Efecto Lula: temen que la caída del real impacte en la industria automotriz argentina
Puntos importantes
El triunfo de Luiz Inacio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral, tras vencer a Flávio Bolsonaro, hizo temblar a gran parte de los indicadores económicos en ese país, con repercusiones que se sintieron en toda la región.
En las primeras horas del lunes, el real registró su mayor desplome frente al dólar en más de tres décadas, con una pérdida de 8,8%, y la bolsa cayó a los peores números de la historia reciente del país, con bajas que llegaron al 14,7%. Esos son solo algunos indicios de la reacción negativa de los inversores, que esperaban el triunfo del ultraderechista.
Los resultados electorales también se sienten en la Argentina, y la industria automotriz es una de las que analiza qué pasará con el principal socio comercial. Recordemos que la relación de Lula con el presidente argentino, Javier Milei, no es de las mejores.
iProfesional consultó a las terminales y a expertos en la materia para analizar cómo impactará en el sector el triunfo de Lula en el país vecino. Para los consultados, el foco está puesto en qué pasará con la economía brasilera, su crecimiento a un ritmo más lento, la caída del PBI y cómo esto terminará afectando la demanda de autos fabricados en la Argentina.
Cómo puede impactar en el sector automotriz el triunfo de Lula en Brasil
A pocas horas del triunfo de Lula, una de las grandes preocupaciones para el sector automotor argentino es qué pasará con la economía brasilera. La evolución de las principales variables macroeconómicas del país vecino podrían golpear a la industria argentina, ya que dos de cada tres vehículos fabricados en Argentina se exportan a ese país.
Andrés Civetta, economista de Abeceb, explicó que hay dos cosas que tener en cuenta: "Por un lado, qué pasará con la economía de Brasil, ya que un crecimiento lento podría hacer que demanden menos autos argentinos, afectando la producción local. Por el otro, si el real se deprecia, eso haría más caros los autos argentinos, afectando la competitividad", explicó.
En Argentina hay dos segmentos de producción de 0km: las camionetas, donde el país es líder en la región con la fabricación de Toyota Hilux, Ford Ranger, VW Amarok, Fiat Titano y Ram Dakota, a la cual se sumará en breve Renault Niagara, y el utilitario Renault Kangoo; y por el otro con la fabricación de autos, como Fiat Cronos, Peugeot 208 y 2008. En estos últimos casos es donde la competitividad se ve más complicada. "Cuesta más colocar estos productos en Brasil, y encima se enfrentan a rivales fuertes como los chinos, que invadieron la región", agregó el especialista.
"Estas son las variables más importantes que pueden afectar los productos argentinos. Además la competitividad argentina, con el tipo de cambio relativo que se aprecia, hace más difícil colocar los productos en el exterior. El tipo de cambio creció menos que la inflación, nos fuimos apreciando y vender se complica", repitió el economista.
¿Cómo podría mejorar la competitividad argentina? Es una pregunta que lleva mucho tiempo y que, además de la situación momentánea de la moneda, tiene en la carga fiscal otro de sus grandes problemas.
Si bien hubo algunas bajas de impuestos desde Nación, quedan cargas provinciales y municipales que golpean la producción y que hacen difícil competir.
Las diferencias políticas entre Milei y Lula
Otro aspecto interesante para analizar es la coordinación de políticas entre ambos países.
En este sentido, si bien desde las terminales no quieren hacer declaraciones sobre el tema, es un hecho que el triunfo de Bolsonaro hubiese alineado a ambos gobiernos, algo que no sucede con Lula en el poder.
"Con Bolsonaro hubiesen logrado una mayor coordinación. Ahora, con la baja sintonía entre ambos gobiernos, es más difícil que se puedan buscar nuevos acuerdos de comercio expansivos", dijo Civetta.
Por otro lado, continuidad de Lula no es que pone en riesgo el Mercosur, ya que este acuerdo va más allá de las políticas de cada gobierno local, pero si son más las trabas para negociar.
"No está en riesgo el Mercosur, ya que son acuerdos que superan la voluntad de un gobierno con instancias institucionales más fuertes", dijo el economista.
De todos modos, en dos años hay una situación de libre comercio con Brasil, donde las inversiones tendrán que ver con la competitividad de cada país. En ese momento, la especialización de la Argentina en el segmento liviano será clave para ganar terreno en la industria, aprovechando su expertise.
Hoy, la continuidad del Mercosur está siendo repensada por algunos sectores de la industria. Pero la voluntad de los gobiernos es diferente.
China, el nuevo jugador que se debe mirar
Más allá de lo que pase en la relación Argentina-Brasil, la tendencia mundial de China como nuevo jugador de la industria automotriz afecta a todos los productores de vehículos. Y ningún gobierno podrá evitarla.
"Hay una tendencia mundial que es la penetración de los chinos en los mercados, salvo EE.UU, por los aranceles. Con la sobreproducción, exportan su saldo y crecen en todos lados. Argentina también se abrió al mundo con el arancel cero y esto dio paso a la llegada de los nuevos jugadores. Hoy no podemos dejar de mirar su participación en el sector", dijo el economista.
Sin embargo, en Brasil el ingreso fue diferente, con inversiones en fábricas. Y ellos mismos captaron su interés dejando primero que lo hagan ensamblando, para que luego produzcan. "Cuando sus proyectos se materialicen van a enviar los productos a la región y la presencia china será mayor", comentó el economista.
Ese momento cambiará aún más la realidad del mercado automotor regional, y para eso las terminales locales tendrán que estar preparadas, porque la competencia será realmente fuerte. Y Brasil quedará bien parado con sus nuevas fábricas enviando productos a la región.