¿Sabés qué comés?: algunos ingredientes que si conocieras no volverías a probar

Hay productos que las personas consumen diariamente cuya composición puede resultar desagradable, aunque no siempre se conoce qué tienen y cómo se cocinan
¿Sabés qué comés?: algunos ingredientes que si conocieras no volverías a probar

¿Alguna vez te pusiste a pensar qué comés o qué componentes tiene realmente alguno de los alimentos que elegís? Lo más probable es que pocas personas se hayan esta pregunta o, de haberlo hecho, es poco probable que hayan ido a buscar esa información. 

Aún quienes son muy cuidadosos con su alimentación y con los productos que eligen para incluir en su dieta tienen probabilidades de haber dejado pasar algún ingrediente o componente, de no haber notado que está allí. 

Así es como muchas personas comen algunos ingredientes que si conocieran les resultarían desagradables y probablemente elegirían no hacerlo. 

¿Cuáles son estos componentes y en qué alimentos pueden estar?

Una vez más, cabe mencionar que es probable que al momento de leer este listado de componentes de los alimentos las personas sientan algo de desagrado en relación a ellos, dado que es muy probable que los hayan comido o que los tengan en algún producto de su alacena. 

Conocer cuáles son estos elementos que podrían estar presentes en las comidas puede hacer que los consumidores se conviertan en personas más informadas y críticas a la hora de comprar alimentos.

Cuero de animales 

El cuero de los animales no está solo en las prendas de ropa o en algún accesorio. La industria alimenticia también suele utilizarlo como parte de algunas preparaciones de alimentos.

La gelatina es una de las que se puede encontrar dentro de este grupo; no solo la que se come como postre en algunos restaurantes o en el hogar, sino también la que contienen algunas golosinas y postres dentro de su preparación. Uno de los ingredientes centrales de este producto es el colágeno, una molécula proteica obtenida del tejido conectivo de animales, que no solo es la piel o el cuero de cerdos, ovejas, vacas, sino también sus huesos y tendones. 

La gelatina suele contener tejidos conectivos de animales

Abdomen de cochinillas

Algunos alimentos, sobre todo golosinas o bebidas de colores, pueden tener un color rojo que se obtiene de un pigmento, que es el carmín. Este pigmento también puede estar presente en otros alimentos como el yogur, el helado, los jugos instantáneos.

Hasta ahí no tiene algo desagradable, pero esa parte viene ahora. Se obtiene del Dactylopius coccus o cochinillas, un pequeño insecto parásito al que se le extrae este pigmento de su abdomen, un lugar donde precisamente está muy concentrado.

Secreción de castores

El castóreo o castoreum es una secreción que se produce en los sacos de los castores y en sus glándulas anales que sirve como aromatizante y saborizante. ¿Qué sabor puede tener algo que se extrajo de ahí? Aquí está la parte que probablemente muchas personas desearían no saber. Esta secreción actúa como sustituto del aroma natural a vainilla, dado que los alimentos que tienen ese sabor u aroma no siempre están compuestos de ella.

Ácido fosfórico

El ácido fosfórico es un compuesto químico que se usa, por ejemplo, para hacer el asfalto con el que se alisan las calles. Sin embargo, no es su único uso, dado que también puede emplearse como aditivo alimentario (E338) en bebidas gaseosas.

Las gaseosas contienen un componente que se usa para hacer el asfalto de las calles

Secreciones de oveja

Con el nombre de lanolina, estas secreciones se pueden encontrar por ejemplo en algunas marcas de chicles con el objetivo de suavizar su textura y sabor.

Arena

Denominada en las etiquetas de los productos alimenticios como dióxido de silicio, la arena en cantidades pequeñas se usa en sal y sopas como aglutinante y para controlar el nivel de humedad. Esto no significa que al abrir un paquete o sobre de sal va a salir arena como la que hay en las playas, pero sí puede estar mezclada en partículas imperceptibles entre la sal para reducir sus niveles de humedad.