La polémica menos esperada antes del balotaje en Brasil: futbolista, Bolsonaro y una isla

El delantero Richarlison aseguró que el candidato a presidente por la oposición le robó una isla en un paradisíaco destino de Brasil
La polémica menos esperada antes del balotaje en Brasil: futbolista, Bolsonaro y una isla

En las horas previas a la decisiva segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, donde el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva busca la reelección frente al senador opositor Flávio Bolsonaro, un escándalo extrapolítico sacudió la agenda pública. El delantero Richarlison, figura internacional del fútbol brasileño con trayectoria en el Fluminense, el Everton de Inglaterra y el Tottenham Hotspur —además de haber disputado la Copa del Mundo Qatar 2022 con la selección verdeamarela—, lanzó una grave denuncia pública contra el candidato presidencial a quien acusa de haberse apropiado ilegalmente de una isla privada en Angra dos Reis, en el litoral del estado de Río de Janeiro.

A través de un video difundido en sus redes sociales, el atacante de 29 años relató que adquirió la propiedad entre 2020 y 2021 durante la pandemia por una cifra cercana a los 10 millones de reales (aproximadamente 2 millones de dólares) en sociedad con dirigentes deportivos. Según su versión, tras rechazar varias ofertas de compra —incluida una del propio Flávio Bolsonaro—, el inmueble cambió de titularidad de manera irregular en la Justicia en apenas 24 horas a favor de una firma vinculada a Willer Tomaz, abogado y allegado al senador opositor.

Elecciones en Brasil: la denuncia de Richarlison y el cruce judicial con el entorno de Bolsonaro

Richarlison explicó que el traspaso de la posesión se ejecutó aprovechando demoras administrativas en la documentación del inmueble frente a la Secretaría de Patrimonio de la Unión (SPU). "Yo no quería venderle la isla y ellos aprovecharon la situación en los tribunales. Nos dijeron que resolver los papeles llevaría meses o años, pero Flávio Bolsonaro y Willer Tomaz fueron y, en 24 horas, tomaron posesión. Ahí es donde falló la Justicia. Se quedaron con la isla sin gastar un tostão y yo no recibí nada a cambio de mi inversión", sentenció el futbolista, aclarando que no busca recuperar el predio sino el dinero invertido, del cual prometió donar una parte al hospital de Nova Venécia, su ciudad natal en Espírito Santo.

La respuesta de la defensa no tardó en llegar. El abogado Willer Tomaz emitió un comunicado desafiando al deportista a presentar dentro de las siguientes 72 horas un solo documento oficial registrado previo a julio de 2022 que acredite la propiedad o los pagos por R$ 10 millones, prometiendo transferir los derechos sin costo si la documentación resulta válida. Asimismo, sostuvo que la empresa vinculada a Richarlison perdió las demandas en todas las instancias judiciales —incluido el Superior Tribunal de Justicia (STJ)— y argumentó que el negocio original fue cerrado con ocupantes sin título de propiedad, recordando además que el jugador enfrenta querellas por difamación en el marco de la campaña electoral.

Polémica entre Richarlison y Bolsonaro: la intervención de Lula da Silva en el caso

El conflicto escaló rápidamente a la esfera política nacional tras las declaraciones del propio presidente Lula da Silva, quien intervino públicamente para respaldar la versión del futbolista y cuestionar los manejos del entorno de la familia Bolsonaro.

"Ese joven la compró por 10 millones de reales y de repente vio la isla desaparecer. El abogado Willer Tomaz y Flávio Bolsonaro fueron a su isla, la filmaron con drones y abrieron un proceso en la Secretaría de Patrimonio de la Unión alegando ser los propietarios", denunció el mandatario brasileño a través de sus canales oficiales. En esa misma línea, Lula confirmó que instruyó a las autoridades nacionales para iniciar las pericias correspondientes: "Le estoy pidiendo a la Policía Federal investigar para saber dónde se hizo ese chanchullo".

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