Los impactantes videos del choque de trenes que causó más de 64 muertes en España
El descarrilamiento de dos vagones y los relatos de pasajeros que salieron despedidos dan cuenta de la violencia del accidente ferroviario ocurrido este miércoles en España. El choque tuvo lugar en la provincia de Toledo, entre Mora y Urda, y dejó al menos 30 muertos confirmados. La cifra podría aumentar a medida que avance el operativo.
En las dos formaciones viajaban 544 personas, entre ellas un bebé. Según la información difundida, un tren de Renfe impactó contra los últimos vagones de una formación de Iryo que permanecía detenida en la vía.
Accidente ferroviario en España: los dramáticos relatos de los pasajeros
Los pasajeros describieron momentos de desconcierto y escenas de extrema gravedad después de la colisión. Jesús Jerónimo, que viajaba en el AVE con destino a Sevilla, contó al diario El País cómo vivió el impacto: "Iba trabajando en mi portátil y sentí una aceleración muy bestial y me he empotrado con el asiento de delante".
En su relato, también recordó la reacción de quienes estaban dentro del tren: "Ha salido gente despedida. Hemos pensado que habíamos descarrilado". Una vez fuera de la formación, encontró personas heridas y pasajeros afectados por lo ocurrido.
Otro viajero describió un "golpe impresionante" y aseguró que la fuerza del impacto lo lanzó varios asientos hacia adelante. También afirmó que había muertos en el vagón en el que se encontraba.
Asistencia a los pasajeros y tareas de rescate en Toledo
La emergencia movilizó a distintos organismos para atender a los afectados y ofrecerles un lugar de asistencia. Protección Civil pidió al Ayuntamiento de Urda que preparara un pabellón deportivo para recibir a los pasajeros.
Adif, por su parte, habilitó puntos de atención en estaciones de Madrid, Sevilla, Córdoba y Málaga. Las tareas de emergencia continúan en la zona mientras se conocen nuevas imágenes del accidente y se recaban testimonios de los sobrevivientes.
Cómo funcionan los sistemas que deben evitar un choque de trenes
Los trenes de alta velocidad cuentan con mecanismos diseñados para ordenar el tránsito, mantener distancias de seguridad y reducir el riesgo de colisiones. Por eso, una de las cuestiones centrales del accidente ferroviario ocurrido en Toledo es establecer qué protección estaba activa cuando se produjo el impacto entre las formaciones de Renfe e Iryo.
Según explicó RTVE a partir de información de Adif, el tramo donde ocurrió el siniestro funcionaba con un sistema alternativo de señalización debido a una avería en el mecanismo principal de protección, conocido como LZB. La investigación deberá determinar cómo influyó esa situación en la circulación de los trenes. RTVE
Qué función cumplen el LZB, el BSL y el ASFA
El LZB es un sistema de protección utilizado en líneas de alta velocidad que supervisa la circulación y permite controlar parámetros vinculados con la marcha de los trenes. Su función es contribuir a que los convoyes respeten las condiciones de seguridad establecidas durante el recorrido.
Cuando ese mecanismo no está disponible, pueden aplicarse procedimientos alternativos. En el caso de Toledo, la información publicada por RTVE señala que se utilizaba el Bloqueo de Señalización Lateral (BSL). Este sistema permite conocer si determinados tramos de vía están ocupados, aunque no proporciona la misma supervisión continua de la velocidad y la distancia que el sistema principal.
En esas circunstancias también interviene el ASFA, un mecanismo de protección que actúa ante determinadas señales y puede activar el frenado si el conductor no responde a las indicaciones correspondientes. Sin embargo, su funcionamiento depende de las condiciones operativas y de las instrucciones aplicadas durante la circulación.
La diferencia entre estos mecanismos es relevante para entender por qué los investigadores examinan tanto la posible avería como las decisiones tomadas después de que se produjera.
Por qué la investigación analiza las órdenes del centro de control
La circulación ferroviaria no depende exclusivamente de las acciones de los maquinistas. Los centros de control supervisan los movimientos de los trenes y gestionan las instrucciones necesarias para mantener el tránsito en condiciones seguras.
El sistema habitual busca evitar que un convoy ingrese en un tramo ocupado por otro. Para eso, la señalización y los mecanismos de protección trabajan de manera coordinada. Si se produce una incidencia, la reanudación del servicio puede exigir procedimientos diferentes de los utilizados durante el funcionamiento normal.
En este contexto, los investigadores deberán establecer qué instrucciones se transmitieron, qué información estaba disponible en el centro de control y qué condiciones de marcha se indicaron al tren de Renfe. También será necesario aclarar por qué la formación de Iryo permaneció detenida y cómo se gestionó esa situación.
El diario El País informó que las primeras hipótesis apuntaban a una posible avería informática seguida de una orden equivocada desde el centro de control de Adif en Atocha. Esa reconstrucción inicial todavía debe contrastarse con las pruebas y los registros del sistema.
La investigación técnica deberá determinar si la falla del sistema principal fue la causa inicial, qué papel tuvieron los procedimientos alternativos y si hubo errores en las instrucciones transmitidas. Hasta que esos puntos se esclarezcan, no es posible atribuir de manera definitiva la responsabilidad del accidente a una persona o a un mecanismo específico.