DIPLOMACIA ENERGÉTICA

Alerta en Vaca Muerta: ahora competirá con Venezuela por los dólares tras histórico pacto con EE.UU.

El regreso del petróleo venezolano abre un nuevo escenario para Vaca Muerta, pero expertos explican por qué no competirían por el mismo mercado
Por Ignacio Ortiz
ENERGÍA - 03 de Septiembre, 2026

Puntos importantes

Reactivación del petróleo venezolano genera dudas sobre inversión extranjera en Vaca Muerta.

Expertos señalan que Vaca Muerta (crudo liviano) y Venezuela (petróleo pesado) no compiten directamente por el mismo mercado.

Vaca Muerta presenta mayor rentabilidad ($45-55/barril) y sus tiempos de desarrollo son más rápidos que la producción venezolana.

El reciente acuerdo marco anunciado entre la administración de Donald Trump y Venezuela para la reactivación del sector hidrocarburífero caribeño encendió las primeras consultas y alertas en los centros financieros y corporativos que monitorean el futuro de las inversiones en Vaca Muerta.

La perspectiva de que las reservas venezolanas que son las más grandes del mundo, vuelvan a ser un destino prioritario de flujos de capital internacional plantea la duda sobre si este movimiento puede frenar las inversiones destinadas al desarrollo no convencional en la Argentina.

En una región donde la producción de crudo experimenta una reestructuración profunda a nivel global, la disputa por el capital internacional de las grandes corporaciones impone algunos interrogantes sobre el margen de crecimiento de las inversiones y de las exportaciones desde la cuenca neuquina.

El contexto geopolítico muestra un Hemisferio Occidental en plena aceleración petrolera, con dinámicas que combinan la consolidación del shale norteamericano, la rápida expansión offshore en Guyana y Brasil, y el intento de Washington por asegurar reservas estratégicas en la cuenca del Caribe.}

Informes recientes de consultoras globales como Wood Mackenzie y Rystad Energy coinciden en que la reapertura del mercado venezolano responderá a un proceso gradual de alta exigencia de capital, enfocado principalmente en la rehabilitación de infraestructura de transporte, refinación y generación eléctrica fuertemente deteriorada.

Para las firmas internacionales, el atractivo de las reservas venezolanas compite dentro de un presupuesto global de exploración y producción cada vez más disciplinado, en el que cada proyecto debe justificar su retorno ajustado por riesgo soberano y operativo.

Las estimaciones coincidentes del mercado es que la demanda global de petróleo mantendrá en las próximas décadas la necesidad de incorporar nuevas fuentes de suministro seguro para compensar el declive natural de los campos maduros globales. En este marco, el desafío para Vaca Muerta ante el regreso del crudo venezolano no proviene de una disputa directa por el tipo de barril que se exporta, sino también del impacto indirecto que un eventual incremento masivo de la oferta pueda ejercer sobre las cotizaciones del Brent.

¿Cómo impactará Venezuela en la competencia por inversiones para Vaca Muerta?

Para comprender la dinámica de los flujos financieros hacia la región y cómo impactá Venezuela enla competencia por las inversiones para Vaca Muerta, Daniel Dreizzen, economista y director de la consultora especializada Aleph Energy, explicó a iProfesional que la disputa se concentra en la capacidad de captura de inversión de los grandes jugadores globales.

"América está creciendo mucho su producción de hidrocarburos. Estados Unidos obviamente, Guyana con los descubrimientos, Brasil con todo el offshore que ya tenía de antes, Argentina con Vaca Muerta y sí,Venezuela también va a empezar a crecer en su producción y habrá más competencia de estas zonas petroleras por el capital", analizó el especialista.

En este marco, Dreizzen remarcó que el foco está puesto en los fondos transnacionales: "Obviamente la competencia es más que nada por el capital internacional. No veo a las empresas argentinas que puedan ir a esas zonas, pero por el capital internacional que podría venir a Argentina, sí, en general esas empresas grandes están divididas por zonas. Algunos ven las Américas y compiten en su portfolio inversor".

Dreizzen ejemplificó este fenómeno analizando las decisiones operativas de corporaciones multinacionales que han reestructurado sus operaciones en América Latina durante los últimos años: "Por ejemplo, el caso de Exxon, se fue de la Argentina porque tenía mucho compromiso en Guyana. Tenía muchisimo para hacer Estados Unidos en Guyana. Hay empresas internacionales que tienen mucho en Brasil. Hay competencia por el capital y Venezuela va a sumar a lo que ya viene creciendo América".

De acuerdo con esta lectura, la reactivación venezolana ingresa como un contendiente de peso en el menú de opciones estratégicas de las casas matrices. Pero a pesar de tratarse de la misma industria, las mismas empresas, los tipos de crudo que ofrecen al mercado son bien diferenciados, y esa realidad geológica atenúa las amenazas.

Desde una perspectiva técnica y de caracterización de los fluidos, las diferencias de mercado entre la Faja del Orinoco y la Formación Vaca Muerta determinan que ambos proyectos no compitan por los mismos clientes ni por los mismos esquemas de refinación.

Cuáles son las diferencias entre el petróleo de Vaca Muerta y el de Venezuela

Las diferencias entre el petróleo que extrae Venezuela es de clasificación extrapesado y denso, caracterizado por un alto contenido de azufre y metales, lo que requiere de un proceso previo de dilución mediante naftas ligeras o el procesamiento en plantas mejoradoras complejas antes de ingresar a los sistemas de transporte.

