FINANZAS DE LA CRISIS

El dato que no deja dormir a Pesce: importadores adelantan 99% de los pagos para asegurarse un dólar barato

Aunque se desploman las importaciones por la recesión, la demanda de divisas al BCRA sube. Mientras esperan medidas, temen restricciones comerciales
ECONOMÍA - 30 de Septiembre, 2020

De todas las variables del mercado cambiario que le quitan el sueño a Miguel Pesce, hay algunas que parecieran encaminarse. Por ejemplo, la demanda de dólares por parte de los ahorristas particulares estaría prácticamente resuelta con la nueva barrera que impide que quienes son empleados de empresas que recibieron ATP para pagar los sueldos, puedan comprar dólares. Así, cada vez serán menos los autorizados a comprar divisas.

En cuanto a la situación de los exportadores que retienen mercadería y enlentecen la liquidación de divisas, podría destrabarse si prosperan las gestiones que apuntan a que adelanten sus ventas al exterior del año próximo, tal vez a cambio de un alivio impositivo.

Sin embargo, hay una variable que está causando un impacto mucho más grave de lo previsto y que podría terminar siendo un verdadero dolor de cabeza para el presidente del Banco Central: las compras por adelantado que están haciendo los importadores. 

Cada compra que hacen los importadores son dólares que salen del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) donde últimamente el Banco Central ha vendido una buena cantidad de millones de dólares de las reservas. Así, cada compra adelantada que se hace de bienes del exterior, implica una caída de las reservas del BCRA.

¿Por qué los importadores adelantan sus compras? Básicamente porque están apurados por pagar, ya que si pagan ahora se aseguran con el precio actual del dólar, pero si demoran unos días o semanas tendrán que hacerlo a un dólar más caro. Y, potencialmente a un tipo de cambio mucho más caro si es que se cumplen los pronósticos más alarmistas que circulan en la City financiera.

En síntesis: si los importadores adelantan sus compras ahora, congelan el precio del producto que necesitan traer del exterior, ya sea para vender o para producir otro bien. La otra cara de la moneda es que la sangría de divisas del Central adquiere otra velocidad, justo en un momento en el que el humor del mercado está hipersensible, lo cual se manifiesta en los masivos retiros de depósitos bancarios.

Pero en esta actitud de los importadores no sólo hay una cuestión oportunista de asegurar un precio: también hay importadores que están preocupados por la posibilidad de que el Gobierno, ante el deterioro en las reservas, decida una restricción drástica de las importaciones. Hay antecedentes recientes que abonan ese temor: ya ocurrió cuando Cristina Fernández de Kirchner era presidenta.

"Hay sectores que están adelantando importaciones por temor a no poder hacerlas la semana que viene. Es mucha la incertidumbre y nadie en el mercado sabe qué sucederá en las próximas horas", aunque se descuenta que habrá más restricciones", señaló el analista financiero Christian Buteler. 

Pesce, presionado por la pérdida de reservas y en medio de rumores sobre su continuidad, enfrenta la demanda de divisas de los importadores

Menos importaciones, más demanda de dólares

Para tomar la dimensión de cómo los importadores están adelantando pagos, basta con mirar las cifras que publica el Indec: en los primeros ocho meses de este año, se hicieron importaciones por 26.221 millones de dólares y se pagaron 26.035 millones, es decir, casi el total de lo comprado ya fue pagado.

Pero si se analizan los mismos datos del 2019, observamos que a esta altura del año pasado se habían realizado importaciones por 34.459 millones de dólares, pero sólo se habían pagado 20.990 millones. Es decir, sólo un 60%, incluso cuando el año pasado ya la incertidumbre política empezaba a alterar los mercados.

"Este año, el volumen de las importaciones cayó un 23,9% con respecto al año pasado, pero los pagos subieron un 24%", advierte el economista y consultor Salvador Di Stefano. Y asegura que "esto se explica porque el año pasado no había apuro por pagarlas, ya que existía financiamiento y un tipo de cambio que era estable, mientras que en la actualidad, ante la posibilidad de una probable devaluación, los importadores anticipan pagos".

Entre los que están apurados por pagar al precio del dólar de hoy y traen sus importaciones de manera adelantada podemos mencionar a la industria química, la petrolera, las automotrices, el comercio y otros rubros que necesitan abastecerse de equipamiento y maquinaria. Estos sectores concentran el 60% de las importaciones. 

Pero el dato llamativo es que los dos sectores que más aumentaron su participación en el pago adelantado de importaciones fueron: el de oleaginosas y cereales, y la industria automotriz. 

