Reservas, superávit y RIGI, entre los puntos que destacó el FMI del programa económico

El Fondo alcanzó un nuevo acuerdo técnico con el Gobierno por la tercera revisión del acuerdo y allana el camino para otro desembolso
Reservas, superávit y RIGI, entre los puntos que destacó el FMI del programa económico

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Gobierno alcanzaron un acuerdo técnico por la tercera revisión del programa económico respaldado por el acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, por sus siglas en inglés), de 48 meses. Si el directorio ejecutivo del organismo aprueba la evaluación, la Argentina accederá a un desembolso de aproximadamente u$s900 millones, equivalentes a 600 millones de derechos especiales de giro (DEG).

En su comunicado, el organismo destacó los resultados del programa económico, pese a un escenario internacional más complejo, y señaló que las políticas fiscales y monetarias contribuyeron a sostener la desaceleración de la inflación y a fortalecer la posición externa del país.

El entendimiento contempla un paquete de medidas para consolidar la desinflación, reforzar la capacidad de respuesta de la economía ante eventuales shocks externos e impulsar el crecimiento y el empleo. Entre sus principales ejes figuran el mantenimiento del ancla fiscal, la política monetaria, la acumulación de reservas y la continuidad de las reformas estructurales.

La revisión todavía debe completar los pasos acordados antes de ser elevada al directorio del FMI, cuya consideración está prevista para comienzos de diciembre.

El FMI destacó la acumulación de reservas

El organismo resaltó que el programa económico permitió mejorar los indicadores externos y reforzar los recursos disponibles para afrontar compromisos financieros. Según el comunicado, las reservas internacionales netas superaron en aproximadamente u$s4.000 millones la meta establecida para fines de junio.

Además, el Banco Central (BCRA) compró cerca de u$s16.000 millones en lo que va del año, mientras que el Tesoro consiguió más de u$s5.000 millones en moneda extranjera a través del mercado local.

El Fondo también señaló que el BCRA refinanció u$s6.000 millones correspondientes a acuerdos de recompra (repos), de los cuales u$s5.000 millones ahora tienen vencimiento en 2028.

A estos avances se sumó el financiamiento bancario transfronterizo con garantía, por u$s3.200 millones, que el Gobierno consiguió movilizar con el respaldo de acreedores oficiales. De acuerdo con el comunicado, las autoridades se encuentran en una etapa avanzada de las gestiones para obtener otros u$s1.000 millones antes de fin de año.

En ese contexto, el FMI sostuvo que las políticas implementadas contribuyeron a fortalecer los colchones financieros de la Argentina y a mejorar su capacidad para enfrentar eventuales dificultades externas.

Política fiscal: el Gobierno mantendrá el superávit primario en 2026 y 2027

El Fondo confirmó que el ancla fiscal seguirá siendo uno de los pilares del programa económico. El objetivo acordado contempla un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2026 y un esfuerzo fiscal similar en 2027, en línea con el proyecto de Presupuesto 2027 presentado ante el Congreso.

De cumplirse esas metas, la Argentina alcanzaría su cuarto año consecutivo con superávit primario y equilibrio fiscal global, según las proyecciones incluidas en el entendimiento.

El comunicado remarcó que la continuidad de la disciplina del gasto público y las modificaciones en los marcos tributario y fiscal serán fundamentales para profundizar la consolidación de las cuentas públicas.

Sin embargo, el organismo también señaló que ese proceso deberá contemplar la protección de las partidas consideradas prioritarias, en particular las destinadas al gasto social y a la infraestructura.

Política monetaria: el BCRA seguirá con el control de los agregados monetarios

En materia monetaria, el FMI indicó que el Banco Central continuará utilizando los agregados monetarios como referencia para orientar su política, con una calibración que permita sostener la desaceleración inflacionaria y, al mismo tiempo, favorecer la acumulación de reservas.

