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Seis datos clave que cambiarán el negocio de los autos y los SUV en los próximos 15 años

Aunque Latinoamérica está lejos de Europa, EE.UU y Asia, la rapidez tecnológica genera cambios más rápidos. Un experto adelanta la hoja de ruta
Por Carlos Morizo
AUTOS - 01 de Mayo, 2026

Hace pocos días, en la apertura de una serie de conferencias y paneles de debate de la industria automotriz y autopartista en la exposición Automechanika 2026, Daniele Nadalin, experto de McKinsey & Company, definió seis macrotendencias que tendrán un impacto significativo en la industria automotriz de Latinoamérica.

El ejecutivo brasileño dijo que son las referidas a vehículos eléctricos, vehículos autónomos, robótica, IA, e-commerce y baterías, y a modo de enunciación marcó la hoja de ruta que se visualiza con estos seis items.

Sin embargo, también agregó otras variables que son más específicas del sector automotor, y que, combinadas con esas seis tendencias generales, muestran un escenario más completo de comprender.

Una es la llegada de nuevos jugadores, los fabricantes chinos como generadores de un cambio inevitable por su peso y velocidad de expansión. Otra es la remanufactura, especialmente asociada a las baterías de vehículos electrificados, que cobrará más relevancia en los próximos años, cuando comiencen a terminar su ciclo de uso actual. Y finalmente, el uso de la movilidad compartida, que también cambiará el modo de comercializar automóviles y modificará la dinámica del sector.

Autos electrificados

Según Nadalin, la adopción de vehículos eléctricos estará fuertemente influida por lo que suceda en Brasil por su preponderancia en el mercado y su escala industrial.

La rapidez para cargar las baterías determinará el crecimiento de los autos eléctricos.

Las proyecciones indican que en 2030 el 22% de los vehículos nuevos eléctricos o híbridos enchufables, y que esa cifra llegará al 55% para 2040, siempre y cuando se mantenga la actual curva de regresión del precio de las baterías y las políticas públicas relacionadas con la electromovilidad.

En esta tendencia, la adopción de vehículos con esta tecnología en las flotas de empresas y entidades públicas será clave, estimándose que en los próximos 15 años un 20% de este parque de vehículos será electrificado.

Conducción autónoma

Al entrar a la segunda tendencia, probablemente la que parezca más alejada de la realidad en la región, el experto dijo que los datos son incontrastables y eso generará una aceleración en la velocidad de adopción en 15 años.

Hoy, el margen de un conductor de un servicio de aplicación tipo Uber, Cabify o Didi es de u$s14.000 anuales en promedio para la región. Pero para 2040, cuando la tecnología de estos vehículos sea mucho más económica , haya una mejor infraestructura y una mayor aceptación de los usuarios, tener un auto para el mismo servicio, sin un ser humano al volante, dejará al dueño del vehículo, un margen que se estima en los u$s28.000, exactamente el doble.

Nadalin lo explicó con un dato puntual, el costo de un radar LiDAR, que es uno de los elementos esenciales de la conducción autónoma. "En 2019, un sensor LiDAR costaba u$s100.000 y hoy cuesta u$s100. Imaginemos lo que se podrá hacer en 15 años", señaló.

Las fábricas sin operarios

La tercera tendencia fue incluso más allá, proyectando cómo serán las fábricas del futuro, aunque con una diferencia sustancial en comparación con la adopción de los vehículos autónomos. Las Dark Factories ya existen, no son una proyección a futuro.

El ejecutivo brasileño contó que "lo observé con mis propios ojos en China. Este concepto en la realidad y puede tener un impacto muy grande en poco tiempo", dijo. Las Dark Factories (fábricas oscuras) son plantas de producción sin luz, sin calefacción y sin aire acondicionado, porque en ella no trabajan humanos.

"Yo visité una planta de la automotriz china NIO, que tiene una fábrica modelo de este tipo, y quedé muy impresionado. Está 100% robotizada, tanto en el abastecimiento de los materiales con los robots AGV (vehículos de transporte de piezas autónomos), como en la operación de soldadura, pintura, ensamblaje, y el feed-out, el modo en que las piezas finalizadas salieron de la fábrica.

