Choque de trenes de España: los escalofriantes relatos de los sobrevivientes
Puntos importantes
El choque entre un tren AVE de Renfe y una formación de Iryo en las inmediaciones de Urda, provincia de Toledo, dejó escenas de extrema gravedad que los sobrevivientes aún intentan procesar. Los pasajeros que viajaban a bordo de ambas formaciones relataron que el impacto fue repentino y demoledor.
Varios ocupantes salieron despedidos dentro de los vagones. Tras el accidente, los que pudieron moverse comenzaron a ver heridos graves y restos de las formaciones ferroviarias esparcidos por la zona.
Los testimonios recopilados durante las primeras horas posteriores al siniestro pintan un cuadro dantesco. Personas atrapadas bajo hierros retorcidos, cadáveres cubiertos con sábanas blancas y pasajeros en estado de shock que no terminaban de entender qué había ocurrido.
El periodista que viajaba en el AVE: 'Estamos vivos de milagro'
Uno de los relatos más impactantes llegó desde el interior mismo del tren. Miguel Ángel Pérez Laguna, periodista de Capital Radio, viajaba en uno de los últimos vagones del AVE cuando ocurrió el choque.
Durante una comunicación en directo con su emisora, describió la magnitud del golpe y las dificultades que tuvieron los pasajeros para abandonar la formación. Su voz aún reflejaba el shock del momento.
"Esto es un accidente horrible por el golpe que he oído", expresó. Según contó, viajaba en uno de los últimos vagones del AVE y sintió el impacto como si hubiera ocurrido justo delante de él, lo que da cuenta de la violencia del choque.
También señaló que parte de la estructura del Iryo salió despedida tras la colisión. Los restos metálicos volaron por los aires y cayeron cerca de donde él se encontraba.
El periodista describió el escenario como "dantesco". Aseguró que los sobrevivientes intentaban salir mientras otras personas aguardaban asistencia médica tirados en el piso o apoyados contra las paredes del tren.
"Estamos vivos de milagro", resumió durante su intervención. Su relato fue uno de los primeros en dar dimensión pública a la gravedad del siniestro.
Un pasajero del Iryo: 'Es como si hubieran puesto una bomba'
Sebastián Herrero, un sevillano de 46 años que viajaba en el vagón 7 del Iryo con destino a Sevilla, contó que el tren se había detenido unos minutos antes del accidente. En un primer momento, no sospechó que estuviera ocurriendo algo fuera de lo habitual.
La formación había salido de Madrid a las 7.54. Según su relato, se detuvo a las 8.39 y él pensó que podía tratarse de un problema técnico menor. Miró por la ventana, revisó su celular, aguardó.
Sin embargo, alrededor de las 8.51 o 8.52, cuando permanecía sentado mirando hacia adelante, sintió el impacto y salió despedido hacia los asientos de enfrente. El golpe lo tomó completamente desprevenido.
"Ha sido un porrazo bestial, bestial", recordó. También describió la sensación de haber permanecido en el aire durante cuatro o cinco segundos, que le parecieron interminables.
Herrero atribuyó su supervivencia a que estaba en uno de los vagones delanteros de la formación, ya que según explicó, varios coches habían descarrilado y el panorama en la parte trasera era mucho más grave.
"Hay tres vagones del Iryo, los tres del final, de los que no paran de sacar gente y ponerles sábanas. Cadáveres. Es apocalíptico", afirmó. Y agregó una frase que resume el horror de lo visto: "En esos tres vagones me cuesta mucho pensar que haya gente viva".
"Es un amasijo de hierros. Es como si hubieran puesto una bomba", completó. Su descripción coincide con las imágenes que comenzaron a circular en medios españoles durante la mañana.
Después del choque, comenzó a ver pasajeros con heridas en el rostro y fracturas expuestas, mientras el humo se extendía por la zona. Un policía vestido de civil habría empezado a organizar la evacuación y a pedirles que salieran de los trenes.
Los pasajeros descendieron por un terraplén y esperaron en una finca cercana hasta la llegada de los efectivos de la Guardia Civil, los bomberos y los equipos sanitarios. Algunos ayudaban a los heridos más graves, otros simplemente se sentaban en el pasto sin poder articular palabra.
Todavía conmocionado, Herrero también expresó su desconcierto por lo sucedido: "Es una recta perfecta, no te explicas cómo no hay capacidad de avisar, no lo entiendo". La pregunta quedó flotando en el aire.
Otro testigo: 'Hay gente que ha salido volando por el pasillo'
Otro testigo, entrevistado por la Cadena SER, describió un frenazo repentino. Aseguró que algunas personas salieron despedidas por el pasillo como si fueran muñecos de trapo. Su relato daba cuenta de la gravedad de la situación mientras sostenía a una persona herida.
"Ha habido un frenazo súbito y hay gente que ha salido volando por el pasillo", contó. Su voz temblaba mientras intentaba explicar lo que había visto.
También habló de numerosos heridos y de las dificultades que encontraban los rescatistas para retirar a quienes habían quedado atrapados debajo de los restos de los trenes. Las herramientas de corte trabajaban sin pausa.
El testigo describió una escena de emergencia absoluta. Pasajeros que necesitaban atención urgente, equipos de seguridad que trabajaban para llegar hasta las personas que seguían dentro de los vagones.
Algunos gritaban nombres de familiares. Otros permanecían en silencio, mirando fijo hacia la nada.
Cómo fue el choque entre el AVE y el Iryo
El accidente ocurrió este miércoles por la mañana, cerca de la estación de Urda, en Toledo. Según la información difundida por fuentes del Ministerio de Transportes a Europa Press, las primeras hipótesis apuntaban a que un AVE de Renfe habría alcanzado por detrás a la formación de Iryo, lo que provocó el descarrilamiento de varios vagones.
La colisión ocurrió en una zona de vía recta, lo que aumenta las dudas sobre cómo pudo producirse el impacto sin que hubiera sistemas de alerta temprana que lo evitaran.
Los servicios de emergencia desplegaron bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz. También llegaron efectivos de Protección Civil de localidades cercanas, tres helicópteros sanitarios y dos unidades de cuidados intensivos móviles.
El operativo de rescate se extendió durante varias horas. Los equipos trabajaron para extraer a los heridos más graves y para recuperar los cuerpos de quienes no sobrevivieron.
La colisión obligó a interrumpir la circulación en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Renfe, por su parte, habilitó cambios y anulaciones de billetes para los pasajeros afectados por la interrupción del servicio.
Las autoridades españolas abrieron una investigación para determinar las causas exactas del siniestro. Los datos de las cajas negras de ambas formaciones serán clave para reconstruir qué falló en los sistemas de seguridad que debían impedir este tipo de accidentes.