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ALERTA

Cómo impacta la caída de Maduro en las empresas argentinas y qué oportunidades abre esta etapa en Venezuela

Existen expectativas respecto de los cambios que Trump aplicará al aparato productivo de la nación caribeña. Los sectores que podrían hacerse de negocios
06/01/2026 - 10:56hs
Caída de Maduro: cómo impacta en las empresas argentinas y qué oportunidades se abren

El cambio de manejo política que atraviesa Venezuela con la captura de Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos es seguido con atención por diversos actores de la economía argentina, que entremezclan expectativas positivas y preocupaciones ante el rumbo productivo que puede tomar el país caribeño en esta nueva etapa. En el primer lote se alinean las compañías que entienden que la Venezuela post Maduro entrará en una fase de "reconstrucción" que demandará la tecnologización de diversos sectores y la compra de materias primas, por lo que acelerarán las exportaciones. Del otro lado se ubican quienes entienden que la nación venezolana -tal vez de momento- incumplirá los acuerdos fijados durante la época chavista, con SanCor a la cabeza, y los "nichos" que temen cambios en los costos a partir de la nueva realidad que presentará el precio internacional del petróleo.

En el mapa de los que ven oportunidades se anotan los fabricantes de maquinaria agrícola y otros elementos ligados a esa actividad, que dan por descontado que a partir de la apertura de la economía venezolana habrá una incorporación acelerada de tecnología en ese rubro.

Para los actores de ese sector la aparición de esta posibilidad representa un soplo de aire fresco: según el más reciente Monitor Estadístico de Maquinaria Agrícola, elaborado por la consultora Economic Trends para la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC), la producción en ese ámbito perdió fuerza en la segunda mitad de 2025, en un contexto de menor actividad general y mayor cautela por parte del sector productivo.

Al mismo tiempo, la fabricación de agrocomponentes cayó más del 7.5% interanual. "Esta contracción refleja las dificultades que enfrentó la cadena de valor, vinculadas tanto a la desaceleración de la demanda como al encarecimiento de costos y a un escenario macroeconómico aún inestable", se indicó.

Como consecuencia de ese escenario, el empleo en el sector de los fabricantes de maquinarias mermó casi un 1 por ciento. Ese comportamiento se refleja justamente en el uso de la capacidad instalada. Datos en ese sentido: "entre septiembre y noviembre de 2025, el sector de fabricantes de maquinaria agrícola registró una caída cercana al 10% respecto del mismo período de 2024, mientras que en agrocomponentes la baja fue del 3,5 por ciento".

La provisión de equipos e insumos podría abrir nuevos negocios

Una reactivación del sector agrícola venezolano, entienden los expertos del sector y dada la relación histórica con ese país, podría ayudar a enderezar esos números. Vale recordar que durante los años del kirchnerismo la Argentina efectuó, precisamente, una exportación sostenida de maquinaria e insumos para el agro.

No faltan quienes afirman que, de ocurrir, la reapertura de las exportaciones de tecnología a Venezuela podrían aliviar la crisis que golpea, por ejemplo, a compañías como Vassalli, la tradicional fábrica de cosechadoras de Firmat que, en medio de rumores de cierre y venta, sufre un proceso de paralización productiva y conflictividad laboral que suma meses.

Al mismo tiempo, los exportadores de granos plantean que el fin del gobierno de Maduro también podría abrir nuevas posibilidades para quienes juegan fuerte en el nicho del trigo y el maíz. Con relación a la soja, las expectativas son moderadas: se da por descontado que, a partir de la injerencia de Donald Trump, los agricultores estadounidenses ligados a ese cultivo buscarán imponer sus productos en un mercado bajo control norteamericano.

Como sea, la expectativa también es incrementar ventas agrícolas hacia Venezuela en un momento en que las exportaciones hacia ese país venían acotándose año tras años. En ese sentido, debe decirse que, de acuerdo a datos oficiales, durante 2025 Argentina colocó productos propios en esa nación por una suma relativamente baja: 320 millones de dólares.

"En facturación, el INDEC reportó que los mayores despachos corresponden de este período a aceite de soja (103,8 millones de dólares); maíz en grano (67,8 mill/dol); harina de soja (30,2), porotos negros (10,7) y leche en polvo, con 9,9 mill/dol. Las exportaciones también incluyeron rubros como alimentos para mascotas; uvas secas; otros porotos secos y maní sin cáscara", indicaron fuentes de la agroindustria.

Para los productores de alimentos e insumos de nuestro país, el desafío pasará por recuperar la confianza de que Venezuela volverá a cumplir con los pagos tras años de sostenerse en el default. El caso tal vez más emblemático es el de SanCor, a quien el gobierno caribeño le debe 18 millones de dólares. Ese monto impago es una herencia de los tiempos de intercambio comercial entre las gestiones de Hugo Chávez y Néstor y Cristina Kirchner.

"Las alimenticias argentinas tienen capacidad para abastecer a Venezuela en un contexto de reestructuración, pero hay que ver qué espacio da Estados Unidos a las empresas de otros países. Y si Trump ayuda a normalizar la balanza de pagos venezolana. Si se dan esos cambios, bueno, pueden abrirse oportunidades. Claro que en este momento lo que hay es expectativas antes que certezas", comentó a iProfesional un analista del agro.

En ese sector, además de tejerse posibilidades, también hay incertidumbre respecto de cómo incidirá la reactivación del complejo petrolero venezolano en los números productivos locales.

La oscilación del petróleo es seguida de cerca por el agro

Recientemente, la analista Lorena D’Angelo, de AZ Group, expuso que el valor del crudo internacional repercute en la producción de granos que se realiza en la Argentina.

"El petróleo está cotizando levemente al alza en los distintos mercados pero no explotando, pensando también que es un producto que está teniendo una oferta a nivel mundial muy significativa", dijo, señalando que es un aspecto a tener en cuenta con vistas a la hoja de ruta del agro local para 2026.

Respecto del mismo factor, Gustavo Idígoras, titular de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales, reconoció que los actores de ese nicho también siguen de cerca la situación en Venezuela y qué podría ocurrir con el valor del barril.

"Las convulsiones internacionales siempre generan volatilidad en precios, el precio de los comodities agrícolas está relacionado también con el precio del petróleo", declaró.

"Al ser un país productor y exportador, Venezuela puede generar algún tipo de variabilidad", agregó. En el ámbito cerealero señalan que, al menos hasta el momento, el contexto es de "Wait and See" ante las medidas que Estados Unidos aplicará a los hidrocarburos venezolanos y la agroindustria en ese país.

En paralelo a esa postura, las expectativas son moderadas: entienden que, siempre post Maduro, la nación caribeña reabrirá su economía y habrá más exportaciones. Pero el interrogante que se mantiene en el aire es hasta qué punto el aparato norteamericano dejará que compañías de otro origen hagan grandes negocios en esta nueva etapa que transita Venezuela.