Crece el cuentapropismo y se amplía la brecha de ingresos con el empleo formal
Entre fines de 2023 y mediados de 2026 la cantidad de personas ocupadas en Argentina aumentaron. Sin embargo, ese crecimiento estuvo acompañado por un cambio en la composición del empleo.
Mientras se redujo el número de asalariados privados registrados, avanzó el cuentapropismo informal, una modalidad con ingresos promedio más bajos y menos cobertura laboral.
Los datos de la consultora Equilibra muestran una diferencia marcada entre ambas categorías. En julio, un asalariado privado formal cobró un promedio de $1.860.000 netos mensuales, mientras que un cuentapropista informal percibió $700.000. Este último ingreso equivale al 38% del salario del trabajador registrado.
La brecha también tiene una dimensión agregada. Según el ejercicio de Equilibra, los 490.000 cuentapropistas informales que se incorporaron al mercado laboral representan unos $343.000 millones mensuales en ingresos. En cambio, los 260.000 puestos asalariados privados formales que desaparecieron equivalían a alrededor de $484.000 millones por mes.
Cuánto gana cada trabajador según su situación laboral y cómo cambió el mercado
Los ingresos promedio de julio muestran que la formalización es una variable central para entender las diferencias entre categorías. Según Equilibra, los cuentapropistas formales cobraron alrededor de $1.800.000 netos mensuales, un monto similar al de los asalariados privados registrados.
Los empleados públicos formales percibieron $1.670.000, mientras que los asalariados informales recibieron unos $890.000.
Asimismo, entre el cuarto trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026, la cantidad de ocupados aumentó en unas 270.000 personas. Al mismo tiempo, el número de desocupados creció en aproximadamente 290.000.
Según el análisis de Equilibra, la evolución de ambas variables ayuda a explicar por qué la tasa de desempleo registró una suba acotada. La composición de la ocupación también cambió durante ese período.
Se perdieron unos 210.000 puestos formales y se incorporaron alrededor de 480.000 informales. Dentro de este último grupo, los cuentapropistas aumentaron en 490.000, mientras que los asalariados informales disminuyeron unos 10.000.
En cuanto al empleo registrado, la caída se concentró en los asalariados privados. Desde fines de 2023 hasta el segundo trimestre de 2026 desaparecieron unos 260.000 puestos de esa categoría.
Qué impacto tiene la informalidad en los aportes y las contribuciones
La modalidad laboral también incide en los recursos destinados a la seguridad social y en la recaudación. Según las estimaciones de Equilibra, un asalariado privado formal genera alrededor de $720.000 mensuales entre los aportes personales y las contribuciones patronales. En comparación, un monotributista de categoría D aporta menos de $70.000 por mes.
La consultora también señaló que el aporte estimado de un trabajador autónomo duplica aproximadamente el de un monotributista de esa categoría. Desde fines de 2023, la cantidad de autónomos se mantuvo relativamente estable, mientras que el incremento de unos 160.000 cuentapropistas formales se explicó principalmente por la expansión del monotributo.
El director de Análisis Macro de Equilibra, Lorenzo Sigaut Gravina, vinculó la evolución del empleo con la expansión del trabajo por cuenta propia, en su mayoría informal. Según explicó, estas ocupaciones pueden absorber a personas que salen de otras modalidades laborales.
No obstante, suelen ofrecer ingresos más bajos y no cuentan con las mismas coberturas que un empleo registrado, como las vacaciones pagas y la obra social asociada a la relación laboral.