El Gobierno cambia el proyecto de Inocencia Fiscal para sumar más dólares del colchón
Luego de varias semanas de análisis y reuniones con especialistas, el Gobierno presentará este miércoles una nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal, una iniciativa con la que busca generar un marco de mayor confianza para que los denominados "dólares del colchón" ingresen al circuito formal.
La presentación estará encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto con representantes de cámaras empresarias y del sector profesional. El objetivo del Ejecutivo es que la modificación del régimen tributario permita sumar contribuyentes y reducir los temores vinculados con posibles revisiones futuras por parte del fisco.
Como es de público conocimiento, los "dólares del colchón" son aquellos ahorros que permanecen fuera del sistema financiero formal y que no fueron declarados ante el organismo recaudador.
El Gobierno considera que una parte importante de esos fondos podría movilizarse hacia inversiones, consumo o depósitos si existen reglas más claras y previsibles. La nueva iniciativa llega después de distintos encuentros entre funcionarios de Economía y contadores y tributaristas, quienes plantearon cambios para mejorar la adhesión al régimen.
Entre los puntos discutidos estuvieron los límites para ingresar al beneficio, el tratamiento de las diferencias detectadas por ARCA y la posibilidad de simplificar determinados controles.
Qué busca el Gobierno con la nueva Ley de Inocencia Fiscal
El principal objetivo de la norma es modificar la relación entre los contribuyentes y el fisco. La idea central es que quienes tengan ingresos o patrimonio dentro de determinados parámetros puedan contar con mayores certezas respecto del análisis futuro de sus declaraciones juradas.
El Gobierno considera que una parte de los fondos que hoy permanecen fuera del sistema financiero podría incorporarse a la economía si los contribuyentes cuentan con un esquema que reduzca la incertidumbre tributaria.
En ese sentido, la Ley de Inocencia Fiscal busca cambiar la lógica de la relación entre el fisco y los contribuyentes, premiando el cumplimiento y ofreciendo mayores garantías para quienes adhieran al nuevo régimen.
Uno de los cambios centrales estará vinculado al Régimen Simplificado de Ganancias, una herramienta que busca reducir la carga administrativa para determinados contribuyentes y limitar la posibilidad de revisiones extensas sobre períodos anteriores.
La discusión surgió porque especialistas advirtieron que las condiciones originales podían dejar afuera a una parte importante de los potenciales adherentes, especialmente aquellos con mayores niveles de patrimonio.
Los principales cambios que tendrá la nueva Ley de Inocencia Fiscal
Uno de los puntos más relevantes del nuevo proyecto estará relacionado con el denominado blindaje fiscal para quienes ingresen al régimen.
La propuesta establece que los contribuyentes que cumplan con las condiciones previstas tendrán mayores garantías frente a futuras revisiones. En la versión anterior, una de las principales críticas estaba relacionada con los límites establecidos para acceder al beneficio.
El esquema original contemplaba que podían ingresar quienes tuvieran ingresos anuales inferiores a $1.000 millones y un patrimonio total por debajo de $10.000 millones. Estos parámetros fueron cuestionados por algunos especialistas porque dejaban fuera a contribuyentes con capacidad económica relevante y, por lo tanto, potenciales tenedores de mayores montos de dólares no declarados.
Otro de los cambios bajo análisis apunta a las llamadas discrepancias significativas. Actualmente, si ARCA detecta diferencias que superen el 15% de los saldos declarados o supere los $100 millones, el efecto de inocencia fiscal queda sin efecto.
La propuesta del Gobierno busca ampliar el margen de tolerancia y permitir que el contribuyente pueda corregir la información presentada antes de que se inicie una investigación formal.
El objetivo es evitar que una diferencia administrativa o un error de declaración derive automáticamente en la pérdida del beneficio. La posibilidad de rectificar y regularizar una diferencia antes de una instancia judicial o fiscal más compleja podría mejorar la confianza de los contribuyentes.
Qué cambia para quienes adhieran al régimen
Para los contribuyentes, el principal cambio estaría en la previsibilidad. Uno de los motivos que explican la permanencia de dinero fuera del circuito formal es el temor a que una declaración posterior active controles sobre períodos anteriores o genere reclamos tributarios.
Con la nueva normativa, quienes cumplan los requisitos podrían acceder a un esquema con reglas más claras y con un alcance determinado para las revisiones de ARCA. El proyecto también apunta a simplificar la presentación de información vinculada al Impuesto a las Ganancias.
La intención oficial es que el cumplimiento tributario sea más sencillo para aquellos contribuyentes que mantengan sus declaraciones ordenadas.
De todas formas, el beneficio no implicaría una eliminación general de los controles fiscales. ARCA mantendría sus facultades de fiscalización en casos donde existan inconsistencias relevantes o incumplimientos.
Por ese motivo, uno de los aspectos centrales será definir con precisión cuáles serán los parámetros para acceder al régimen y bajo qué situaciones el contribuyente podría perder los beneficios.
Los pedidos de los tributaristas que impulsaron cambios en el proyecto
La nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal incorporará algunos planteos realizados por contadores y especialistas tributarios que participaron de reuniones con Luis Caputo.
Entre ellos estuvieron Alejandro Rosenfeld, César Litvin, Miriam Roldán y Sonia Becherman, quienes analizaron distintos aspectos técnicos del proyecto.
Uno de los pedidos principales estuvo vinculado con la postergación de la presentación de declaraciones juradas de Ganancias. La discusión tomó relevancia luego de que ARCA prorrogara hasta el 27 de agosto la presentación de la declaración jurada del período fiscal 2025, aunque mantuvo la fecha del vencimiento del pago.
Rosenfeld explicó tras la reunión con Economía que la decisión de extender el plazo de presentación podía resultar positiva para ordenar la implementación del nuevo esquema.
El planteo de los especialistas fue que una mayor flexibilidad podía favorecer la adhesión, ya que muchos contribuyentes necesitaban conocer con precisión las reglas antes de decidir si formalizaban fondos que actualmente permanecen fuera del sistema.
Qué falta para que la Ley de Inocencia Fiscal entre en vigencia
La presentación del proyecto será apenas el primer paso. Luego deberá avanzar el tratamiento legislativo correspondiente para que los cambios puedan convertirse en ley.
Una vez aprobada la norma, el Gobierno deberá definir la reglamentación y los procedimientos que utilizará ARCA para aplicar el nuevo esquema.
Entre los puntos que quedarán pendientes estará la definición final de los requisitos de adhesión, los mecanismos de control y las condiciones bajo las cuales funcionará el blindaje fiscal.
Mientras tanto, el Ejecutivo busca que la iniciativa permita canalizar parte de los dólares del colchón hacia la economía formal y generar un mayor movimiento de capitales dentro del sistema argentino.
La expectativa oficial es que, con reglas más simples y previsibles, más contribuyentes decidan declarar sus activos y utilizarlos dentro del circuito económico.