ESTRATIFICACIÓN SOCIAL

Cuánto necesita ganar una familia para ser de clase media en la Ciudad de Buenos Aires

Los ingresos necesarios para sostener un hogar en CABA crecen a ritmo acelerado, impulsados por la escalada de precios y los cambios en consumo
Por iProfesional
ECONOMÍA - 07 de Agosto, 2026

Una familia tipo de la Ciudad de Buenos Aires necesitó ingresos mensuales de al menos $2.558.973,78 en julio para ser considerada de clase media, según el informe de estratificación social elaborado por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).

El dato corresponde al denominado "Hogar 1", utilizado por el organismo estadístico como referencia: una pareja de 35 años, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años.

De acuerdo con la metodología oficial, para pertenecer a la clase media los ingresos familiares debieron ubicarse entre $2.558.973,78 y $8.188.716,07 mensuales. Por encima de ese último valor, los hogares son incluidos dentro de los llamados "sectores acomodados".

Los valores reflejan el costo de vida en la Ciudad y se actualizan en función de la evolución de las distintas canastas de consumo. En julio, además, la inflación porteña aceleró su ritmo y alcanzó el 2,9% mensual, frente al 1,8% registrado en junio.

Cuánto hay que ganar para no ser pobre en CABA

El informe del IDECBA establece distintos niveles de ingresos según la relación entre los recursos de cada hogar y las canastas utilizadas para medir sus necesidades de consumo.

Para el hogar tipo, la Canasta Alimentaria (CBA) se ubicó en $969.223 durante julio. Ese valor representa el monto necesario para cubrir las necesidades alimentarias básicas del grupo familiar.

Por su parte, la Canasta Total (CT) alcanzó los $2.047.179,02. Este indicador incorpora, además de los alimentos, otros bienes y servicios esenciales y constituye una de las referencias utilizadas para determinar los distintos estratos socioeconómicos.

Con esos valores, la clasificación oficial quedó conformada de la siguiente manera:

  • Indigentes: ingresos inferiores a $880.937,89
  • Pobres no indigentes: desde $880.937,90 hasta $1.617.870,71
  • No pobres vulnerables: desde $1.617.870,72 hasta $2.047.179,01
  • Sector medio frágil: desde $2.047.179,02 hasta $2.558.973,77
  • Clase media: desde $2.558.973,78 hasta $8.188.716,07
  • Sectores acomodados: ingresos superiores a $8.188.716,07

La diferencia entre los distintos grupos permite observar que superar la línea de pobreza no alcanza para ingresar automáticamente a la clase media. Para el hogar de referencia, primero aparece un segmento de hogares no pobres pero vulnerables y luego el denominado sector medio frágil, antes de llegar al umbral de clase media.

Cuánto aumentó la línea de pobreza

El costo de vida también se reflejó en la evolución de las canastas. En julio, la línea de pobreza para el hogar tipo se ubicó en $1.617.870,71, un 2,6% por encima del valor de junio.

El piso para no ser considerado indigente también aumentó 2,6% y alcanzó los $880.937,89.

La clasificación, sin embargo, depende de la composición del hogar. Por ejemplo, para un adulto de 25 años que vive solo y es propietario de su vivienda, la línea de pobreza se ubicó en julio en $588.306, mientras que la línea de indigencia fue de $288.832.

Por ese motivo, los valores difundidos por el IDECBA funcionan como referencias para determinados hogares tipo y no como un monto único aplicable a todas las familias porteñas.

La inflación en CABA llegó al 2,9% en julio

Los datos de estratificación social se conocieron junto con el resultado del Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA).

La inflación porteña fue del 2,9% en julio, acumuló 19,4% en los primeros siete meses de 2026 y alcanzó una variación interanual del 33,2%.

El resultado de julio representó una aceleración respecto de junio, cuando el IPCBA había registrado una suba del 1,8%.

Entre las 13 divisiones que componen el índice, Recreación y cultura encabezó las subas, con un incremento del 5,8%. Le siguieron Restaurantes y hoteles, con 5,3%, y Educación, con 4,1%.

También aumentaron por encima del nivel general los rubros Equipamiento y mantenimiento del hogar, con 3,6%; Transporte, con 3,1%; Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 2,7%; Cuidado personal, con 2,6%; Salud y Seguros y servicios financieros, ambos con 2,4%, e Información y comunicación, con 2,1%.

En sentido contrario, Prendas de vestir y calzado fue la única división que registró una baja, con una variación negativa de 1,6%.

