El récord exportador de septiembre hace soñar a Caputo con una lluvia de dólares en 2027
Puntos importantes
Después de tantos indicadores negativos sobre la actividad económica, la publicación de la balanza comercial de septiembre cayó como un bálsamo para el gobierno: las cifras no caben otra calificación que la de espectaculares. El volumen de exportación en u$s10.036 millones es récord histórico y, acaso más importante, el superávit comercial de u$s2.976 millones le da sustento a las promesas del gobierno sobre la solidez que espera en el plano cambiario para el año próximo.
De hecho, si se proyectara el actual superávit comercial en términos anuales, daría un ingreso de u$s35.700 millones, lo cual podría asegurar el mantenimiento de los números positivos en la cuenta corriente -es decir, las exportaciones alcanzarían de sobre para compensar el déficit de dólares que producen el turismo y otros servicios-.
Lo que no está tan claro es si el panorama del comercio exterior de septiembre seguirá siendo la tónica durante de los próximos meses o si se tratará de un caso excepcional. En el caso de la exportación agrícola, las dudas pasan por el factor climático: si se confirman los peores pronósticos respecto del fenómeno "El Niño", es probable que no puedan repetirse los excelentes volúmenes de la cosecha 2026. De todas formas, sigue habiendo una expectativa positiva sobre el sostenimiento de los buenos precios en el mercado internacional.
Menos claro es el escenario del petróleo, totalmente dependiente de la situación geopolítica. A lo largo de 2026 hubo bruscas fluctuaciones en el precio, casi siempre en consonancia con los vaivenes del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Es así que a inicios de julio la cotización del barril Brent había caído al nivel de u$s71, porque se habían producidos avancen en las negociaciones para la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, el retorno de las tensiones hizo disparar el precio por encima de los u$s100 en cuestión de semanas.
Para el año próximo, los expertos reflejan incertidumbre. Si el precio dependiera únicamente de factores de mercado, no habría margen para una suba, dado que no es grande la demanda insatisfecha en este momento. Sin embargo, la persistencia de las hostilidades en Medio Oriente hace prever una posible suba para el corto plazo. En cambio, para la segunda mitad de 2027 se espera que la cotización vuelva al nivel previo al conflicto con Irán, con un barril cercano a los u$s70. En el promedio, se está hablando de u$s80 para el año próximo.
El petróleo, con perspectivas de suba
A primera vista, podría parecer que esta situación sería perjudicial para Argentina. Sin embargo, hay otros elementos a considerar. Por ejemplo, que el notable incremento de la exportación petrolera nacional -una variación de anual de 89%- no se explica únicamente por la suba de precios.
Más bien al contrario, ha sido más influyente el aumento del volumen producido, en el marco del boom extractivo en el yacimiento Vaca Muerta: mientras los precios subieron en un año un 33,4%, las cantidades exportadas lo hicieron a un ritmo de 39,8%-.
Y la perspectiva, según las proyecciones presentadas por YPF y por el gobierno, marcan una tendencia de crecimiento continuado. Un punto de inflexión importante será cuando, a fines de 2027, esté completada la infraestructura para el transporte de gas hasta la costa patagónica y su licuación para ser embarcado con destino a los mercados de exportación.
En septiembre, la venta del petróleo argentino reflejó los precios de agosto, dado que hay un desfasaje entre el momento en el que se pacta la exportación y el de cuando se hace efectivo el embarque del hidrocarburo. Esto implica que la venta por u$s1.781 millones del rubro combustibles se hizo con un precio promedio de u$s91 por el barril Brent.
La cotización actual es de u$s109, y recién se verá impactada en la estadística de noviembre. Por lo pronto, esto permite prever que volverán a repetirse los buenos números de exportación petrolera en el último trimestre del año.
El campo sigue empujando
Además del sector petrolero, también trajeron buenas noticias las ventas del sector agropecuario. Los productos primarios aportaron un 9,2% más de dólares que hace un año. No deja de ser un dato sorpresivo, dado que en septiembre 2025 estaba vigente el "tax holiday" que decretó Toto Caputo para acelerar la entrada de divisas en un momento de turbulencia financiera pre-electoral.
Aquella medida -que llevó de 26% a cero las retenciones para la soja- disparó en tres días ventas por u$s7.000 millones, una situación que impactó hasta en el gobierno de Estados Unidos. Los farmers se quejaron de que, mientras ellos tenían cerrado el mercado de China, su gobierno aprobaba un crédito para Argentina, que además distorsionaba el mercado con sus rebajas impositivas. Fue a raíz de esa situación que el ministro Caputo se comprometió a no volver a poner en práctica medidas de incentivo temporario, y en cambio adoptó un esquema gradual de reducción de las retenciones.
Por cierto que en esta situación también ayudaron los precios. Porque, si se lo mide en cantidades, el nivel de exportación para los productos primarios tuvo una reducción interanual de 3,4%, pero que fue más que compensada por la suba de 13,9% de promedio en las cotizaciones de los productos que exporta Argentina.
En cuanto a las previsiones para el año próximo, la Bolsa de Comercio de Rosario estima un nivel de u$s42.200 millones, considerando los granos y sus derivados industrializados, como harinas y aceites. Sería la mejor marca histórica.
Hay optimismo respecto de que se mantengan las condiciones del mercado global que permiten los altos precios, pero lo que pone una nota de duda es el clima. La proyección de exportación récord parte de la premisa de que la campaña 2026-2027 alcance un volumen de 156 millones de toneladas, lo cual la convertiría en el segundo mejor año de la historia.
Caputo celebra por las pymes
Finalmente, hay un rubro del que no suele hablarse tanto, pero que ayuda mucho al gobierno desde el punto de vista político. Con u$s2.534 millones, también las exportaciones de origen industrial están mostrando un panorama esperanzador.
Para la industria, la variación interanual respecto del año pasado fue de 17,5%, una suba tanto en los precios como en las cantidades producidas. Se destacó el incremento en la exportación automotriz, una noticia que trae alivio justo en un año en el que el mercado doméstico estuvo retraído y llevó a las principales terminales a ajustar sus calendarios de trabajo.
La industria química y la metalúrgica fueron los otros rubros que impulsaron los aumentos.
Pero para Toto Caputo, el dato clave desde el punto de vista de la comunicación política fue la performance de las industrias pyme, porque le permite contestarles a los economistas críticos que hablan de un modelo que lleva a la desaparición de pequeños negocios. El ministro destacó que el valor exportado por las pymes es el mayor en los últimos 13 años.