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Qué son los autos REEV y por qué pueden ser la salvación de la industria automotriz

El avance de la tecnología REEV y el acuerdo con empresas chinas abren una ventana a una transición más flexible para la industria en crisis
Por Carlos Morizo
AUTOS - 28 de Julio, 2026

La llegada de Leapmotor al mercado argentino tuvo una caja de resonancia mayor a la habitual para una marca china, ya que se trata de la primera que entra de la mano de una automotriz tradicional como es Stellantis.

Sin embargo, hay un motivo por el que este hecho tiene un significado especial y está referido a la tecnología de propulsión de los dos modelos, los SUV B10 y C10, que se presentaron simultáneamente con el lanzamiento de la marca.

Se trata de dos vehículos denominados técnicamente como autos eléctricos de rango extendido (sus siglas en inglés se traducen en REEV), que no es otra cosa que un híbrido enchufable de mayor autonomía por usar el motor de combustión interna únicamente como generador de electricidad.

Visto en perspectiva, este tipo de autos electrificados son la salvación del motor de combustión interna, pero yendo un paso más allá, pueden convertirse en la salvación de la industria automotriz convencional y sus industrias anexas.

La razón está en los componentes de esta tecnología. Hay un motor de gasolina, hay uno o dos motores eléctricos, una batería mediana y un sistema de carga externo. Exactamente lo mismo que hay en un auto híbrido enchufable. Solo hay una diferencia: las ruedas tienen ninguna vinculación mecánica con el motor de combustión, y todo el movimiento se hace desde el motor eléctrico.

De hecho, esa es la razón por la cual se los denomina autos eléctricos de rango extendido y no autos híbridos enchufables. ¿Es válida la diferenciación? Desde el punto de vista técnico resulta algo difícil de justificar. Todo depende si se mira el vaso lleno o el vaso vacío.

La primera mirada, por la cual recibe esa denominación, es que un auto eléctrico es aquel que mueve sus ruedas propulsado por energía eléctrica únicamente. Y si se lo mira desde ese ángulo, efectivamente lo es. Pero también es cierto que un auto eléctrico está promocionado como aquel que no genera emisiones de gases como CO2 o Nox por el tubo de escape, porque no tiene sistema de escape. Y estos autos sí lo tienen.

La otra forma de mirarlo es desde el lado de los híbridos, que son aquellos vehículos que combinan un motor de combustión y uno o más motores eléctricos para propulsar un auto. En ese caso, esta tecnología REEV cumple con esas consignas también, porque aunque la energía del motor de combustión no llegue directamente a las ruedas, la capacidad de la batería no permitiría jamás una autonomía como la que tienen estos autos sino estuviera cargándose todo el tiempo por un generador de combustión interna.

Leapmotor, la marca china que trae autos y SUV con tecnología REEV

Qué son los autos REEV

Entonces, podría aseverarse sin temor a cometer un error, que el nombre REEV es más una cuestión de marketing que una diferente clasificación técnica para un vehículo electrificado. Sin embargo, lo que sí es una certeza, es su efecto y su impacto positivo en el ecosistema del automóvil, y que probablemente, termine siendo el "salvavidas" de los grandes fabricantes tradicionales.

Para entenderlo hay que hacer un poco de historia, pero no ir muy lejos, sino solo hasta comienzos de esta década. Todo partió de la cumbre climática de Glasgow de 2021, cuando 200 países se comprometieron a bajas sus emisiones para que no suba la temperatura del planeta más de 1,5 °C para 2050.

Como consecuencia, se estableció la prohibición de producir y vender autos 0Km con motores de combustión interna más allá de 2035 en Europa, medida a la que se plegaron otros países, e incluso los gobiernos de California y Nevada en Estados Unidos.

Como la electromovilidad era cara, los Gobierno empezaron a ofrecer programas de incentivos a la compra, que no eran otra cosa que una subvención en el precio de los autos eléctricos, para que los ciudadanos vendieran sus autos térmicos y se volcaran a la nueva tecnología.

Las ventas no crecieron lo suficiente, la escala industrial no permitió bajar los costos de las baterías, y las ayudas estatales empezaron a reducirse porque era insostenible para los presupuestos anuales de cada país. Eso generó un cuello de botella para las automotrices, que empezaron a reducir sus programas eléctricos ante las pérdidas millonarias a las que se estaban viendo sometidas por esos objetivos, a esta altura, imposibles de cumplir.

Algunos lo llamaron lobby, otros dicen que fue la única salida para no fundir a los fabricantes y evitar cientos de miles de desempleados directos de una industria automotriz que debía achicarse para mantener rentabilidad. La Unión Europea levantó la prohibición de motores de gasolina de 2035 y dejó el objetivo de neutralidad de carbono con fecha abierta.

Pero no lo hizo gratuitamente. Impuso que la reducción de las emisiones tiene que ser del 90% para ese año, con lo cual se pueden seguir fabricando autos con motores térmicos, pero tienen que ser súper eficientes porque hay una cuota de emisiones anuales que se debe cumplir, bajo pago de millonarias multas.

Cómo funcionan los autos REEV

Es así como los autos híbridos enchufables, que tienen una batería de aproximadamente 20 kWh (los híbridos comunes tienen una de 1,1 a 1,8 kWh y los eléctricos una de 50 o 60 kWh en adelante), que es capaz de dar una autonomía únicamente eléctrica de entre 60 y 100 km, ganaron un protagonismo inimaginable apenas tres años atrás.

De hecho, luego de varios estudios realizados en distintos países europeos, fueron estos vehículos los que primero perdieron los subsidios de los Gobiernos, porque se detectó que los usuarios no cargaban la batería y los utilizaban constantemente con el motor de combustión interna, con lo cual incluso gastaban más gasolina porque tienen un peso adicional cercano a los 250 kilos por la batería de litio que llevan a bordo.

Los REEV cambiaron esa ecuación porque aunque se pueden enchufar (y es ideal hacerlo), tienen la posibilidad de cargar la batería constantemente desde el motor de gasolina, que está únicamente para cumplir esa función. Ahora sí, con este tipo de autos híbridos enchufables, la autonomía real es de unos 1.000 km, porque mientras haya combustible en el tanque, habrá recarga de la batería cuando se haya agotado su carga inicial.

Stellantis fue por ese camino de eficiencia comprando parte del paquete accionario de Leapmotor, lo que incluye el derecho de comercializar los vehículos de la marca fuera de China. Pero no es la única. Ford anunció a fin de año pasado que su estrella eléctrica, la Ford F150 Lightning, dejaría de fabricarse y se convertirá en un vehículo EREV (Extended Range Electric Vehicle), que es otra forma de mencionar a la misma tecnología.

Por qué los autos REEV son una salvación para la industria

El efecto final es darle aire a los fabricantes de automóviles, al menos a los occidentales. Porque seguirán produciendo autos más accesibles que los eléctricos, porque seguirán produciendo motores de combustión, porque mantendrán las fuentes de trabajos de miles de empleados y de las compañías proveedoras, y porque las baterías son un 30% más pequeñas que las de un eléctrico puro, por lo tanto, todo lo que se empleaba en solamente en un auto, ahora va para tres unidades.

Habrá que hacer motores más eficientes, por supuesto. Pero eso es posible y menos costoso que desarrollar autos eléctricos únicamente y descartar décadas de desarrollo. Y de ese modo también habrá más tiempo para que crezcan las redes de carga, que baje el precio del litio y las tierras raras con las que se hacen las batería, y más tiempo para que progresivamente y no de un golpe, la adopción de autos sustentables sea posible y sostenible en el tiempo.

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