Scaloni igualó un récord histórico de Bilardo que parecía inalcanzable después de 36 años
Lionel Scaloni igualó el récord histórico de Carlos Bilardo tras dirigir su partido número 14 en Copas del Mundo. El logro llegó en la semifinal ante Inglaterra del Mundial 2026 disputada en Atlanta.
El DT de Pujato alcanzó una marca que parecía inalcanzable. Desde Italia 1990, ningún técnico argentino había llegado a los 14 encuentros dirigidos en el certamen más importante del fútbol mundial.
Con el próximo partido ya garantizado -sea final o disputa por el tercer puesto-, Scaloni superará definitivamente la cifra del Narigón. Un hito que consolida su lugar entre los grandes estrategas de la selección argentina.
El camino de Lionel Scaloni hacia el récord: de Menotti a Bilardo
El registro anterior lo tenía Scaloni tras vencer a Suiza en cuartos de final. Ese triunfo fue su partido número 13, lo que le permitió superar los 12 encuentros de César Luis Menotti.
El Flaco había dirigido en dos Mundiales. Siete partidos en Argentina 1978, donde se consagró campeón. Cinco más en España 1982, donde la Albiceleste quedó eliminada en segunda fase.
Para llegar a 14 partidos en Mundiales hay que alcanzar instancias finales en al menos dos torneos, algo que solo Bilardo había logrado hasta ahora en toda la historia del fútbol argentino.
El Narigón llegó a la final en México 1986 y en Italia 1990. Dirigió siete partidos en cada edición, con un balance global de ocho victorias, cuatro empates y dos derrotas. Ganó el primer título y perdió el segundo.
Selección argentina: la estadística impecable ante rivales europeos
La AFA informó otro dato relevante del ciclo Scaloni. El entrenador de 48 años permanece invicto ante selecciones europeas en su gestión, con siete triunfos y tres empates.
Ante Inglaterra, el cuerpo técnico introdujo un solo cambio respecto al equipo que venció a Suiza. Giuliano Simeone ingresó en lugar de Rodrigo De Paul, una modificación táctica que buscó mayor profundidad ofensiva.
En el partido anterior ante los suizos, Scaloni había repetido la formación completa. Algo que la Selección no hacía en un Mundial desde Brasil 2014, cuando Alejandro Sabella mantuvo el mismo once entre semifinal y final.
Los otros grandes DTs en la historia mundialista argentina
Más atrás en la tabla histórica aparecen Sabella y Juan Carlos Lorenzo, ambos con siete partidos. Pachorra llevó a Argentina a la final de Brasil 2014, donde cayó ante Alemania tras empatar en tiempo reglamentario.
Ganó sus cinco primeros encuentros por un gol de diferencia. Avanzó a semifinales tras vencer por penales a Países Bajos, luego de empatar a cero. La final también terminó sin goles en los 90 minutos y se definió en el alargue.
Renunció tras la derrota en Maracaná. Nunca más dirigió y falleció en 2022.
El Toto Lorenzo dirigió en Chile 1962 e Inglaterra 1966. Su balance arroja tres victorias, dos empates y dos derrotas en siete partidos totales.
En su primera participación, la Albiceleste quedó eliminada en fase de grupos. En la segunda, el equipo pasó invicto esa instancia con victorias ante España y Suiza más un empate ante Alemania Federal.
Cayó en cuartos de final ante Inglaterra por 1-0, en un partido marcado por la polémica. Los ingleses terminarían consagrándose campeones ese año.
El récord que seguirá creciendo
Con dos Copas América, una Finalissima y un Mundial en su palmarés, Scaloni llega a esta instancia con el récord garantizado. Tiene la posibilidad de extenderlo aún más en los próximos días, independientemente del resultado ante los británicos.
La ampliación a 48 equipos en esta edición del Mundial agregó una fase más al torneo (16avos de final), por lo que el estratega de Pujato dirigirá ocho encuentros en lugar de los siete que permitían los torneos anteriores.
Este formato expandido significa que, si Argentina llega a la final, Scaloni habrá dirigido 15 partidos mundialistas. Una marca que quedará muy lejos del alcance de cualquier futuro entrenador que no consiga clasificaciones profundas en múltiples ediciones.
El récord de Bilardo resistió 36 años porque requiere llegar lejos en al menos dos Mundiales, algo que solo los grandes técnicos logran en toda su carrera.