España implementa la "jubilación flexible" y quienes siguen trabajando cobran un plus del 25%
La posibilidad de cobrar una jubilación y continuar trabajando tiene desde el 28 de agosto nuevas reglas en España. La reforma de la jubilación flexible, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), amplía las alternativas para quienes quieren mantener una actividad laboral después de retirarse.
Uno de los principales cambios alcanza a los autónomos, que por primera vez pueden acceder a este esquema bajo determinadas condiciones. Hasta ahora, la modalidad estaba vinculada a quienes retomaban una actividad mediante un contrato a tiempo parcial.
La modificación forma parte de las medidas acordadas entre el Gobierno y los agentes sociales para favorecer una transición más gradual desde el empleo hacia la jubilación.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, defendió el cambio y señaló que busca ofrecer "un marco más amplio y más atractivo" para quienes quieran continuar trabajando voluntariamente sin abandonar por completo el cobro de la pensión.
Cuánto se puede trabajar mientras se cobra la jubilación
La nueva regulación modifica el límite de jornada permitido. El rango anterior, que iba del 25% al 75% de una jornada completa, queda reemplazado por otro más amplio. Desde la entrada en vigor de la reforma, la actividad podrá representar entre el 33% y el 80% de la jornada habitual.
La cantidad de pensión que se cobra durante ese período continúa vinculada al tiempo trabajado. En términos generales, una mayor dedicación laboral implica percibir una proporción menor de la prestación. Pero la reforma incorpora, además, un incentivo para determinados jubilados que regresen al mercado laboral.
Quienes hayan permanecido como pensionistas durante al menos seis meses y vuelvan a trabajar por primera vez podrán obtener un porcentaje adicional sobre la pensión compatible. El beneficio alcanza al 25% adicional cuando la jornada se ubica entre el 55% y el 80%, mientras que para quienes trabajen entre el 33% y el 55% el incremento será del 15%.
El nuevo régimen para los autónomos
La incorporación de los trabajadores por cuenta propia constituye uno de los cambios centrales de la reforma.
Un jubilado podrá desarrollar una actividad como autónomo y, al mismo tiempo, mantener una parte de su prestación. Para acceder, existe una condición específica: no debe haber estado dado de alta como autónomo durante los tres años anteriores a su jubilación.
En este caso, la pensión compatible queda fijada en el 25% de la prestación reconocida, sin que el porcentaje dependa del nivel de actividad que realice el trabajador por cuenta propia. El requisito busca diferenciar esta modalidad de una continuidad directa de la actividad que la persona desarrollaba antes de retirarse.
Jubilación flexible: desde cuándo se puede solicitar y cuándo se recupera el 100%
Otro de los cambios introducidos por el nuevo sistema es el momento en que puede iniciarse la jubilación flexible.
La persona que ya obtuvo el reconocimiento de su jubilación podrá solicitar esta modalidad en cualquier momento, sin tener que cumplir un período mínimo de espera desde la concesión de la pensión.
El funcionamiento es sencillo: mientras se mantiene la actividad laboral, el jubilado recibe el ingreso correspondiente a su trabajo y la parte de la prestación que resulte compatible.
Cuando termina el contrato o finaliza la actividad por cuenta propia, recupera de manera automática el 100% de la pensión que tenía reconocida.
Qué ocurre con la cobertura social
Durante el período en que combina trabajo y jubilación, la persona mantiene su condición de pensionista a efectos de asistencia sanitaria y del resto de las prestaciones de protección social.
También pueden mantenerse determinados complementos asociados a la pensión. En particular, la prestación continuará incluyendo, cuando corresponda, el complemento para reducir la brecha de género o el antiguo complemento por maternidad.
Estos complementos, sin embargo, también se reducen proporcionalmente durante el período en que la pensión se percibe de manera parcial.
Con el nuevo esquema, España amplía así las posibilidades para quienes, después de jubilarse, quieran regresar al mercado laboral sin perder completamente el acceso a su prestación.