Dark Factory es un concepto que nosotros vemos con mucha aceleración para los últimos cinco o seis años", señaló.

Aplicación industrial de IA

El cuarto punto de su disertación era el de el uso de la Inteligencia Artificial, que, según su percepción, todavía está bastante limitado en comparación con el potencial de uso. Dijo que la industria aeroespacial, que está adelantada tres o cuatro veces respecto a la automotriz y autopartista, lo que muestra el horizonte sobre el cual proyectarse.

Una pieza única de un automóvil, desarrollada con software de GenDesign, inteligencia artificial generativa para diseño de piezas, permite ahorrar un 25% de peso y un 12% de costos. "Imaginemos lo que significa esto aplicado al diseño completo de todo el vehículo", agregó.

Confirmando esta idea, en nuestra región ya se utiliza la IA en varias plantas, aunque no es todavía una herramienta de producción de partes o vehículos completos, sino como un modo de mejorar la eficiencia de los procesos. Se trabaja tanto en detectar errores o fallas con cámaras de alta definición, eficiencia de los operarios en sus estaciones de trabajo, o flujo de mercadería dentro de las plantas para que haya perfecta sincronización.

El desarrollo del comercio virtual

La tendencia del e-commerce tiene un impacto mayor y casi protagónico en el mercado de autopartes y no tanto de los automóviles.

Aquí, el experto hizo especial hincapié en el aumento constante de empresas chinas en el mercado, pero que tienen mayor penetración por su infraestructura de carga, de servicios e incluso de costos y financiamiento, para lo cual señaló que tendrán un rol especial los bancos y financieras locales para competir con ese ecosistema.

En Latinoamérica, y en Argentina especialmente, el comercio digital ya está cambiando el modo de vender autopartes, incluso todas las automotrices tomaron la decisión de abrir una tienda oficial en el principal portal de e-Commerce, sin embargo, las empresas autopartistas todavía tienen que adaptarse al sistema, especialmente con la distribución en el interior a su red de comercios de venta al público.

Baterías intercambiables

Finalmente, el polémico tema de las baterías, sobre las que hay todavía un prejuicio respecto a su capacidad de reciclado y uso en un segundo ciclo de vida útil como acumuladores estacionarios, Nadalin presentó una mirada distinta al focalizarse en las baterías intercambiables como una solución de corto plazo para impulsar nuevamente a la propulsión 100% eléctrica.

"El gran problema que tienen los autos eléctricos es el tiempo necesario para la recarga. El sistema de Battery swapping está intentando resolver este problema, porque el usuario llega con poca carga de la batería de su auto a una estación, le retiran esa batería y le colocan otra completamente cargada, y puede seguir viaje en un par de minutos. En China esto ya se está utilizando bastante, particularmente en el mundo taxi, porque un chofer de taxi no puede darse el lujo de parar cinco, seis o siete horas para recargar su auto", comentó el ejecutivo.

Si bien este sistema todavía no está suficientemente desarrollado, de hecho Renault intentó hacerlo con su línea de autos compartidos de Mobilize y desistió de seguir adelante con el proyecto, los principales desafíos de éxito para implementar un sistema de este tipo fueron que se debe duplicar o triplicar la cantidad de baterías respecto a la cantidad de autos, y que se debe tener cubierta una extensa red de estaciones de cambio con suficiente stock.

Sin embargo, este último punto ya se está mejorando con el uso de IA, de modo tal que un conductor pueda saber en tiempo real a qué distancia tiene una estación con baterías cargadas disponibles.

Como conclusión de la disertación, Daniele Nadalin dijo que estas tendencias no necesariamente son un camino obligatorio para todos, sino un cambio de paradigma que presenta una oportunidad doble. Por un lado, la de la innovación, que algunas empresas pueden tomar asumiendo un mayor riesgo pero con una mayor recompensa de ser el primero en adoptar una nueva tecnología. Pero por otro lado, el opuesto, "lo que llamamos de last man standing (el último hombre vivo)", que no es otra cosa que mantenerse como el mejor que sigue ofreciendo la tecnología actual mientras la mayoría de los competidores cambian.

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