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ALERTA

Trabajadores de Granja Tres Arroyos activan el fondo de huelga y se profundiza el reclamo

Con la producción paralizada en la planta ubicada en Concepción del Uruguay, los trabajadores decidieron redoblar las medidas de fuerza
13/07/2026 - 19:52hs
Trabajadores de Granja Tres Arroyos activan el fondo de huelga y se profundiza el reclamo

La crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo. Los trabajadores de la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, realizaron este viernes una asamblea y resolvieron profundizar las medidas de fuerza ante la falta de avances en el conflicto que mantiene paralizada la producción desde hace meses.

Durante el encuentro, los empleados decidieron activar el fondo de huelga y conformar una comisión de trabajadores que tendrá la tarea de coordinar las próximas acciones de protesta. La decisión fue adoptada en medio del deterioro económico que enfrentan las familias afectadas por la falta de pago de salarios, según informaron fuentes gremiales al medio local La Pirámide.

Crisis en Granja Tres Arroyos: reclaman sueldos adeudados y respuestas sobre el futuro de la planta

La asamblea reunió a trabajadores de distintos sectores de la empresa, que atraviesa un conflicto que ya supera el año. Los operarios denuncian que la compañía todavía adeuda gran parte de los salarios correspondientes a abril, la totalidad de mayo y el aguinaldo, además de haber incumplido el cronograma de pagos que había presentado previamente.

Semanas atrás, el secretario general del Sindicato de la Carne, Sergio Vereda, había resumido la situación con una dura definición. "Los trabajadores hoy no están despedidos ni suspendidos. Tienen un contrato laboral vigente con una empresa que cerró sus puertas y no está pagando", sostuvo.

Frente a ese escenario, los empleados reclaman definiciones concretas tanto por parte de la empresa como de las organizaciones sindicales y las autoridades que intervienen en las negociaciones.

Como parte del plan de lucha, los trabajadores convocaron a una concentración para el próximo martes a las 10 en la plaza del Centro Cívico de Concepción del Uruguay.

Desde allí realizarán una volanteada para visibilizar el conflicto y luego marcharán hasta la sede del sindicato, donde presentarán un petitorio formal. Entre los principales reclamos figura la implementación efectiva del fondo de huelga, con el objetivo de brindar asistencia económica a los operarios mientras continúa la paralización de la planta.

Los trabajadores sostienen que en los últimos meses participaron de distintas reuniones con representantes de la empresa, del Gobierno de Entre Ríos, de la CGT y de la Federación, aunque aseguran que ninguna de esas instancias aportó certezas sobre el futuro de la compañía.

"Nos vienen diciendo que tengamos paciencia, pero no hay ninguna información, ni positiva ni negativa. Queremos respuestas de la empresa, del sindicato y de todos los que están interviniendo en este conflicto", expresaron los empleados al medio local.

Cómo funciona el fondo de huelga que implementaron los trabajadores de Granja Tres Arroyos

El fondo de huelga, también conocido como fondo de resistencia o fondo de lucha, es una reserva de dinero que conforman los sindicatos o los propios trabajadores para brindar asistencia económica durante un conflicto laboral.

Su finalidad es ayudar a los empleados a afrontar sus gastos básicos o compensar, al menos en parte, la pérdida de ingresos que generan los descuentos salariales mientras se desarrolla una medida de fuerza.

Este mecanismo funciona como una herramienta de respaldo colectivo que busca fortalecer la capacidad de negociación de los trabajadores, ya que les permite sostener un paro o una protesta por más tiempo sin que las dificultades económicas los obliguen a abandonar el reclamo.

Según cómo esté organizado cada gremio, los recursos del fondo pueden entregarse como una ayuda económica directa o mediante préstamos solidarios que los beneficiarios reintegran una vez finalizado el conflicto.

Una crisis que impacta sobre casi mil puestos de trabajo

La situación de Granja Tres Arroyos mantiene en alerta a toda la ciudad de Concepción del Uruguay. La empresa atraviesa un procedimiento preventivo de crisis, enfrenta un pasivo estimado en u$s350 millones y mantiene suspendida la actividad de faena.

El conflicto no solo afecta a casi mil trabajadores de manera directa, sino también a transportistas, proveedores, comercios y otros sectores vinculados con la actividad avícola de la región.

