La expectativa empresarial también está relacionada con la posibilidad de recuperar parte del consumo perdido durante los primeros meses del año. De acuerdo con los datos difundidos por CAME, las ventas minoristas acumularon una retracción del 2,1% entre enero y septiembre.
En ese contexto, la llegada de visitantes representa una oportunidad para los negocios que puedan captar una porción del gasto asociado a las actividades religiosas. Los sectores que podrían recibir una mayor demanda incluyen:
- Hoteles y alquileres temporarios
- Restaurantes, bares y kioscos
- Locales de indumentaria
- Comercios de artículos regionales
El movimiento también alcanzaría a los servicios vinculados con el turismo, como el transporte de pasajeros, las excursiones, los alquileres temporarios y las actividades recreativas.
A nivel regional, las proyecciones de las cámaras de comercio de Uruguay, la Argentina y Perú ubican en torno a los u$s500 millones el impacto económico potencial de la gira papal por los tres países.
La cifra refleja las expectativas de los sectores comerciales y turísticos ante el desplazamiento de fieles entre distintas ciudades y la demanda de servicios que acompañará las actividades del Pontífice.
Reservas de hoteles: Luján y Buenos Aires esperan una alta ocupación
Uno de los primeros indicadores del movimiento turístico aparece en las plataformas de alojamiento. En Booking, las búsquedas de hospedaje en Luján aumentaron más de 1.800% interanual para las fechas previstas de la visita.
La ciudad bonaerense espera recibir alrededor de 1,7 millones de personas, una cifra que anticipa una demanda extraordinaria de servicios durante las jornadas de las celebraciones. Según informó la Municipalidad, la ocupación hotelera ya supera el 90%.
La disponibilidad de habitaciones y la capacidad de los establecimientos para recibir a los visitantes se convirtieron en algunos de los principales aspectos de la organización turística local.
La demanda no se limita a los hoteles tradicionales. Los alquileres temporarios también forman parte de las alternativas de alojamiento para quienes llegarán desde otras provincias o desde países limítrofes.
En la Ciudad de Buenos Aires, la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba) proyectó una ocupación hotelera superior al 85%.
El relevamiento de la entidad, realizado en establecimientos de distintas categorías, detectó una importante llegada de turistas del interior del país y de naciones vecinas. Además, señaló que las tarifas se ubican en niveles similares a los de la temporada alta.
Buenos Aires cuenta con unos 400 establecimientos hoteleros habilitados, distribuidos principalmente en Palermo, Recoleta y el Centro. Estas zonas concentran parte de la infraestructura disponible para recibir a los visitantes que participarán de las actividades religiosas.
La demanda de alojamiento también podría extenderse a otros barrios porteños y localidades del conurbano, en función de la disponibilidad de habitaciones y de las opciones de transporte para llegar a los lugares donde se desarrollarán los encuentros.
Turismo religioso: crecen las búsquedas de recorridos por la historia de la Iglesia
La visita también impulsa el interés por los circuitos turísticos relacionados con la historia religiosa argentina. Las búsquedas de actividades y excursiones vinculadas con iglesias, figuras religiosas y espacios históricos registraron un incremento en los últimos días.
La plataforma Civitatis identificó una mayor demanda de recorridos que incluyen los lugares relacionados con el Papa Francisco, la historia de Mama Antula y el Cura Brochero, además de visitas a iglesias coloniales de Buenos Aires.
Entre las propuestas que concentran el interés de los viajeros también aparecen la Basílica de Luján y las estancias jesuíticas de Córdoba.
Estos circuitos permiten complementar la agenda de las celebraciones papales con visitas a sitios vinculados con la tradición religiosa y cultural del país. La demanda comprende tanto a turistas argentinos como a visitantes extranjeros que buscan conocer los espacios asociados con la historia de la Iglesia en la Argentina.
"Notamos interés de argentinos y extranjeros por acercarse a este patrimonio y descubrir los principales escenarios de la historia religiosa y cultural del país", expresó Nicolás Posse, country manager de Civitatis para la Argentina y América del Sur.
El crecimiento de estas consultas abre una oportunidad para las agencias de turismo, los guías especializados y los prestadores de excursiones. También puede extender el movimiento económico hacia destinos que no necesariamente forman parte de las principales concentraciones de fieles, pero que cuentan con atractivos relacionados con la historia religiosa.
En Córdoba, por ejemplo, las estancias jesuíticas forman parte de los recorridos patrimoniales que pueden incorporarse a la agenda de quienes viajen a la provincia. En Buenos Aires, las iglesias históricas y los espacios vinculados con la vida del Papa Francisco constituyen otros puntos de interés.