El esquema también contempla mantener la flexibilidad cambiaria dentro del sistema de bandas, uno de los componentes centrales del régimen cambiario vigente.

El organismo señaló que seguirán los esfuerzos para fortalecer las operaciones de administración de liquidez y mejorar la transmisión de la política monetaria hacia el conjunto de la economía.

Otro de los objetivos será acompañar la remonetización, es decir, una recuperación de la demanda de dinero en la economía, junto con una expansión prudente del crédito.

De esta manera, el programa busca compatibilizar la continuidad del proceso de desinflación con una mayor disponibilidad de financiamiento para la actividad económica, sin abandonar los criterios de prudencia monetaria.

Reservas y estrategia de financiamiento

El fortalecimiento de las reservas internacionales continuará como una prioridad para el Gobierno, con el objetivo de ampliar los recursos disponibles frente a eventuales necesidades de financiamiento y mejorar la capacidad de respuesta ante cambios en el contexto internacional.

Según el FMI, esa estrategia estará respaldada por las mejoras proyectadas en la posición externa argentina y por la continuidad del esquema de financiamiento en moneda extranjera impulsado por las autoridades.

El plan contempla recurrir al mercado de capitales doméstico, a organismos y socios oficiales y a los ingresos provenientes de privatizaciones. También incluye la posibilidad de volver a los mercados internacionales de deuda cuando las condiciones lo permitan.

En ese sentido, el comunicado precisó que las autoridades acordaron mantener la preparación necesaria para acceder al financiamiento externo y activar líneas de crédito contingentes cuando resulte necesario.

El Fondo también destacó que continuará el trabajo para extender los plazos de vencimiento de las obligaciones financieras, con el objetivo de reducir las presiones de corto plazo y mejorar el perfil de financiamiento.

Reformas estructurales: el RIGI y las concesiones de infraestructura, entre las prioridades

El cuarto eje del entendimiento apunta a profundizar las reformas estructurales destinadas a impulsar la inversión, ampliar el financiamiento de largo plazo y mejorar las condiciones para la actividad privada.

El FMI señaló que las prioridades incluyen el desarrollo del mercado de capitales local, la ampliación del acceso a instrumentos de financiamiento de mayor duración y la agilización de las inversiones estratégicas encuadradas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

En relación con ese esquema, el organismo destacó que las inversiones aprobadas ya superan los u$s76.000 millones y consideró que su ejecución contribuirá a fortalecer el crecimiento y la creación de empleo a lo largo del tiempo.

El programa también prevé avanzar con las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente, en un contexto en el que el Gobierno busca ampliar la participación privada en proyectos estratégicos.

A esas iniciativas se suman las reformas laborales y de mercado implementadas durante este año. Según la evaluación del Fondo, la combinación de esos cambios con la prudencia macroeconómica puede mejorar las perspectivas de crecimiento y empleo en el mediano plazo.

El organismo también vinculó las reformas comerciales, laborales, de inversión y de los mercados de capitales con una economía más eficiente y orientada al mercado. Como parte de ese proceso, destacó que los volúmenes de exportación alcanzaron nuevos máximos.

El acuerdo deberá pasar por el directorio ejecutivo del FMI

En el cierre del comunicado, el Fondo valoró el diálogo mantenido con las autoridades argentinas y su compromiso con la continuidad de las políticas económicas acordadas.

El organismo destacó el carácter constructivo de las conversaciones y la disposición del Gobierno a sostener la disciplina fiscal y las reformas orientadas al mercado.

No obstante, el acuerdo técnico no implica todavía la aprobación definitiva de la revisión ni la liberación automática de los fondos. Antes de que el directorio ejecutivo pueda evaluar el caso, deberán completarse los pasos pendientes acordados entre las partes.

Una vez cumplida esa instancia, la tercera revisión será elevada para su consideración a comienzos de diciembre. Si obtiene el aval del directorio, la Argentina podrá acceder al desembolso de aproximadamente u$s900 millones previsto en el acuerdo.

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