Mientras el gremio aguarda una nueva audiencia con representantes de la empresa y del Gobierno provincial, los trabajadores adelantaron que profundizarán las medidas de protesta hasta obtener respuestas sobre el pago de los salarios adeudados y garantías para la continuidad de los puestos de trabajo.

Más de 4.700 cheques sin fondos y una deuda millonaria

En esa línea, la avícola acumula casi 4.750 cheques sin fondos y una deuda en ese concepto del orden de los 83.850 millones de pesos. Por su parte, Wade, una sociedad controlada por la misma firma, suma 917 documentos emitidos de la misma forma y por un total de 9.838 millones de pesos. Por estos días, Granja Tres Arroyos negocia con sus acreedores un plan para desterrar un endeudamiento que llega a los 350 millones de dólares.

Al momento de evaluar los motivos que originaron la crisis de la empresa, que hasta hace menos de dos años faenaba a razón de 700.000 pollos diarios y generaba más del 20% del producto que las avícolas promueven a nivel nacional, existen aspectos que son mencionados de forma coincidente por actores del rubro, organizaciones sindicales e, incluso, representantes de los trabajadores de la firma.

En concreto, se señala que la compañía atraviesa una instancia de caída de su negocio a partir de una combinación de variables que, acumuladas a través de los años, comprenden desde un sobredimensionamiento de Granja Tres Arroyos que inició en los tiempos de Mauricio Macri al frente de la Presidencia, hasta una serie de brotes de gripe Aviar, pasando por la pérdida de mercados internacionales a raíz de esa variable y otros aspectos de la política económica del país, la suba de los costos internos, y el ingreso de producto importado a bajo precio, tal como viene ocurriendo ya en la actual gestión de Javier Milei.

Semejante combo hizo de un endeudamiento prácticamente crónico de la firma un problema grave que se acentuó en los últimos dos años, y que dio lugar a un pedido de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que, activado en diciembre de 2024, dio lugar a un escenario de conflictividad laboral que no ha dejado de acentuarse con el transcurrir de los meses.

Por estos días, el cruce más fuerte se da en torno al cierre de la planta La China, en Concepción del Uruguay, con afectación directa para 700 empleos. La medida en cuestión, establecida a fines de mayo, implicó el fin de una faena que llegó a alcanzar los 200.000 pollos diarios.

"Granja Tres Arroyos anuncia que ha decidido cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región", se informó desde la firma en ese momento.

"La empresa se encuentra atravesando una delicada situación financiera como consecuencia del cierre de mercados de exportación por la situación sanitaria internacional (gripe aviar), la pérdida de competitividad y el fuerte deterioro de las condiciones económicas del sector", añadieron las fuentes.

Tras ese telón, la posibilidad de profundizar en la crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos requiere un contacto directo tanto con voces cercanas a la empresa como con analistas de la actividad avícola y los actores laborales que se ven alcanzados por el parate y el rojo financiero que presenta la compañía en cuestión.

La caída de las exportaciones fulminó a Granja Tres Arroyos

Precisamente desde el lado del sector avícola, sendos expertos consultados por iProfesional acercaron una primera explicación de la crisis que atraviesa la compañía.

"Hubo un factor que agravó todo: la gripe aviar, que implicó un cierre de los mercados internacionales. Algo que ocurrió en 2023 y también el año pasado, por ejemplo. Lo que pasó con China tuvo una incidencia fuerte en ese sentido. Granja Tres Arroyos tiene costos de producción atados a productos de alto valor agregado con destino de exportación. Y son productos muy difíciles de colocar en el mercado interno, por lo cual la capacidad de venta decayó", explicó una fuente.

"Al mismo tiempo, empezó a darse una competencia con los productos importados. Con una empresa centrada en la exportación, y luego los mercados cerrados, lo que ocurrió es que los costos no dejaron de crecer mientras que los ingresos se redujeron. También la situación del dólar tuvo su incidencia en estos años. Por otra parte, el consumo interno no creció tanto como para compensar el freno a la exportación. Todo eso generó una situación que trancó a la empresa", añadió.

