Trump habló con Delcy Rodríguez y ordenó reabrir el espacio aéreo en Venezuela, tras meses de restricciones
El presidente de Estados Unidos Donald Trump ordenó este jueves la reapertura inmediata del espacio aéreo comercial sobre Venezuela. La medida marca un punto de inflexión en la relación bilateral tras la captura del dictador Nicolás Maduro.
El presidente de Estados Unidos comunicó personalmente la decisión a Delcy Rodríguez, jefa del régimen chavista. La instrucción: activar el proceso de inmediato.
"Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela y le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial sobre Venezuela", declaró Trump durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca. El objetivo es permitir que ciudadanos estadounidenses vuelvan a viajar al país sudamericano.
El mandatario dio órdenes precisas al secretario de Transporte, Sean Duffy, y a otros funcionarios clave. También incluyó mandos militares en la cadena de comunicación.
La fecha límite que fijó es clara: "A más tardar al final del día de hoy, el espacio aéreo sobre Venezuela esté abierto y para que los aviones puedan volar a Venezuela".
Trump aseguró que la seguridad está garantizada. "Los ciudadanos estadounidenses podrán ir a Venezuela muy pronto, y estarán seguros allí", sostuvo.
El presidente mencionó especialmente a la diáspora venezolana. "La gente que antes vivía en Venezuela, algunos quieren regresar, y otros quieren ir de visita, y podrán hacerlo", destacó.
American Airlines ya evalúa retomar sus vuelos diarios a Caracas
En paralelo al anuncio presidencial, American Airlines informó que analiza la posibilidad de retomar sus operaciones hacia Venezuela. La aerolínea suspendió todos sus vuelos al país en 2019.
La decisión de la compañía quedará sujeta a dos factores. Primero, la autorización formal del Gobierno estadounidense. Segundo, análisis adicionales sobre las condiciones de seguridad en territorio venezolano.
Desde 2019, la Agencia Federal de Aviación (FAA) mantuvo cerradas todas las rutas de aerolíneas estadounidenses hacia Venezuela. La FAA había emitido reiteradas advertencias sobre la "situación potencialmente peligrosa" en el espacio aéreo venezolano, citando actividad militar y riesgos operativos derivados de la crisis política.
El cierre del espacio aéreo respondió a una doble lógica. Por un lado, motivos de seguridad real para aeronaves civiles. Por otro, formó parte de la campaña de presión económica y diplomática contra el régimen chavista.
Estados Unidos avanza hacia la reapertura de su embajada en Caracas
La administración republicana ya dio pasos concretos para restablecer presencia diplomática en la capital venezolana. Esta semana, el Departamento de Estado notificó formalmente al Congreso su plan.
En cartas enviadas a comités de la Cámara de Representantes y del Senado, el organismo detalló su estrategia. "Estamos escribiendo para notificar al comité la intención del Departamento de Estado de implementar un enfoque por fases para potencialmente reanudar las operaciones de la Embajada en Caracas", indicó el texto obtenido por The Associated Press.
El enfoque será gradual. Primero, despliegue de personal temporal para cumplir funciones diplomáticas "selectas". Luego, evaluación de condiciones para una reapertura más amplia.
Las relaciones entre Washington y Caracas colapsaron en 2019. Estados Unidos endureció sanciones, cerró su sede diplomática y emitió advertencias de viaje para sus ciudadanos. Desde entonces, la desconexión fue casi total.
El restablecimiento de los vuelos comerciales era una demanda histórica. Organizaciones empresariales y la diáspora venezolana en Estados Unidos llevaban años reclamando esta medida. Las familias habían visto dificultado el contacto con sus parientes y la gestión de trámites consulares básicos, obligadas a realizar conexiones costosas y complejas a través de terceros países.
Por qué Estados Unidos había cerrado el espacio aéreo venezolano
En el contexto previo a la captura de Maduro, la FAA renovó varias veces su alerta para aeronaves civiles. La justificación: peligros derivados de la actividad militar en la región.
La administración Trump acusó al régimen chavista de liderar el "Cartel de los Soles". Según Washington, Maduro utilizaba la estructura estatal para actividades de narcotráfico y corrupción sistemática.
El aumento de la actividad militar estadounidense en el Caribe elevó la tensión regional durante los últimos meses. Una flotilla naval y operaciones de interdicción contra embarcaciones sospechosas formaron parte de la estrategia antinarcóticos.
La administración Trump justificó estas acciones como parte de su política contra el tráfico de drogas. Las sanciones económicas y diplomáticas completaron el cerco.
Qué sigue ahora en la relación bilateral entre ambos países
Tras la caída de Maduro y el inicio del proceso de transición política, la Casa Blanca comenzó a revisar sus políticas restrictivas. La normalización progresiva del vínculo bilateral ya está en marcha.
La reapertura del espacio aéreo es vista como un primer paso clave para la recuperación de la conectividad. También abre la puerta a la reactivación de negocios entre ambos países.
La posible reintegración de Venezuela al sistema de transporte internacional está ahora sobre la mesa. Sin embargo, el proceso político sigue siendo incierto.
La comunidad internacional observa con atención cada movimiento. La transición venezolana marcará el ritmo de las decisiones que tome Washington en los próximos meses.