Vaca Muerta aumentó 89% sus recursos de petróleo y permitiría abastecer al país más de un siglo
El Gobierno nacional dio a conocer que Vaca Muerta alberga 30.000 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables y garantiza un horizonte de extracción de casi 100 años al ritmo actual de operaciones, un dato por demás relevante porque es una referencia indispensable para las grandes petroleras puedan avalar sus inversiones millonarias en la formación a sabiendas de la disponibilidad técnica y comercial del recurso.
El dato surge de los resultados del estudio "Estimación de los Recursos Remanentes Técnicamente Recuperables de Petróleo de la Formación Vaca Muerta", elaborado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) a pedido de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación.
El trabajo confirma que Vaca Muerta cuenta con 30.170 millones de barriles de petróleo que se estima pueden extraerse a lo largo de toda la vida útil, un volumen que casi duplica la estimación realizada por la agencia de energía de Estados Unidos (EIA) en 2013, que había proyectado 16.220 millones de barriles.
La evaluación fue solicitada por la Secretaría de Energía en octubre de 2025 y estuvo a cargo de un equipo multisectorial integrado por técnicos de siete de las principales operadoras del país —YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron y Tecpetrol—, profesores de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata, y especialistas de la propia Secretaría y del IAPG.
Los resultados fueron avalados formalmente por el IAPG y por ambas universidades, que certificaron que la metodología aplicada —un análisis volumétrico probabilístico bajo el estándar internacional PRMS 2018— es consistente con las mejores prácticas de la industria.
Más de un siglo de abastecimiento posible de crudo
El encargado de hacer público este estudio fue el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, al participar este jueves de la apertura del summit «La energía en clave federal» organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham).
Durante su exposición ante ejecutivos del sector, el funcionario reveló que, según las conclusiones del trabajo encargado por la Secretaría de Energía al Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), los recursos técnicamente recuperables de shale oil en Vaca Muerta alcanzan los 30.000 millones de barriles. Este hito eleva en un 89% las estimaciones oficiales previas y marca el salto de escala más importante en la historia del no convencional neuquino.
Fue en ese mismo ámbito donde González desglosó el verdadero alcance práctico de las nuevas mediciones. «Al nivel de extracción actual, estos números significan casi 100 años de producción total solo en Vaca Muerta, y en términos de exportaciones estamos hablando de una ventana de casi 250 años», puntualizó ante el auditorio empresarial.
Con esta fundamentación cuantitativa, el funcionario ratificó que la capacidad del subsuelo trasciende las necesidades históricas del mercado interno y coloca a la Argentina en posición de consolidarse como un jugador relevante dentro del mapa energético internacional.
El planteo oficial también incluyó una advertencia sobre los cuellos de botella que amenazan el ritmo de desarrollo en el upstream. González enfatizó que la masa crítica de recursos confirmada exige acelerar la ejecución de las obras de evacuación, señalando que la productividad de los pozos debe ser acompañada en tiempo y forma por el transporte.
En esa línea, ponderó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta indispensable para garantizar la certidumbre de proyectos estratégicos de infraestructura, entre los que destacó el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y las futuras instalaciones para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
Vaca Muerta crece en las estimaciones de producción futuras
El estudio identifica tres factores técnicos detrás del salto respecto de 2013. En primer lugar, el área prospectiva útil —la superficie donde resulta viable perforar, una vez descontadas las zonas con limitaciones geológicas o ambientales— se amplió un 22%, con la expansión de la zona productiva hacia nuevas zonas que incluyen el sur de Mendoza y Río Negro.
En segundo lugar, el espesor útil de la formación aumentó un 39%. Vaca Muerta no es una capa uniforme sino que está compuesta por distintos niveles de roca superpuestos, y hoy se identifica un mayor número de esos niveles como aptos para perforar, con menor riesgo que hace una década gracias a la mayor experiencia acumulada.
En tercer lugar, el factor de recuperación —el porcentaje del petróleo presente en la roca que efectivamente puede extraerse con la tecnología disponible— creció un 54%, como resultado de una mejor definición de la distancia óptima entre pozos y de avances tecnológicos en la perforación y en la estimulación hidráulica, que permiten obtener más petróleo de un mismo volumen de roca.
Estos tres factores actúan de manera combinada, lo que explica por qué el volumen total de recursos estimados casi se duplicó en poco más de una década.
A este avance geológico y tecnológico se suma el impulso del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que no incide en los volúmenes de petróleo existentes en el subsuelo sino en las condiciones para desarrollarlos. Amplió la capacidad de evacuación de petróleo y gas del país, particularmente para proyectos de exportación como el Oleoducto VMOS y la planta de Gas Natural Licuado de Southern Energy e YPF/ENI, facilitando que estos recursos puedan efectivamente llegar a los mercados.
Este trabajo complementa el estudio de recursos gasíferos de Vaca Muerta que el IAPG había presentado en 2025 y quedó oficializado en la Resolución 157/2025. Con ambos informes, la Argentina cuenta hoy con una estimación actualizada y avalada institucionalmente de todo el potencial de hidrocarburos —petróleo y gas— de la principal formación no convencional del país, un insumo clave para orientar la política energética y las decisiones de inversión en los próximos años.