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ALERTA

Por qué la caída del precio del petróleo puede ser una buena noticia para Caputo

Los insumos del agro, como la urea, se desplomaron más de 50%, aliviando los costos del campo. La venta de petróleo seguirá gozando de buenos precios
17/06/2026 - 06:59hs
Por qué la caída del precio del petróleo puede ser una buena noticia para Caputo

Son horas de festejo por las noticias internacionales: la perspectiva de un acuerdo de paz en Medio Oriente gatilló una baja del petróleo, que para Argentina se traduce en un abaratamiento del costo de insumos para el agro y la industria. Además, se aliviará la presión en el precio de los combustibles.

Y, lo mejor de todo, no se notará, de momento, una caída en la entrada de dólares por la exportación de petróleo, uno de los rubros estrella de la economía, que le empieza a disputar al agro el protagonismo en el aporte de divisas.

Ocurre que, por la forma en que se negocian las operaciones del comercio exterior, hay un desfasaje de aproximadamente 45 días entre el momento en que se acuerda la operación y que efectivamente ingresan las divisas. Esto implica que, por más que en este momento el crudo Brent esté cotizando a u$s79, durante dos meses más todavía se seguirá reflejando el precio de u$s100 en las exportaciones argentinas.

Para el ministro de Economía, Toto Caputo, esta situación es el mix ideal, porque le permite maximizar el ingreso de divisas en el momento de liquidación de la cosecha gruesa, al tiempo que consigue un alivio en una serie de costos que se estaban erigiendo en una amenaza de más inflación y menos inversiones.

En la apertura del mercado de materias primas de este martes, la primera noticia que llamó la atención fue el desplome en el precio de la urea, uno de los principales insumos que usa el agro para la fertilización del suelo. Los números son elocuentes: en el pico del conflicto, el precio se había disparado hasta los u$s730, un 55% en comparación con la cotización de 2025. Pero ni bien el mercado tomó la confirmación de un tratado de paz entre Estados Unidos e Irán, el precio cayó en picada hasta un nivel de u$s414.

Una buena noticia con perfecto "timing"

Dicho de otra forma, la compra de la urea está prácticamente equiparada uno a uno con la soja, mientras que durante la mayor parte del conflicto la relación fue de 1,5 toneladas de soja por una de urea.

Lo importante, además, es el "timing" en que esto ocurre, porque es justo el momento en el que los productores agrícolas deben tomar decisiones de inversión con vistas a la próxima campaña. Hasta ahora la reducción de márgenes de rentabilidad en el campo habían planteado un panorama desalentador.

Un reporte de Marianela de Emilio, técnica del Inta, planteaba al inicio del conflicto: "Para realizar inversiones en bienes de capital, como un tractor o un silo, hoy se necesita el doble de granos que hace dos años".

En ese marco, los productores se veían en la disyuntiva de tomar deuda para financiar las compras de insumos o, por el contrario, de invertir menos, lo cual afectaría negativamente los rindes para la próxima siembra. Esa situación planteaba dudas respecto de si los excelentes volúmenes de producción que se registraron este año podrían sostenerse o si serían una excepción.

Ahora, en cambio, esa ecuación está cambiando nuevamente, y otra vez se siente el desahogo. Es cierto que el precio de los productos que exporta Argentina, sobre todo la soja, tienen una perspectiva de baja, pero en ningún caso se espera que sea de la magnitud del petróleo y sus derivados.

Más incentivo para la venta

La otra noticia importante, vinculada con la caída del petróleo, es el consecuente abaratamiento en el costo de la logística, tanto en el transporte interno hacia las zonas portuarias como en la contratación de los fletes internacionales.

Los costos habían saltado no solamente por el combustible más caro, sino porque para llegar a ciertos destinos hubo que buscar rutas alternativas que evitaran el paso por la zona de conflicto. En marzo pasado, los gigantes del transporte marítimo, como Maersk, MSC o Hapag-Lloyd tuvieron que desviar sus flotas hacia la ruta del Cabo de Buena Esperanza, rodeando África. Así, las tarifas de flete alcanzaron sus máximos de los últimos seis años y generaron una expectativa de mayor inflación global.

Desde la perspectiva de los productores argentinos, ahora, con la certeza de un alivio en los costos a corto plazo, mejoran los incentivos como para sostener un buen ritmo de embarques. Si bien la entrada de dólares fue importante, todavía no se había producido una liquidación en el máximo del potencial, dado que muchos productores mantenían la expectativa de una corrección cambiaria o de alguna medida de alivio fiscal.

Fue, precisamente, para desactivar esas versiones y evitar el stockeo de mercadería en los silobolsas, que el ministro Toto Caputo anunció un esquema de bajas progresivas de retenciones a la exportación a partir de enero de 2027.

La principal queja de los productores en las últimas semanas era que el alivio de dos puntos porcentuales que rige este año para la exportación de soja y sus derivados industriales no llegaba a compensar la suba de costos. A partir de ahora, con el cambio en el mercado internacional, el gobierno cuenta con mejores argumentos para afrontar los reclamos.

Haciendo cuentas

La producción agrícola de esta campaña está prevista en 50 millones de toneladas de soja y 68 millones de toneladas de maíz, después de la última revisión al alza realizada por la Bolsa de Comercio de Rosario.

Y, en cuanto a los precios, luego del último informe del U.S Department of Agriculture (USDA) la soja en el mercado de Chicago, que había llegado a u$s420 la tonelada, corrigió hasta los u$s409, que sigue siendo un buen precio en comparación con el promedio de u$s380 del año pasado.

Lo cierto es que se está registrando un fuerte movimiento exportador, como lo prueban los más de 850.000 camiones ingresados a la zona portuaria de Rosario en lo que va del año. El grueso de esa operatoria se produjo en las últimas semanas, cuando se registraron jornadas con más de 14.000 vehículos al polo del cual sale el 80% de la exportación cerealera.

Traducido a dólares, lo que prevé la Bolsa de Rosario es que en este momento se produzca el gran salto exportador, con un total en torno de u$s4.500 millones en el mes. Es un nivel que casi duplica la liquidación de los meses previos, y que supera en casi 50% el registro del año pasado.

En el primer cuatrimestre, el aporte del campo ha sido de u$s8.500 millones, y la nueva proyección de los expertos apunta a que en todo el año se podría llegar a u$s36.100 millones, el cuarto mejor resultado de las últimas décadas, después de los excepcionales embarques de 2021 y 2022, impactados por la pandemia y el conflicto de Ucrania, y del 2025, que tuvo la ayuda de un clima óptimo.

En otras palabras, entre mayo y diciembre ingresarían u$s27.600 millones, un promedio de u$s3.940 millones mensuales.

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