LA COMPETENCIA DE MENDOZA

Vinos, paisajes y experiencias: la Ruta del Vino que pone a La Pampa en el mapa turístico

El circuito de turismo se completa con joyitas como la Cooperativa Trenel, los viñedos de Pichi Huinca y la Bodega Arumco, entre otros
Por YA
VINOS & BODEGAS - 28 de Febrero, 2026

Si pensabas que La Pampa era solo llanura, caldenes y un horizonte infinito, preparate porque la provincia se despertó y le está peleando de igual a igual a los gigantes con una Ruta del Vino que es pura dinamita. No es solo una movida publicitaria, es una revolución de sabor, paisajes que parecen de otro planeta y una inversión que busca captar al turismo que ya se cansó de lo mismo de siempre.

¿Por qué el vino y el turismo en La Pampa están rompiendo todos los moldes?

Históricamente, La Pampa fue el "patio de atrás" de la Patagonia o el camino de paso hacia el sur. Pero las reglas del juego cambiaron. La provincia se posicionó como un destino enoturístico que no tiene nada que envidiarle a las zonas tradicionales. La clave está en el Río Colorado, ese motor vital que transforma el desierto en un oasis de vides.

El recorrido arranca con fuerza en Santa Rosa, donde la Bodega Quietud (activa desde 2009) demuestra que no hace falta estar al pie de la cordillera para ganar medallas internacionales. Con varietales como el Malbec y el Cabernet Franc, este lugar es el punto de partida ideal para cualquier amante del turismo vitivinícola.

¿Qué bodegas tenés que visitar si buscás el mejor turismo del vino pampeano?

Si bajás por la mítica Ruta Nacional 35, tenés que frenar sí o sí en General Acha. Ahí te espera Estilo 152, una bodega que lleva el nombre de la ruta en la sangre. Es el símbolo de la identidad pampeana. Pero la aventura no termina ahí. Hacia el norte, en la zona rural de Caleufú, la familia Casou le da vida a la Bodega El Rastro. Sus etiquetas, como el Malbec "Brasita de fuego", son el reflejo exacto del carácter de la zona.

Y si andás cerca de Toay, no podés pasar por alto Vides del Caldenal. Es un emprendimiento que está afianzando su producción a metros del Bajo Giuliani, demostrando que el vino pampeano no tiene techo. Cada una de estas paradas ofrece una experiencia de turismo diferente, lejos de los circuitos comerciales trillados y mucho más cerca de la charla con el productor, ese que te explica cómo cuida cada racimo como si fuera un hijo.

¿Cómo es la nueva joya arquitectónica que cambiará el turismo en Casa de Piedra?

En Casa de Piedra, una villa turística que ya es de vanguardia, se está gestando un hito que va a ser la envidia de toda la Patagonia. Gigantes como Catena Zapata y Familia Cassone ya pusieron el ojo (y las plantas) acá, pero la noticia que va a reventar el turismo en 2026 es la inauguración de la nueva Bodega de Casa de Piedra.

Ubicada estratégicamente sobre una barda con vistas al lago y la represa, esta bodega es una obra maestra de la arquitectura moderna. Tiene un sistema de pasarelas vidriadas. Es decir, vas a poder caminar por encima de los tanques y observar todo el proceso de la vendimia sin molestar a nadie, con una copa en la mano y el lago de fondo. Este lugar está diseñado para ser el imán definitivo de la región, combinando producción de alta gama con una experiencia estética que te va a dejar sin palabras.

¿Qué secretos esconde el Polo Vitivinícola del Río Colorado para los viajeros?

El Río Colorado no es solo agua, es el alma de etiquetas que ya son leyenda. En Gobernador Duval, la Bodega Lejanía no solo te vuela la cabeza con su Cabernet Franc o su Merlot, sino que te tienta con dulces y conservas bajo la marca "Fincas de Duval". Es el combo completo para el turista que busca llevarse el sabor de la tierra en la valija.

Y si hablamos de hitos, hay que mencionar a la Bodega del Desierto en 25 de Mayo. Con 140 hectáreas en el Alto Valle del Río Colorado, sus líneas "Desierto 25" y "Pampa Mía" ya son clásicos para los que saben de vino. Es el punto final perfecto para un itinerario que te lleva por una geografía inédita, donde el desierto se rinde ante la mano del hombre y la calidad del agua.

¿Por qué los viñedos de Pichi Huinca y Trenel son el futuro del turismo rural?

La Pampa no es solo grandes bodegas, es una red de productores que le ponen el cuerpo a la tierra. El circuito de turismo se completa con joyitas como la Cooperativa Trenel, los viñedos de Pichi Huinca y la Bodega Arumco, entre otros. Cada uno aporta una pieza al rompecabezas de una provincia que está elevando su vara a la altura de los grandes terruños del mundo.

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