En qué bonos conviene invertir, con un dólar anclado en $1.500 y tasas de interés volátiles
Puntos importantes
El dólar parece haber encontrado en $1.500 una barrera a romper, cuando parece que la demanda se impone a la oferta para superar dicho nivel, aparecen manos mágicas que elevan la tasa de corto plazo, y todo vuelve para atrás.
La Argentina no necesita un dólar más alto, y tampoco una tasa muy baja, Argentina necesita empresarios que inviertan. La inversión es el motor del PBI, aquellos que pretendían que el país crezca por consumo, con tasas negativas de interés, y un tipo de cambio devaluado, lo único que lograron es no crecer, inflación y más pobreza.
El problema es que los empresarios desde el año 2001 a la fecha trabajaron en un contexto de alta inflación, devaluación, cierre de la economía y alto consumo impulsado por un gasto público en alza, alimentado por impuestos regresivos y abusivos para el empresario. Trabajar en otro escenario, cuesta más de lo pensado.
En la versión actual, el Gobierno busca que los empresarios tengan menos impuestos, bajar el gasto público, y creciendo vía más inversiones. La inversión traerá dos consecuencias lógicas, por un lado, más importaciones, ya que invertirá en bienes de capital que muchas veces no se fabrican en argentina o tecnología que tampoco desarrollamos, por otro lado, la inversión ligada a materias primas empujara a la exportación a niveles nunca vistos, como esta sucediendo este año.
El mercado financiero, entre la tasa de interés y el dólar
También tenemos que tener en cuenta que ya no tenemos una economía cerrada, por ende, cuando los precios internos superen a los internacionales, habrá que estar atentos a la importación. Hoy el productor no vende la soja porque piensa que los precios deben estar más elevados. Sin embargo, las plantas industriales importan de Paraguay y trabajan con una capacidad de planta del 90%. Algo parecido va a suceder con la carne, los precios internos son mucho más altos que los internacionales, por ende, se comienza a notar importación de carne vacuna, cerdo y pollo del exterior. Quien más se benéfica es el consumidor que comenzara a encontrar precios más accesibles.
La lógica del plan económico cambió, los precios los fija el mercado, no el que produce tomando en cuenta el costo más una determinada rentabilidad. Las empresas que no inviertan y se modernicen van a perder competitividad, y más temprano que tarde la competencia local o internacional dirá presente en el mercado, siendo el consumidor el que fije el rumbo de la empresa, al éxito o al fracaso.
Los autos chinos ingresaron al mercado con un cupo muy pequeño, pero su precio cambio la lógica del mercado del cero kilómetro, pero más afecto al mercado del usado, en donde los precios se desplomaron ante la llegada de un competidor a precios muy atractivos, y que cambio los precios relativos de todo el sistema.
Volviendo a lo financiero, en el mercado de futuro del dólar el interés abierto suma un total de u$s3.900 millones en los primeros días de agosto, y a 14 meses de las elecciones presidenciales. Este apetito por cobertura dólar es muy alto, si tenemos presente que el gobierno muestra superávit fiscal, reservas holgadas, un swap con Estados Unidos por u$s20.000 millones, y exportaciones por u$s100.000 millones al año.
El dólar en los últimos 12 meses aumentó el 8,0%, la inflación el 33,4% anual, y el diésel 500 que utilizan los camiones para logística un 70%. Esto afecta la rentabilidad del sector exportador, y es un tema a monitorear de cara a los próximos meses, ya que con esta ecuación difícilmente sea rentable seguir exportando, si bajan las exportaciones, y suben las importaciones, es probable que el dólar aumente. Salvo que, en los meses siguientes, bajen los impuestos a la exportación, baje el combustible, disminuya la inflación o suba el dólar.
Comprar dólar billete no conviene: en qué bonos convine invertir
Las letras y bonos en pesos rinden el 28% anual, mientras que los bonos en dólares siguen rindiendo el 8,0% anual como es el caso del AO29 o AN29, el bono AO28 rinde el 7,7% anual, y el AO27 el 4,4% anual. Desde nuestro punto de vista, nos sentimos más cómodos con los bonos en dólares.
Los bonos en pesos rinden en torno del 28% anual, y una cobertura en el mercado de futuro del dólar cuesta en promedio el 25% anual. Claramente la elección se inclina para el lado de bonos en dólares.
El riesgo país sigue por un camino anodino, no baja de 400 puntos, tampoco supera los 450 puntos. Para que baje de 400 puntos necesitamos que los bonos de tesorería americano a 10 años que cotizan a 4,66% anual, rindan menos tasa, para que esto ocurra debería despejarse el horizonte de conflictos bélicos entre Estados Unidos e Irán, si ello ocurre baja el petróleo y esto ayuda a despejar las expectativas de mayor inflación en Estados Unidos y el mundo.
Las acciones subirán si se despeja el escenario de inflación y resultado fiscal deficitario en Estados Unidos. Las acciones en Estados Unidos están superando máximos, lo que podría estar descontando que un escenario más prospero se avecina. Los mercados emergentes no están por el momento descontando lo mismo. Tanto Brasil, como Argentina no muestran nuevos máximos. Los balances de las empresas cotizantes son muy buenos, pero el clima de los mercados por ahora es bastante frio.
Recomendaciones, para los amantes del riesgo, el camino son las acciones. Para los más conservadores bonos en dólares de corto plazo. Comprar dólares billetes no es una opción, es el camino a perder poder adquisitivo. Comprar propiedades y alquilarlas es una buena opción, pensando en que compras a un precio muy atractivo, y que a futuro la suba de salarios te devolverá una tasa de retorno interesante sobre capital invertido.