RESOLUCIÓN 213/2025

Fuerte advertencia de los dueños de estaciones de servicio por el riesgo de nafta adulterada y falta de controles

Denuncian un vacío de control en los surtidores: un escenario de incertidumbre que amenaza la transparencia en el mercado de los combustibles
Por Claudio Zlotnik
ECONOMÍA - 27 de Marzo, 2026

La reciente decisión de retirar al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) de su rol histórico en la fiscalización de las estaciones de servicio generó un verdadero estado de alerta en todo el sector.

Los dueños de las estaciones advirtieron que esa decisión oficial representa la quita de controles que garantizaron, durante años, la confianza entre el estacionero y el consumidor final.

La columna vertebral de esta problemática se encuentra en la Resolución 213/2025. A través de esta norma, el INTI formalizó el cese de sus funciones en el control de los picos de los surtidores, una tarea que es fundamental para asegurar que cada litro que marca la pantalla sea efectivamente el que ingresa al tanque del vehículo.

Esta verificación técnica, que antes era una constante, hoy se encuentra en un limbo, señalaron los empresarios a través de su portal "Surtidores". "La metrología no es solo una cuestión de pesas y medidas; es la base de la seguridad jurídica de nuestra actividad comercial", señalaron.

La preocupación de los dueños de estaciones de servicio es legítima y urgente. "Advertimos que este retiro del organismo tecnológico abre la puerta a riesgos que creíamos superados", dijeron.

¿La cantidad es lo que dice el surtidor?

El primero de esos riesgos es la posible adulteración en los volúmenes de venta. Según los comerciantes, sin un control externo, riguroso y estatal que certifique la calibración de los equipos de despacho, el sistema queda vulnerable a desvíos que perjudican directamente al bolsillo del usuario.

Pero el problema no termina en la cantidad; se extiende peligrosamente a la calidad.

Hasta ahora, el INTI era el brazo ejecutor del Programa Nacional de Control de Calidad de Combustibles, encargándose de la toma de muestras y de los análisis de laboratorio para verificar que las naftas y el gasoil cumplieran con los estándares de pureza y octanaje requeridos.

Aunque el convenio con la Secretaría de Energía técnicamente sigue en pie, los dueños de las estaciones aseguran que su efectividad está bajo una lupa de sospecha debido al proceso de reconfiguración que atraviesa el organismo.

¿Riesgo de nafta adulterada?

Para los comerciantes, la falta de auditorías operativas ni análisis documentales constantes, el temor a la comercialización de productos fuera de norma o adulterados crece exponencialmente.

"La calidad y la cantidad son dos aspectos inseparables de la misma moneda; si uno de estos controles falla, todo el sistema de fiscalización pierde su razón de ser y queda expuesto a incumplimientos que distorsionan el mercado", califican.

"Desde nuestro lugar como empresarios, nos encontramos en una situación de extrema debilidad. La falta de un esquema claro de fiscalización no solo nos deja sin el aval técnico que certifica nuestra buena fe, sino que también fomenta una competencia desleal. La posibilidad de que aparezcan nuevos actores, ya sean públicos o privados, para cubrir este bache es una alternativa que el Gobierno está analizando, pero la realidad es que el tiempo corre y las certezas no llegan", completaron.

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