"Cuando miramos la participación que tuvo el sector de oleaginosas y cereales en el pago de importaciones en los primeros ocho meses del 2019, vemos que apenas representaba el 3,6% de los 20.990 millones de dólares que se habían pagado hasta septiembre", precisó Di Stefano.

Y agregó: "En cambio, en los primeros ocho meses de este año, este sector aportó el 7,9% de los 26.035 millones de dólares que ya se pagaron por importaciones, de manera que su participación aumentó un 174%". 

En cuanto a la industria automotriz, el consultor precisó que "el año pasado representaba el 11,5% de los 20.990 millones de dólares que se habían pagado a esta altura del año, mientras que en este año ya representa el 14,5% de las importaciones que se han pagado". Claramente, la demanda de autos importados impulsó a esta industria a comprar más unidades afuera. 

Lo paradójico de la situación es que este adelanto de importaciones se da incluso en un contexto en el que las importaciones de muchos sectores productivos cayeron, en algunos casos claramente por la parálisis económica ocasionada por la pandemia del Covid-19 y la cuarentena. 

La importación de combustibles es un claro y contundente ejemplo: en los primeros ocho meses del 2019 se importaron combustibles por 3.356 millones de dólares, mientras que en el mismo período de este año apenas si compraron afuera combustibles por 1.991 millones de dólares, es decir, un 40,7% menos. La importación de vehículos automotores para pasajeros (principalmente colectivos) también se derrumbó un 50,9% ya que pasó de 1.786 millones de dólares entre enero y septiembre del año pasado a sólo 877 millones de dólares en el mismo período de 2020. 

A pesar de haber sufrido un desplome respecto del año pasado, las importaciones empiezan a ser un problema para el Banco Central

Pesce, el centro de los rumores

El adelanto de importaciones podría complicar la delicada situación que atraviesa el Banco Central en un momento donde todo es incertidumbre y rumores sobre las próximas medidas que anunciará para tratar de contener la demanda de dólares, que no para.

Desde el lunes, las distintas versiones van desde un posible cambio de autoridades en el Central hasta un anuncio de medidas justo un día antes de que comience octubre, justo cuando se habilitaría nuevamente el cupo para que cada ahorrista pueda comprar -el que no esté limitado por las muchas barreras que se han instalado- los 200 dólares por mes por persona.

Como en toda situación de turbulencia financiera, ya comenzó la tradicional danza de nombres que aparecen como candidatos a sumarse a la autoridad monetaria.

"Pesce tiene los días contados", resumió un experimentado operador del mercado. Y agregó: "Así como al mercado no le gusta la idea de que llegue Carlos Heller a ocupar su lugar, no les disgusta Sergio Chodos, pero si no trae un plan puede ser el Toto Caputo de Macri". 

Con respecto a las medidas, las versiones son muchas y muy variadas. "El Banco Central no puede aguantar dos semanas más con el ritmo de salida de los depósitos en dólares que se dio en los últimos días", señaló un analista financiero de la city porteña. Y agregó: "No hay que olvidarse que cada vez que los depósitos salen del sistema financiero, caen las reservas porque se van los dólares que forman parte de los encajes y que son parte constitutiva de las reservas". 

Sin embargo, limitar la posibilidad de que la gente retire sus dólares de los bancos no está entre el menú de opciones del Gobierno ni tampoco entre las versiones que circularon por la city en las últimas horas. En cambio, sí se habló de que los 200 dólares desaparecerían como tales, de que se pondrían más trabas a las importaciones y de la posibilidad de pedir un nuevo swap a China.

Este último punto, habría sido uno de los temas de conversación entre Alberto Fernández y el presidente de China, Xi Jinping, quienes el martes por la mañana conversaron -traductora mediante- durante 40 minutos.

Otra opción sería tomar un crédito internacional poniendo como garantía el swap que ya se tiene con China, y de esta forma se podrían engrosar las reservas hasta en u$u6.000 millones líquidos. El préstamo sería otorgado por un pool de bancos, entre los que están algunos de los que participaron del canje de la deuda, como Lazard y UBS. 

No se descarta tampoco que se insista con las gestiones para que el sector exportador haga un adelanto de las futuras liquidaciones de exportaciones, lo que ayudaría a que haya más dólares ofrecidos en el mercado y evitaría que el Central tenga que salir a vender ante tanta demanda. En este caso, se incrementaría la oferta en lugar de tratar de achicar la demanda. 

En todos los casos, el problema sigue siendo la falta de dólares, el aumento de la demanda y la escasez de la oferta. Por eso, que algunos sectores estén adelantando sus compras al exterior y llevándose los dólares para pagar esas importaciones de las reservas del Central, puede resultar un verdadero dolor de cabeza para sus autoridades y para todo el equipo económico.

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