El movimiento generado por la visita también llegó al comercio minorista, donde distintos establecimientos comenzaron a ofrecer productos relacionados con el Pontífice.
En los barrios porteños de Once y Flores se multiplicaron los artículos alusivos a su llegada. Entre los productos disponibles aparecen remeras, banderas, llaveros, estampitas, termos y distintos recuerdos destinados a quienes participarán de las actividades.
La oferta también incluye productos gastronómicos, como dulces de leche y otros artículos que buscan captar la atención de los visitantes. Parte de esta mercadería se comercializa en puestos callejeros y locales, mientras que otra puede encontrarse en plataformas de venta online, como Mercado Libre.
El merchandising relacionado con acontecimientos religiosos constituye otro segmento de consumo que puede beneficiarse del desplazamiento de fieles. Los artículos de recuerdo suelen formar parte de las compras que realizan los visitantes durante sus viajes, tanto para uso personal como para regalar.
A esta tendencia se sumaron empresas y marcas que desarrollaron productos especiales para acompañar la llegada del Papa.
Entre las iniciativas comerciales aparece la de Flamingo, una heladería tradicional de Vicente López que presentó un sabor de edición limitada asociado a la visita papal. La propuesta está elaborada con una crema a base del vino dulce de la bodega Cabrini, ubicada en Luján de Cuyo, Mendoza, y trozos de turrón artesanal de La Simona.
El vino forma parte de los productos que se utilizarán durante las misas del Pontífice en la Argentina. De esta manera, la iniciativa gastronómica incorpora dos referencias vinculadas con la producción regional y las tradiciones alimentarias.
La propuesta se suma a las estrategias de comercios y empresas que buscan aprovechar el incremento de visitantes y la atención que genera el acontecimiento.
En paralelo, Fecoba anticipó que distintos establecimientos gastronómicos y comerciales están organizando sus horarios y modalidades de atención para responder al movimiento previsto.
"Locales gastronómicos y kioscos de Recoleta, Palermo, Belgrano y Núñez definen por estas horas una modalidad de atención permanente y se aprestan a abastecer la creciente demanda, mientras que los centros comerciales proyectan jornadas de intensa actividad y alto volumen de ventas, dinamizando el empleo directo e indirecto en barrios porteños", señaló la entidad.
La previsión de una atención extendida responde a la expectativa de recibir visitantes durante diferentes momentos del día, en particular en las zonas cercanas a los lugares donde se desarrollarán las actividades religiosas.
Los restaurantes, bares, kioscos y comercios de cercanía podrían registrar un incremento de sus ventas por el consumo de los turistas y de las personas que se trasladen dentro de la ciudad para participar de las celebraciones.
El calendario de actividades también tendrá consecuencias sobre la cantidad de días hábiles de noviembre. El Gobierno nacional dispuso jornadas de asueto vinculadas con la visita del Pontífice, con diferencias según la jurisdicción:
- El lunes 9 habrá asueto en todo el país
- El martes 10 la medida alcanzará a la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba
- El miércoles 11 se aplicará en la provincia de Buenos Aires
La reducción de las jornadas laborales podría tener efectos sobre los indicadores mensuales de actividad económica, especialmente en los sectores que dependen de la cantidad de días hábiles para desarrollar sus operaciones.
El Banco Central advirtió sobre esta posibilidad en su informe trimestral de gestión. La autoridad monetaria señaló que la menor cantidad de jornadas laborales podría introducir distorsiones en la medición de noviembre.
"Más allá de la volatilidad de corto plazo de los indicadores mensuales de actividad, que podrían verse afectados por la excepcional reducción de días hábiles prevista para noviembre, el PIB crecería por segundo año consecutivo en 2026", planteó el organismo.
La referencia apunta al posible impacto estadístico de los feriados sobre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el indicador que publica el INDEC para seguir la evolución de los distintos sectores productivos.
De esta manera, noviembre podría mostrar diferencias en los niveles de actividad mensual como consecuencia del calendario excepcional. Sin embargo, el Banco Central mantuvo su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026.
Mientras tanto, las cámaras empresariales siguen de cerca la evolución de las reservas, el consumo y la llegada de visitantes. La proyección de CAME de hasta u$s270 millones ubica a la visita papal entre los acontecimientos con capacidad de movilizar distintas actividades económicas, desde el turismo y la hotelería hasta la gastronomía y el comercio minorista.
El resultado dependerá de la cantidad de personas que se desplacen, el tiempo que permanezcan en cada destino y el gasto que realicen durante las jornadas de actividades religiosas.