Otras voces del sector consultadas por este medio mencionaron al "sobredimensionamiento" de la firma como otro factor que pegó de lleno en la estabilidad económica de Granja Tres Arroyos. "Ese aumento de tamaño tuvo su salto cuando la empresa pasó a controlar los activos de Cresta Roja, que entró en quiebra", comentó otro analista a iProfesional. La compañía ahora en crisis se hizo cargo de dos plantas —una en Ezeiza y otra en Tristán Suárez— a partir de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri.

Previo a esto, en 2015, la firma propiedad de la familia Rasic fue declarada en quiebra y comenzó todo un frente de conflictos y reclamos hasta que su estructura, a instancias del gobierno de ese momento, finalmente quedó en poder de Granja Tres Arroyos. Dicha operación terminó por consolidar a Granja Tres Arroyos como la mayor avícola de la Argentina. Para el manejo de las explantas de Cresta Roja, se creó la firma Wade, que hoy también muestra un fuerte endeudamiento.

"Los dueños de Granja Tres Arroyos —la familia De Grazia— pasaron a controlar una estructura que no supieron gestionar. Después los agarraron los brotes de gripe aviar, la apertura de las importaciones, los costos altos… Todo eso dio lugar a una situación que empujó a la compañía a pedir un Procedimiento Preventivo de Crisis y se fueron rompiendo las cadenas productivas de las que depende el negocio de Granja Tres Arroyos. Eso es lo que ocurrió en lugares como Concepción del Uruguay", explicaron fuentes del mercado.

Granja Tres Arroyos y un crecimiento desordenado

Desde el Sindicato de la Carne su secretario general en esa ciudad de Entre Ríos, Sergio Vereda, aportó más detalles respecto del mal momento que atraviesa la avícola. En diálogo con iProfesional, señaló que la empresa "lleva años acumulando deudas, aunque el problema se acentuó con la caída de las exportaciones".

"Se generó un problema grave cuando China cortó la compra de productos como la garra de pollo, que en el mercado valía lo mismo que la pechuga. La gripe aviar complicó todo, después hubo una situación de hepatitis que también afectó a los pollos. Todo eso generó que se perdiera la exportación, sino que Granja Tres Arroyos exportaba casi el 50% de lo que hacía", afirmó.

"Después la empresa se agrandó mucho pero sin un control efectivo. Hubo un desmanejo que se fue incrementando también con los años. Fue absorbiendo frigoríficos y plantas de empresas que iban cerrando como Cresta Roja, Becar, Avex, que es de Río Cuarto… A medida que la empresa se fue agrandando fue perdiéndose el manejo de todo", agregó.

Vereda dijo que en ese proceso también se descuidó al personal: "En Concepción del Uruguay éramos más de 1.000 empleados y los dueños y los ejecutivos casi no iban a la empresa. Todo ese descontrol también generó falta de previsibilidad, se empezó a incumplir con los proveedores. A todo eso se sumó la gripe aviar, la dificultad para vender en el mercado interno un pollo que, al ser para exportación, es más liviano y tuvo que ofrecerse a un precio más barato".

El dirigente gremial expresó que la sumatoria de variables negativas redundó en el pedido del PPC y luego la parálisis productiva que padecen plantas como La China. "Nosotros hace más de un año firmamos el preventivo de crisis. El Gobierno les dio a los dueños de la empresa la posibilidad de no pagar aportes jubilatorios. También se pidió achicar un poco de gente, sacarle a la gente del área de alimentación un plus que cobraban… Todo eso lo cedimos. Sin embargo, la situación fue empeorando", dijo.

"Hoy la empresa está en una situación de derrumbe y la cadena de producción se encuentra cortada en Entre Ríos. Desde los pollitos bebés, con la falta de alimento, hasta la parálisis que sufre la faena. Granja Tres Arroyos terceriza buena parte de sus procesos: una vez que nacen los pollitos, los entregan a criadores a quienes se les paga un alquiler por sus galpones, la empresa provee el alimento y demás", detalló Vereda.

Para enseguida añadir: "Pero la compañía dejó de pagar a esos criadores y hubo muertes de pollos y otras situaciones. Lo que ha pasado es que Granja Tres Arroyos perdió credibilidad entre los criadores entrerrianos, que ahora prefieren criar para empresas como Las Camelias o FEPASA. Esa falta de seriedad también terminó derrumbando el negocio de Granja Tres Arroyos".

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