Bonos en dólares serán un negoción: apuntan a rendir 13 puntos por arriba de la inflación
Puntos importantes
La economía internacional tiene por delante tres elecciones muy importantes: Israel, Brasil y Estados Unidos. Además, enfrenta dos conflictos bélicos que, de resolverse, cambiarían el curso de los mercados mundiales. La paz entre Rusia y Ucrania desbloquearía la logística del Mar Negro, mientras que un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán precipitaría una toma de ganancias en el mercado del petróleo. Si nada de esto ocurre, habrá que ajustarse los cinturones, porque el mundo crecerá menos y los mercados van a corcovear.
Elecciones en Brasil: el factor que puede cambiar el flujo de fondos en la región
En América Latina se viven otros ritmos. Si Lula pierde la elección presidencial, cuya definición será en segunda vuelta el 25 de octubre de 2026, esto puede cambiar el flujo de fondos hacia la región y generarnos una mejora sustancial en las cotizaciones.
En Argentina, una suba del petróleo más las materias primas agropecuarias nos va a generar un mayor ingreso de dólares: el Banco Central comprará divisas, mantendrá el dólar en niveles bajos y crecerán las reservas. El daño colateral vendrá por los mayores costos en las empresas; un gasoil en $2.400 el litro les quita rentabilidad a muchos sectores. En cambio, si bajan el petróleo y las materias primas agrícolas, ingresarían menos dólares y el precio podría arbitrar a la suba ubicándose en torno a los $1.600 rápidamente. Sin embargo, las empresas podrían recuperar rentabilidad si de cara al futuro baja el precio de los combustibles. Todo esto impactaría en el índice de inflación y los asalariados recuperarían poder de compra.
Es más importante lo que suceda con el precio del petróleo a nivel internacional que cualquier medida que tome el gobierno argentino en esta coyuntura. Lo que sucede es que no estamos viendo la película local e internacional en forma conjunta y complementaria.
El Gobierno asumió en el año 2023 e inició un proceso de fuerte baja del gasto público, lo que generó una contracción económica. A eso le siguieron meses con precios muy bajos de las materias primas agropecuarias. En el año 2025, las elecciones legislativas generaron una fuerte suba de la tasa de interés en el marco de una dura corrida contra el dólar que el Gobierno evitó que pasara a mayores: el peso no se devaluó, se terminó el año con superávit fiscal y se honró la deuda. Esto dejó como saldo un costo muy alto para las empresas y ciudadanos, que vieron cómo las tasas se espiralizaron durante la previa electoral.
El año 2026 debía ser un remanso; sin embargo, se transformó en una tormenta. La suba del petróleo generó un aumento en los combustibles que atacó la rentabilidad de las empresas. Por si esto fuera poco, hoy estamos viendo cómo la tasa de retorno del bono del Tesoro americano llega al 4,95% anual e impacta negativamente sobre el financiamiento mundial, afectando el proceso de baja del riesgo país en Argentina y en las naciones de la región.
Bonos en dólares: la inversión defensiva que podría rendir 37,5% anual en pesos
En este contexto vuelven las inversiones defensivas, como los bonos en dólares tipo AO29 que tienen una tasa de retorno del 10% anual. Si estimamos para los próximos 12 meses una inflación del 22,0% anual y una tasa de devaluación del 25% anual, los bonos en dólares van a rendir un 37,5% anual en pesos, dejándonos una tasa de interés que estaría 12,7% anual por encima de la inflación esperada.
Un bono con una tasa de retorno tan elevada proyectada en dólares y pesos es una excelente opción para un inversor que busca un activo conservador, en moneda dura y con buen rendimiento: lo que se dice bueno, bonito y barato.
Cómo armar una estrategia de inversión en medio de la incertidumbre
Administración de riesgos: Los mercados internacionales se van a mover y lo vemos como una gran oportunidad; hay que administrar riesgos y gestionar la incertidumbre. Si llega la paz al mundo tenemos mucho para ganar y, mientras tanto, diversificar es la mejor opción.
Oportunidades en Brasil: Las elecciones presidenciales en Brasil son una muy buena oportunidad de negocios. Con la primera vuelta el 4 de octubre y la segunda el 25 de octubre, las encuestas dan paridad. Bolsonaro revirtió una diferencia muy grande y viene con envión ganador; veremos qué sucede. La verdad la tendremos el 25 de octubre a la noche; por ahora estamos comprados y seguimos comprando.
Panorama para Argentina: El país no muestra por delante problemas con el peso: tendremos una baja inflación, una tasa de interés que será 3,0% positiva frente a la inflación y un tipo de cambio estable. Los bonos soberanos en dólares son una gran oportunidad, mucho más que las obligaciones negociables. En acciones, el mundo tiene más atractivo que nuestro país; sin embargo, las acciones bancarias argentinas lucen interesantes.