Servicios públicos devoran casi el 15% del sueldo y crecen al triple que la inflación
Estudios exponen cómo la actualización de tarifas en el AMBA reduce el poder adquisitivo y presiona la economía familiar con subsidios en baja
La canasta de servicios públicos para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) demanda en septiembre un gasto mensual de $268.405, de acuerdo con el informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP, elaborado por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET. El monto representa el 14,6% del salario promedio registrado estimado y contempla el costo de electricidad, gas natural, agua potable y transporte público.
El valor registrado durante septiembre implica una reducción del 7,3% respecto de agosto. Según el relevamiento, la baja estuvo relacionada principalmente con la evolución del consumo de energía eléctrica y gas natural. La disminución en las cantidades consumidas tuvo un impacto superior al de los incrementos aplicados sobre las tarifas, lo que derivó en una reducción del gasto total de esos servicios.
El transporte público siguió una dinámica diferente. El costo asociado a este rubro aumentó 2,4% mensual, aunque esa suba no alcanzó para compensar la disminución registrada en las facturas de electricidad y gas. De esta manera, el gasto mensual de la canasta terminó mostrando una variación negativa frente al mes anterior.
Cuánto cuesta cada servicio público en el AMBA
El transporte representa la mayor parte del gasto mensual de la canasta de servicios públicos. De acuerdo con el informe, concentra el 47% del total, con un desembolso estimado de $126.689 por mes para el hogar considerado en el relevamiento.
La electricidad ocupa el segundo lugar entre los servicios incluidos. Para un usuario sin subsidios, la factura mensual se ubicó en $49.770. En el caso del gas natural, el monto alcanzó los $49.370, mientras que el servicio de agua potable representó un gasto de $42.576.
La suma de estos cuatro componentes determina el valor total de $268.405 mensuales. La composición permite observar el peso que tienen las tarifas de servicios y el transporte sobre los ingresos de un hogar promedio del AMBA.
El informe también analiza la evolución de cada componente en términos interanuales. En ese período, el mayor incremento correspondió al transporte, cuyo costo aumentó 70%. Le siguieron la electricidad, con una suba del 48%, el gas natural, con un incremento del 42%, y el agua potable, con una variación del 40%.
La evolución de la canasta frente a la inflación
En la comparación interanual, el costo de la canasta de servicios públicos aumentó 55%. El informe contrasta esa evolución con un incremento estimado del 33% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mismo período.
De acuerdo con esos datos, la canasta registró una variación 22 puntos porcentuales superior a la del nivel general de precios. La diferencia refleja la evolución específica de las tarifas y del transporte frente al comportamiento promedio de los precios de la economía.
El relevamiento también toma como punto de referencia diciembre de 2023. Desde entonces, el costo de la canasta de servicios públicos aumentó 867%, mientras que el nivel general de precios acumularía una suba estimada del 254%.
La comparación permite medir la evolución del gasto destinado a estos servicios desde el inicio del período analizado. El incremento acumulado de las tarifas y del transporte se produjo dentro de un proceso de modificación de los esquemas de subsidios y de cobertura de costos.
Qué porcentaje del costo cubren los hogares
Otro de los indicadores incluidos en el estudio es el nivel de cobertura de los costos de los servicios públicos mediante las tarifas que abonan los usuarios. Para los hogares del AMBA, el informe calcula que las facturas y los pagos asociados cubren, en promedio, el 54% de los costos.
El porcentaje restante, equivalente al 46%, es cubierto por el Estado mediante diferentes mecanismos de subsidios y transferencias vinculados con los servicios analizados. El indicador reúne situaciones diferentes según el servicio. La participación estatal en el financiamiento depende de la estructura tarifaria, los niveles de consumo, los subsidios vigentes y los costos reconocidos para cada actividad.
El informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios sigue esta relación entre el costo de provisión y lo que efectivamente pagan los usuarios para analizar la evolución del financiamiento de los servicios públicos.
