EL HILLI EPISEYO

El buque de la primera exportación de GNL argentino inició su larga ruta hacia Río Negro

La unidad flotante dejó Camerún hacia Singapur para su reacondicionamiento técnico antes de operar en el Golfo San Matías a mediados de 2027
Por Ignacio Ortiz
ENERGÍA - 06 de Agosto, 2026

La unidad flotante de licuefacción Hilli Episeyo que realizará en un año la primera exportación de GNL de la Argentina inició su navegación desde las costas de Camerún hacia Singapur, punto donde ingresará al astillero Seatrium para someterse a tareas integrales de mantenimiento, modernización y adecuación técnica antes de su instalación definitiva en el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro.

El buque operó durante ocho años en las inmediaciones de Kribi, en el país africano, período en el cual superó las 10 millones de toneladas acumuladas de GNL procesadas y completó más de 150 operaciones de transferencia de carga. Tras esa etapa de desempeño continuo, la nave fue desmovilizada para comenzar el proceso de alistamiento de cara a su próximo contrato en la Patagonia, informó la Gobernación de Río Negro.

El traslado hacia el complejo naval de Seatrium responde a la necesidad de concretar la extensión de la vida útil de la embarcación, trabajos de acondicionamiento térmico y la adaptación de sus sistemas de procesamiento. Asimismo, el proyecto contempla la integración de un nuevo sistema de amarre tipo soft-yoke, diseñado específicamente para resistir las condiciones oceanográficas y meteorológicas del Golfo San Matías.

Las estimaciones logísticas ubican el arribo del Hilli Episeyo a las aguas rionegrinas para el segundo semestre de 2027. De acuerdo con las proyecciones informadas por las compañías involucradas, la puesta en marcha de las operaciones comerciales de exportación quedará habilitada hacia fines de ese mismo año, una vez concluidas las fases de fondeo, interconexión submarina y pruebas de presurización.

El primer gas no será de Vaca Muerta

La permanencia del buque en la Argentina se encuentra garantizada mediante un contrato de arrendamiento y operación por un plazo de 20 años, y la unidad cuenta con una capacidad nominal de producción de 2,45 millones de toneladas anuales de GNL, volumen que requiere un abastecimiento continuo de aproximadamente 11,5 millones de metros cúbicos diarios de gas natural. 

La iniciativa comercial y productiva está a cargo de Southern Energy S.A., un vehículo integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, esta última propietaria de la embarcación y responsable del soporte técnico marítimo.

Para el inicio de operaciones, el buque no será abastecido con el fluido de Vaca Muerta -la segunda mayor reserva de shale gas del mundo- sino que será abastecido con la producción offshore de la Cuenca Austral, ya que aprovechará la capacidad ociosa del Gasoducto San Martín que recorre de sur a norte todo el litoral patagónico desde Tierra del Fuego hasta Buenos Aires.

El plan de trabajo del consorcio contempla una segunda fase incremental con la incorporación de la unidad MKII, un buque de mayor escala con una capacidad de procesamiento estimada en 3,5 millones de toneladas anuales.

La llegada del MKII se prevé para fines de 2028, lo que elevará la capacidad conjunta de licuefacción a casi 6 millones de toneladas de GNL por año, con un insumo total cercano a los 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.

En este caso sí podrá utilizar el gas de Vaca Muerta, para lo cual el consorcio acelera las obras de construcción de un gasoducto dedicado que se extenderá desde el nodo gasífero de Tratayén, en la provincia de Neuquén, hasta las costas rionegrinas. 

Impacto en la infraestructura y el perfil exportador

Precisamente, la travesía del buque licuefactor coincide con el avance de los estudios de ingeniería, evaluaciones de impacto ambiental y licitaciones para la infraestructura en tierra, lo que incluye además del ducto, plantas de compresión, instalaciones en cabecera de playa y el tendido del ducto submarino que conectará la red continental con la plataforma flotante.

La transformación de los recursos gasíferos en un producto transportable vía marítima busca posicionar a la Argentina en el mercado mundial de GNL, habilitando contratos de exportación de largo plazo hacia destinos en Europa, Asia y América Latina. En el plano provincial, el establecimiento de este polo energético impulsa el desarrollo de infraestructura industrial, servicios portuarios y la creación de empleo especializado en la zona atlántica de Río Negro.

Tras adjudicar la obra del Gasoducto San Matías al consorcio de las constructoras Víctor Contreras y la italiana Sicim, la compañía programó para este mes de agosto la llegada del primer embarque de tubos de acero de 36 pulgadas de diámetro (provistos por la firma india Welspun). La previsión marca el inicio del tendido de 471 kilómetros de cañería desde Tratayén (Neuquén) hasta la costa rionegrina, una obra que demanda una inversión de u$s 1.300 millones aprobada bajo el esquema del RIGI.

En paralelo, las contrataciones del midstream para garantizar la evacuación y el procesamiento progresaron con la adjudicación a Baker Hughes de la planta compresora de 45.000 HP en el Kilómetro 80 de la traza, así como la asignación a la firma BUZCA para el desarrollo de la infraestructura submarina y la conexión del ducto marítimo.

La estrategia contempla que este tendido dedicado tenga una capacidad inicial de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, volumen con el cual se alimentará la operación del buque Hilli Episeyo y al MKII, con producción de las empresas socias

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