Una histórica bodega entra en crisis: con cheques rechazados por más de $1.000M, negocia con los proveedores
La crisis que atraviesa la industria del vino, marcada por la caída del consumo interno y el retroceso de las exportaciones, también alcanzó a Bodegas Bianchi. La histórica firma mendocina comunicó que inició un proceso de reestructuración de sus pagos, con el objetivo de ordenar su situación financiera y evitar el concurso de acreedores, un camino que recientemente debió transitar otra bodega emblemática del sector, Norton.
La decisión fue comunicada oficialmente por la firma, con sede en San Rafael, al sur de Mendoza, y se enmarca en un escenario complejo para toda la cadena vitivinícola. En ese contexto, la empresa señaló que la prioridad es sostener la operatoria y preservar los vínculos comerciales construidos a lo largo de décadas.
Bodegas Bianchi: dificultades financieras y cheques rechazados
En el comunicado difundido por la compañía, Bodegas Bianchi explicó los lineamientos generales del proceso actual. "Hemos abierto una instancia de diálogo con toda la cadena de valor, orientada a acordar un esquema viable de normalización. Este proceso busca encauzar la situación actual priorizando en todo momento la estabilidad de la compañía y la continuidad de sus operaciones", indicó la bodega.
En la misma línea, la empresa amplió su posición frente al escenario que atraviesa el sector vitivinícola y al impacto puntual en su estructura. "Bodegas Bianchi, con casi un siglo de historia en la industria vitivinícola argentina, reafirma su compromiso con la transparencia y la buena fe en el marco de un contexto desafiante para todo el sector, encarando una propuesta de regularización de todas sus áreas cuyo objetivo es atravesar esta coyuntura excepcional de mercado y en lo que nos impacta en sus aspectos particulares, con el acompañamiento de sus proveedores estratégicos, preservando relaciones comerciales sólidamente añejadas y sostenibles en el tiempo", agregó la firma.
Desde la compañía, señalaron que la decisión de reestructurar busca evitar un escenario más crítico. "Con esta medida, lo que se busca es mantener las relaciones comerciales que tenemos con proveedores desde hace décadas y evitar una medida extrema como presentarse en concurso", explicaron fuentes de la bodega.
Las dificultades financieras de la bodega no surgieron de manera repentina. En los últimos meses, la empresa comenzó a postergar algunos pagos, y se registraron rechazos de cheques, una señal de las tensiones que venía acumulando.
Según registros oficiales del Banco Central, Bodegas Bianchi acumula 80 cheques rechazados por más de $1.012 millones, concentrados en las últimas semanas de 2025 y comienzo de este año.
La industria del vino en crisis
La situación de Bodegas Bianchi no es un caso aislado dentro del sector. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), entre enero y noviembre de 2025 la comercialización total de vinos en el mercado interno registró una contracción del 3,7% en comparación con el mismo período de 2024. Esta caída en las ventas refleja un consumo más moderado y cambios en los hábitos de los consumidores.
El impacto también se trasladó al frente externo. Las exportaciones de vino cerraron 2025 con una baja interanual del 6,8% en volumen respecto de 2024, lo que profundizó las dificultades financieras de muchas bodegas que dependen del mercado internacional para equilibrar sus cuentas.
En este escenario, el antecedente más relevante fue el de Bodegas Norton, que en octubre pasado se presentó en concurso preventivo de acreedores, con una deuda que supera los 40 millones de dólares, marcando un punto de alerta para toda la industria.
Bodegas Bianchi es una de las pocas bodegas líderes que aún permanece en manos de la familia fundadora. La empresa fue creada en 1928 por el inmigrante italiano Valentín Bianchi y, a lo largo de casi cien años, se consolidó como uno de los actores más relevantes del sector. En su portafolio figuran marcas emblemáticas como Don Valentín Lacrado, Famiglia Bianchi, Enzo Bianchi y Bianchi Particular. Además, fue pionera en el segmento de vinos frizantes con el lanzamiento de New Age en la década del ’90, un producto que amplió el alcance del vino argentino a nuevos públicos.