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Banco Supervielle afianza presencia en la industria vitiviní­cola a través de su División Vinos

La entidad asiste a empresas ubicadas en Mendoza y en otros polos productivos a lo largo del país, como Salta, San Juan, La Rioja y Neuquén
13/01/2017 - 20:53hs
Banco Supervielle afianza presencia en la industria vitiviní­cola a través de su División Vinos

Según los últimos registros, la Argentina posee cerca de 900 establecimientos vitiviní­colas. Se trata, por cierto, de una industria fuertemente orientada al negocio de la exportación, dado que, de ese total, unas450 realizan periódicamente enví­os al exterior. 

El contexto actual en el que operan estas compañí­as, sin dudas es complejo: en el mercado interno, pesan variables como la suba de costos y la creciente competencia por un espacio en las góndolas. En el plano internacional, la competitividad cambiaria se ha transformado en una variable clave.

En diálogo con, Gustavo Escande, gerente de Banca Empresas del Interior del Banco Supervielle, destacó que "para las bodegas exportadoras hay una realidad y es que la Argentina ha tenido una inflación en dólares que agotó gran parte de las ventajas cambiarias y esto hace más complejo operar en los mercados internacionales". 

Además, agregó que "hubo muchas empresas que se reorientaron al plano doméstico, lo que les ha permitido sostener la rentabilidad. Pero esto, a su vez, derivó en que la competencia sea cada vez más agresiva".

En este contexto complejo para operar, el experto destacó que "para las bodegas hoy en dí­a resulta fundamental contar con un menú de productos financieros acordes a sus necesidades".

Escande hizo hincapié en un dato no menor: la industria vitiviní­cola se diferencia de muchas otras ramas de actividad porque un emprendimiento, para poder ponerse en marcha y comenzar a operar, requiere de una larga planificación y de plazos mucho más extensos.

"Para llevar adelante un cultivo, como mí­nimo, se requieren de cuatro a cinco años. A eso luego hay que sumarle el perí­odo de guarda que requieren los vinos más todo el plan de negocios, que incluye, ventas domésticas, exportaciones y, por último, la gestión de cobranzas. Es una actividad que se diferencia de muchas otras", indicó.

Dado el fuerte peso que ya tení­a el Banco Supervielle en la región de Cuyo -de hecho, es la principal entidad privada de la región-, el siguiente paso fue la especialización en el negocio vitiviní­cola.

"En el mundo hay algunos casos de bancos especializados. Y nosotros decidimos hacer lo propio en laArgentina, creando una División Vinos, básicamente por dos razones: primero, porque para diferenciarnos debí­amos entender a fondo el negocio y, a partir de ahí­, proponer soluciones. Y luego, por nuestra propiaubicación estratégica, dado que somos el banco más importante de Mendoza, que es la región vitiviní­cola más influyente del paí­s", detalló Escande. 

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Perfil de las bodegas
En la actualidad, el Supervielle está operando con casi 190 bodegas, 90% de las cuales están emplazadas en Mendoza.

Sobre el perfil de los establecimientos, Escande explicó que "tenemos grandes bodegas, con un portfolio de productos de precios medios hacia arriba; pero también proyectos pequeños, de altí­simo valor agregado que, en general, son rentables porque se ubican en la parte superior de la pirámide".

Si bien la mayorí­a de las compañí­as, como se señaló, están ubicadas en Mendoza, la entidad ya estáextendiendo los servicios de la División Vinos a otros polos productivos clave de la Argentina, comoSalta, San Juan, La Rioja y Neuquén.

"Hace un año arrancamos en Mendoza, donde ya estamos consolidados, y ahora estamos incursionando en otras regiones importantes", sintetizó Escande para luego agregar que el objetivo al que apuntan es estar trabajando en el mediano plazo con unas 300 bodegas. "Ese será el número óptimo", afirmó.

Servicios para ganar competitividad

En la actualidad, los servicios que se ofrecen a través de la División Vinos, se basan en tres patas principales:

Asesoramiento con profesionales que conocen del negocio.

Productos y servicios para el manejo de caja y de actividades de comercio exterior.

Herramientas crediticias especí­ficas para la actividad vitiviní­cola.

Respecto de los servicios de asesoramiento, Escande explicó que "se trata de un punto interesante, que ayuda mucho a las empresas a la toma de decisiones en un momento clave como el actual".

En concreto, la División Vinos brinda informes periódicos sobre la industria, además de charlaspara grupos reducidos de bodegas, "en las cuales tenemos un ida y vuelta y podemos asistirlas con asesoramiento".

En cuanto a los productos para el manejo de caja y de actividades de comercio exterior, Escande destacó que "estamos brindando servicios como la administración de los flujos de caja, cheques y facturas y después brindamos la posibilidad de utilizar una home banking muy completa, que permite gestionar todas las operaciones financieras que requiere una exportación e importación".

Por último, las herramientas crediticias comprenden desde prefinanciación de exportaciones hasta instrumentos especí­ficos para esta industria, como financiamiento para la reconversión de viñedos,leasing para la compra de barricascréditos para la implementación de mallas antigranizo e instrumentos para la compra de bienes de capital.

"El leasing para la compra de barricas, por ejemplo, es uno de nuestros productos distintivos, porque la mayorí­a de los bancos no lo ofrecen y la barrica es un insumo clave para la actividad", detalló Escande.

No es para menos, considerando que, según datos de Aduana, el año pasado se importaron barricas de roble francés y americano por un valor cercano a los u$s3 millones. 

Otro instrumento clave, según el directivo, son los créditos para la reconversión de viñedos: "Son planes a mediano plazo, es decir, de hasta cinco años, creados a medida de un proyecto de este tipo, que requiere de un perí­odo de readecuación hasta que entre en fase de producción".

Además, Escande destacó que, a través de la división creada en el Banco Supervielle, también están llevando adelante instrumentos de financiación para ayudar a bodegas a implementar servicios gastronómicos y de hotelerí­a, algo cada vez más demandado por los turistas que visitan regiones como Luján de Cuyo, Valle de Uco o San Rafael.

"El enoturismo ha crecido de manera exponencial. Y crear un instrumento a medida de las bodegas fue fundamental para que muchas pudieran llevar adelante nuevos proyectos", sostuvo el directivo. 

Industria vitviní­cola: proyectos de largo plazo
Sobre el presente y futuro del negocio vitiviní­cola en la Argentina, Escande sostuvo que "el presente puede ser complejo, pero es un negocio de largo plazo y entendemos que las empresas que están detrás de estos proyectos han hecho fuertes inversiones, que están pensadas de cara a los próximos años. No fueron desembolsos para entrar y salir, sino que todo se hizo con una mirada estratégica y la idea del banco es acompañarlas en ese proceso".

Acto seguido, Escande consideró que "el vino argentino se ha consolidado en el mundo, en base al cuidado de la calidad del producto. Por eso es clave para todas las compañí­as del sector seguir afianzando el producto y profesionalizando el negocio, porque cuando la coyuntura mejore, entonces esas empresas sin dudas van a estar mucho más preparadas para aprovechar el cambio de contexto".