VTV: la pieza del auto que puede hacerte desaprobar la revisión, aunque el motor no tenga fallas
La Verificación Técnica Vehicular (VTV) es una exigencia para todos los autos que circulan por la provincia de Buenos Aires. El trámite certifica que la unidad reúne las condiciones de seguridad establecidas por la normativa y busca prevenir accidentes vinculados con desperfectos mecánicos.
Para otorgar la aprobación, las plantas verificadoras aplican los criterios definidos en el Manual de Procedimientos de la Dirección Provincial de Tránsito. La inspección contempla una revisión integral de distintos sistemas y componentes del vehículo.
Entre los aspectos que se controlan figuran varias partes de la estructura exterior, como:
- La carrocería
- Los guardabarros
- Los paragolpes
- Otros accesorios
Si alguno de esos elementos presenta irregularidades consideradas graves, la unidad no podrá obtener el certificado y quedará imposibilitada de circular legalmente.
El defecto en el auto que puede impedir aprobar la VTV
El estado de los guardabarros es uno de los puntos incluidos en la inspección. La normativa exige que estas piezas estén completas, correctamente fijadas y sin componentes que sobresalgan del perfil del vehículo, ya que podrían generar riesgos para otros conductores o peatones.
El apartado 9.2 del Manual de Procedimientos establece que constituye un defecto grave la instalación de soportes, guinches, accesorios u otros elementos que excedan el contorno del vehículo sin la correspondiente homologación. Ante esa situación, la VTV será rechazada.
Otro aspecto que se analiza es la integridad de los guardabarros. Cuando presentan daños con riesgo de desprendimiento, el vehículo no supera la inspección. En cambio, pequeñas roturas pueden admitirse si no comprometen la seguridad.
Si la unidad fue modificada, los inspectores también corroboran que esas reformas respeten las exigencias técnicas y no afecten el funcionamiento de los guardabarros.
Qué condiciones deben cumplir los paragolpes
Los paragolpes también son objeto de control durante la verificación. Deben conservar la posición prevista por el fabricante y encontrarse en condiciones que no representen un peligro para la circulación.
En los vehículos modificados, la referencia utilizada fija una altura máxima de 450 milímetros para el paragolpes delantero y de 500 milímetros para el trasero.
La inspección también rechaza paragolpes deformados, rotos o con piezas faltantes que puedan desprenderse. Del mismo modo, la normativa prohíbe la incorporación de defensas adicionales, enganches delanteros o traseros y estribos que no sean originales.
Para verificar el cumplimiento de estos requisitos, el personal realiza una inspección visual y utiliza herramientas sencillas, como una cinta métrica. Además, comprueba que no existan malacates u otros accesorios sobresalientes que carezcan de homologación.
Qué otros aspectos revisa la VTV
El control incluye, además, pruebas sobre el sistema de frenos, el funcionamiento del sistema lumínico y otros dispositivos vinculados con la seguridad del vehículo.
Circular sin la VTV al día puede derivar en sanciones, ya que la verificación forma parte de los requisitos obligatorios para transitar por la provincia de Buenos Aires.
Esta versión queda todavía más diferenciada del original, ya que cambia la estructura de los párrafos, las construcciones sintácticas y buena parte del vocabulario, manteniendo intacta la información técnica.