Qué rubros explicaron la inflación de julio

Entre las categorías con mayor incidencia sobre el índice general se destacaron Restaurantes y hoteles, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas y Recreación y cultura.

Restaurantes y hoteles tuvo un incremento del 5,3% y aportó 0,59 puntos porcentuales al IPCBA. El resultado estuvo vinculado principalmente con el aumento de las tarifas de alojamiento en hoteles por motivos turísticos y, en menor medida, con los precios de restaurantes, bares y casas de comidas.

El rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subió 2,7% y aportó 0,54 puntos porcentuales. En este caso, incidieron los aumentos en los gastos comunes de vivienda, los alquileres y las tarifas residenciales de electricidad.

Transporte, en tanto, aumentó 3,1% y tuvo una incidencia de 0,35 puntos porcentuales, principalmente por las subas en los pasajes aéreos y el boleto de colectivo urbano.

Alimentos: subieron 1,9% en julio

Los Alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un aumento del 1,9% durante julio, por debajo de la inflación general. Sin embargo, por su peso dentro de la canasta, el rubro aportó 0,33 puntos porcentuales al índice.

El principal aumento dentro de esta división se observó en verduras, tubérculos y legumbres, con una suba del 9%.

También aumentaron leche, productos lácteos y huevos, con una variación del 2,2%, y pan y cereales, con 1,6%. Las carnes tuvieron una suba de apenas 0,2%, mientras que frutas aumentó 1,2% y las bebidas no alcohólicas, 1%.

El comportamiento de los alimentos resulta relevante para medir el costo de vida de los hogares, dado que la Canasta Alimentaria constituye uno de los principales componentes utilizados para determinar los niveles de indigencia y pobreza.

Bienes y servicios: los servicios aumentaron más

El informe del IDECBA también mostró una diferencia importante entre la evolución de los bienes y los servicios.

En julio, los bienes aumentaron 1,4%, mientras que los servicios subieron 3,8%. En los primeros siete meses del año, los bienes acumularon un incremento del 15,4%, frente al 21,8% de los servicios.

La diferencia también se observa en la comparación interanual: los bienes aumentaron 28,3%, mientras que los servicios registraron una suba del 36,1%.

Según el organismo, la evolución de los bienes estuvo explicada principalmente por los alimentos, especialmente las verduras. En el caso de los servicios, incidieron los aumentos en alojamiento turístico, restaurantes, gastos comunes y remuneraciones del servicio doméstico.

Qué pasó con la inflación núcleo y los precios regulados

El IPCBA también permite distinguir entre componentes estacionales, regulados y el denominado Resto IPCBA, utilizado como una aproximación de la inflación núcleo.

Los precios estacionales aumentaron 10,9% en julio, principalmente por las subas en alojamiento turístico, paquetes vacacionales, pasajes aéreos y verduras.

Los precios regulados subieron 3%, impulsados por aumentos en las cuotas de establecimientos educativos, las tarifas residenciales de electricidad y las cuotas de medicina prepaga. En términos interanuales, este grupo acumuló un incremento del 41,7%.

El Resto IPCBA, que excluye los componentes estacionales y regulados, registró una variación mensual del 2,2% y una suba interanual del 32,1%.

Cuánto cuesta vivir en la Ciudad

El informe estadístico también releva los precios medios de una selección de bienes y servicios utilizados para elaborar el IPCBA.

Entre los valores registrados en julio, una entrada de cine tuvo un precio promedio de $13.790,81, mientras que un corte de cabello para hombre alcanzó los $20.945,60 y una práctica de gimnasia, $52.133,26.

En combustibles, el precio medio de la nafta premium fue de $2.338,62 por litro y el del gasoil premium, de $2.410,86.

En alimentos, el kilo de pan francés promedió $4.565,92; el kilo de asado, $18.430,94; el litro de leche entera, $1.962,82; la docena de huevos, $3.982,71; el kilo de tomate redondo, $4.120,94; el kilo de papa, $2.531,53, y el kilo de yerba mate, $4.714,13.

En conjunto, los datos de canastas e inflación muestran cómo el aumento del costo de vida modificó los ingresos necesarios para ubicarse en cada estrato socioeconómico de la Ciudad. Para una familia tipo porteña, ganar menos de $1,62 millones implicó ubicarse por debajo de la línea de pobreza en julio, mientras que fueron necesarios al menos $2,56 millones mensuales para ingresar al segmento considerado de clase media. En el extremo superior de esa categoría, el ingreso familiar llegó hasta $8,19 millones.

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