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El "GuzmánLeaks" enrarece aún más la negociación con bonistas que podrían bloquear el canje

La filtración que hizo Economía de documentos confidenciales podría terminar de romper la poca confianza que había entre los acreedores y el país
Por Leandro Gabin
06/05/2020 - 06,12hs
El "GuzmánLeaks" enrarece aún más la negociación con bonistas que podrían bloquear el canje

El Gobierno sigue con el manual de la "mano dura" y enfrentamiento abierto con los principales acreedores en torno a la negociación de la deuda. En las próximas horas, Alberto Fernández tendrá que confirmar si el plazo del 8 de mayo para que expire la oferta de canje se mantiene o utilizan una prórroga hasta el 22 del mes, cuando sí o sí habrá que pagar u$s500 millones en vencimientos que se patearon 30 días en abril.

El estado de situación, cuentan fuentes en Nueva York, es "realmente malo" e "incierto" entre los acreedores y el equipo económico de Martín Guzmán.

No cayó precisamente bien la filtración que hizo Economía de documentos confidenciales de la negociación, en donde se publicó la contraoferta que el grupo de bonistas liderado por el gigante financiero BlackRock le hizo al país el 11 de abril, cuando si bien no era pública la oferta, los bonistas ya habían sido informados del contenido de la propuesta. Consultada por este medio, la vocera de la firma declinó en hacer comentarios acerca del "GuzmánLeaks".

"Puede tener consecuencias legales. Es insólito que el Gobierno haya filtrado eso, hay acuerdos de confidencialidad de ambas partes. Publicar esto o emails es lo mismo, termina siendo un disparate que confirma el nivel de amateurismo de este equipo económico", despotricó un banco de inversión que trabaja asiduamente con este grupo de acreedores.

Voces menos virulentas enmarcan estas filtraciones a la estrategia oficial de negociación, ya no hacia afuera, sino hacia adentro.

"Están mostrando que lo que había del otro lado eran los malos de la película; y entonces se plantan como que ellos son los que quieren arreglar pero se encuentran con personas intransigentes. Pero eso es consumo interno, acá no es el tema de quién tiene razón, sino de llegar a un acuerdo donde ambas partes queden satisfechas", comentó un banquero local, sorprendido por la escalada que está teniendo la confrontación.

Otros creen que el Gobierno está sembrando las bases para "vender" internamente un default total de la deuda. La filtración de Guzmán y los dichos de Alberto Fernández van en esa línea. "Yo espero que el mundo lo entienda, que el mundo nos acompañe y espero no caer en default. Pero si nos toca caer en default, la verdad es que nosotros recibimos un país en default", dijo el presidente.

Una contrapropuesta "incompatible"

Economía difundió un comunicado mediante el cual explica las razones del fracaso, al menos hasta el momento, de las negociaciones. En un documento dice que "uno de los grupos de inversores compartió sus reacciones a los lineamientos de la restructuración por medio de presentar una contrapropuesta".

Esa contrapropuesta, dice el Gobierno, se basó en la suposición de que Argentina solo tiene restricciones de liquidez a corto plazo y propuso resolverlas por medio de:

i) Un alivio parcial y decreciente del cupón en efectivo durante los primeros cuatro años antes de volver a los niveles contractuales.

ii) Una compensación del alivio del cupón con pagos en especie.

iii) Una ampliación de cuatro años del plazo de vencimiento para los bonos cuyo vencimiento sea antes de 2028, detalló el ministerio, que además subió a su página web el documento fechado el 11 de abril a cargo del grupo liderado por BlackRock.

Guzmán dice que esta contrapropuesta era, básicamente, incompatible con el marco macroeconómico y no reconocía la necesidad de un alivio de flujo de efectivo a largo plazo para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública de Argentina.

Economía señala que, teniendo en cuenta los puntos de vista escuchados durante las variadas conversaciones con los acreedores y sus asesores, y en vista del mandato dado por el Congreso nacional en relación con la disponibilidad limitada de reservas para continuar con el pago de la deuda, las autoridades procedieron a anunciar los términos y condiciones de la propuesta de Argentina el 17 de abril de 2020.

"Los acreedores de los grupos que estaban sujetos a los Acuerdos de No Divulgación fueron liberados de su deber de confidencialidad y restricciones comerciales", explicó sugestivamente la cartera de Guzmán, tratando de aclarar la trama de la filtración.

Un ex funcionario señaló que más allá de la publicación de los "non-disclosure agreement o NDA" que se puedan haber acordado, "no rompiste un acuerdo legal de confidencialidad, rompiste la confianza con tu contraparte a quien hace pocos días le pediste que haga una contrapropuesta".

Esto tiene que ver con la reacción de Guzmán el lunes, quien lanzó una invitación a seguir negociando luego de conocerse el rechazo de los tres grupos de acreedores, que ya tendrían un caudal suficiente de bonos para bloquear el canje.

"Si los tenedores de bonos tienen un enfoque diferente que se adecúe a esas limitaciones, deberían presentar una propuesta específica. El Gobierno argentino permanece dispuesto a escuchar y tratar de encontrar un denominador común. Pero cualquier propuesta debe pasar primero la prueba del sentido común", respondió Economía.

Un ambiente más enrarecido

Ahora la relación entre Guzmán y este grupo que tiene el 25% de los bonos emitidos en la era Macri y 16% de los bonos K (de los canjes 2005-2010), que nunca fue buena, parece haber empeorado. Y no son precisamente "nenes de pecho".

Forman parte de este comité: AllianceBernstein, Amundi Asset Management, Ashmore Investment Management Limited, BlackRock Financial Management, BlueBay Asset Management LLP, Fidelity Management & Research Co., T. Rowe Price Associates, Western Asset Management Company LLC y Wellington Management Company LLP.

Se cree en Wall Street que junto a los otros dos comités ya tienen poder para bloquear la operación o, al menos, de hacer dudar a otros inversores para que no acepten la propuesta y ahí poseer una mayor espalda negociadora.

"El problema principal de la estrategia de negociación es que desde el Gobierno pensaron que la presión por acordar la tenían los bonistas, y ahora que las papas queman, piden una contrapropuesta que los bonistas no tienen ningún incentivo a dar porque el tiempo corre en contra de Argentina", advirtió un ex funcionario argentino de Finanzas, que conoce y muy bien a los distintos fondos de Wall Street que están negociando con el país.

"Argentina busca una contrapropuesta para poder recular y los bonistas a esta altura esperan... y Argentina tendrá que negociar contra sí misma. Cada minuto que pasa, la posición de los bonistas mejora", afirmó.

La lectura de lo que ocurrió con este "GuzmánLeaks", según este encumbrado ex funcionario, es la siguiente. "Puede ser una de tres cosas o las tres en diferentes proporciones", indica:

1) Sabe el Gobierno que va a tener que mejorar la oferta mucho y presentan la de BlackRock para mejorar esa.

2) Refleja las diferencias internas entre los que no quieren ir a default y los que piensan que es la mejor salida.

3) Guzmán sabe que va quedar pegado en este canje y busca aparecer como que lo obligan a aceptar algo con lo que no está de acuerdo y se cubre.

"Lo que piensen Guzmán o Alberto Fernández es irrelevante. Lo único que importa en este tipo de operaciones es lo que piensan los bonistas. Si el Presidente no quiere ir a default, se arregla rapidísimo", explica.

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