El costo técnico del boleto de colectivo
Dentro de la canasta, el transporte concentra el mayor desembolso mensual. El relevamiento calcula que el costo técnico de un boleto de colectivo asciende a $2.096, mientras que el valor de referencia del boleto en la Ciudad de Buenos Aires se ubica en $888.
La diferencia entre ambos valores representa una brecha del 136% entre el costo técnico estimado y la tarifa abonada por el usuario en CABA.
El costo técnico contempla los recursos necesarios para la prestación del servicio según los parámetros utilizados por el informe. La diferencia respecto del precio que paga el pasajero constituye una parte del esquema de financiamiento mediante el cual se cubren los costos que no quedan compensados por la tarifa.
El transporte también es el componente que presentó el mayor incremento interanual dentro de la canasta. Su aumento del 70% supera las variaciones registradas por electricidad, gas y agua durante el mismo período.
Cómo evolucionaron los subsidios a energía y transporte
El informe también analiza la evolución de las partidas fiscales destinadas a subsidiar los servicios públicos. En este punto, los subsidios a la energía representaron el 77% del total acumulado.
Durante el período analizado, esas partidas registraron un incremento nominal interanual del 52%, mientras que en términos reales la variación fue del 16%. La medición real descuenta el efecto de la inflación para determinar la evolución del gasto en términos de poder de compra.
En sentido contrario, los subsidios destinados al transporte registraron una caída del 27% en términos reales. La evolución diferenciada de ambos componentes forma parte del proceso de modificación de la estructura de financiamiento de los servicios públicos.
El peso relativo de los subsidios energéticos dentro del conjunto refleja la incidencia que tienen las transferencias vinculadas con la generación, producción, transporte y distribución de energía en las cuentas fiscales.
Qué plantea el proyecto de Presupuesto 2027
El informe incorpora además una referencia a las perspectivas previstas en el proyecto de Presupuesto 2027. Según el análisis, la iniciativa contempla una reducción de los subsidios destinados a energía y transporte equivalente a 0,11 puntos porcentuales del Producto Bruto Interno (PBI).
La proyección se vincula con una modificación gradual del esquema de financiamiento de los servicios públicos. El objetivo planteado es aumentar la proporción de los costos de abastecimiento que queda cubierta mediante las tarifas abonadas por los usuarios.
Según el informe, la meta para 2027 consiste en llevar la cobertura promedio del costo de abastecimiento por encima del 88%. De concretarse, el porcentaje de los costos financiado mediante tarifas aumentaría frente al nivel calculado actualmente para los hogares del AMBA.
El cambio tendría impacto sobre la relación entre tarifas, subsidios y gasto público. El nivel de cobertura tarifaria constituye uno de los indicadores utilizados para seguir la evolución del esquema de financiamiento de los servicios.
Cuánto representan las tarifas sobre los ingresos
El gasto mensual de $268.405 destinado a electricidad, gas, agua y transporte equivale al 14,6% del salario promedio registrado estimado, según el relevamiento.
El indicador permite observar la relación entre el costo de los servicios públicos y los ingresos laborales formales. La proporción puede variar según el nivel de ingresos de cada hogar, la cantidad de integrantes, el consumo de energía y la utilización del transporte público.
En septiembre, la reducción mensual del costo de la canasta se explicó por el comportamiento de las cantidades consumidas de electricidad y gas natural. El transporte, en cambio, registró un incremento del 2,4%.
Al mismo tiempo, la comparación interanual muestra una evolución diferente. Mientras la canasta acumuló un aumento del 55%, el IPC estimado avanzó 33% durante el mismo período. Desde diciembre de 2023, la diferencia entre ambas variables se amplió aún más, con una suba acumulada del 867% para la canasta frente a un incremento estimado del 254% en el nivel general de precios.
De acuerdo con el informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP UBA-CONICET, el esquema previsto para 2027 apunta a modificar la relación entre tarifas y subsidios mediante una mayor cobertura de los costos de abastecimiento por parte de los usuarios. El proyecto de Presupuesto contempla una reducción de 0,11 puntos del PBI en los subsidios destinados a energía y transporte y establece como referencia una cobertura promedio superior al 88% para ese año.