Por el contrario, la cuenca neuquina produce un shale oil liviano y dulce (conocido como Medanito), con un nivel de gravedad API sensiblemente superior, sumamente cotizado por refinerías que buscan optimizar el corte de dieta cruda o elaborar combustibles de bajo contenido contaminante sin incurrir en costos de procesamiento adicionales.

Esta separación estructural del producto es analizada por Luciano Fucello, analista sectorial y director de la Fundacion Contactos Energéticos, quien precisó el destino natural de la producción caribeña y su relación con el mercado norteamericano. "Son proyectos diferentes, uno es petróleo pesado, el de Venezuela, donde estaría compitiendo por el crudo que actualmente está comprando desde Estados Unidos a Canadá", planteó en dialogo con iProfesional.

"Estados Unidos le compran a Canadá 4 millones de barriles de petróleo pesado, que tiene una penalidad por el tipo de crudo de menos 15 dólares, y en el caso de que Venezuela incremente su producción al millón y medio de barriles, como tienen pensado, para 2030 y pico, seguramente dejen de comprar a Canadá para comprar ese crudo en Venezuela, porque las refinerías de Estados Unidos necesitan ese crudo pesado", agregó el experto.

Bajo este análisis de oferta y demanda, Fucello descarta un desplazamiento comercial inmediato para la producción no convencional argentina "A la hora de competir por el petróleo de Vaca Muerta, que es un petróleo muy liviano, el acuerdo de trump con Venezuela no tendría un impacto en ese sentido".

"Hay que analizar quién es el que busca el shale neuquino y ahí nuestros clientes van a seguir siendo refinerías que puedan procesar o necesiten cortar el tipo de crudo con un petróleo liviano como es el de Vaca Muerta.Después tener un millón y medio más de barriles en el mundo, eso va a impactar en los precios de manera global, es una cuestión de oferta y demanda".

¿Qué empresas podrían apostar por Venezuela y cuáles por Vaca Muerta?

La tipología de los actores llamados a operar en cada cuenca también expone diferencias de especialización técnica. La extracción en campos no convencionales mediante perforación horizontal y fractura hidráulica exige un modelo operativo dominado por la eficiencia logística y la rápida curva de aprendizaje, algo característico de las operadoras independientes norteamericanas.

En cambio, la explotación de la Faja del Orinoco requiere de un músculo financiero intensivo en infraestructura fija y de largo plazo. Sobre este punto, Fucello observó que "los tipos de empresas que van a operar esos yacimientos son empresas que tienen una especialización en este crudo pesado, que no son las mismas que tendrían el apetito por los yacimientos de no convencional argentino, salvo las majors".

"Hay que ver quién se mete en el negocio, por ejemplo pensar en Chevron y su llegada a Venezuela se explica porque tienen las dos capacidades, para operar en no convencional y para operar en crudo pesado. Entonces estas empresas grandes que tienen portafolios globales, seguramente pondrán en la balanza a la hora de evaluar si vienen a Argentina, van a Venezuela o van a otro lugar", reconoció.

En particular el caso de Chevron resulta emblemático de esta convivencia. Mientras la estadounidense proyecta desembolsos por cerca de u$s7.000 millones para potenciar sus activos y licencias operativas en territorio venezolano, de manera simultánea confirmó en la Argentina una adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) orientada a superar los u$s10.000 millones de dólares para escalar su producción en la cuenca neuquina. Este comportamiento corporativo puede explicarse por una diversificación geopolítica de los portafolios.

Fucello, agregó en este sentido, que "el apetito para el no convencional, tal vez lo tengan más las empresas que están hoy en el shale de los Estados Unidos y ven que están llegando a un pico de actividad o de producción en las cuencas del Norte, como por ejemplo Permian, y ven el crecimiento en otras cuencas, en otros países, donde Argentina es un buen candidato, con experiencia, con un play productivo, con un contexto de estabilidad!

Por ahora, el petróleo de Vaca Muerta gana la carrera de la rentabilidad

Las estimaciones de breakeven o costo de equilibrio confirman también la brecha competitiva entre ambas industrias. Mientras que los desarrollos de mayor eficiencia en Vaca Muerta logran sostener valores de rentabilidad con un barril de Brent ubicado entre los 45 y 55 dólares gracias a la extensión de las ramas horizontales y la acumulación de infraestructura, la recuperación de la producción venezolana enfrenta barreras de costos logísticos y de remediación técnica que elevan el costo efectivo del barril por encima de los 60 o 70 dólares.

Desde una mirada enfocada en el balance energético global y los plazos de ejecución que demandan las obras de infraestructura, Martín Bronstein, investigador del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (Ceepys), desestimó la existencia de un riesgo inminente para el no convencional argentino. "Rotundamente no, no genera competencia en Vaca Muerta, ya que, en primer lugar, hoy el mundo está bastante desequilibrado, desabastecido a partir de los conflictos que hay en puerta a nivel geopolítico", dijo a iProfesional.

En la Guerra del Medio Oriente, hay más de 7 u 8 millones de barriles desde el Golfo que no están saliendo por el bloqueo al Estrecho de Ormuz, así que hay mucha producción que no está saliendo y se están consumiendo stocks", explicó el analista.

Bronstein enfatizó que el escenario geopolítico abre oportunidades de suministro seguro y relativiza la velocidad con la que la oferta venezolana podrá colocarse en el mercado internacional: "El contexto global abre obviamente el lugar a nuevos suministros más seguros, como puede ser el caso de Argentina, y en Venezuela el acuerdo que anunció Trump no es sobre la producción sino sobre las reservas, pero algo a destacar es que los tiempos de energía y del petróleo son tiempos muy largos".

"Para llevar adelante inversiones, para aumentar considerablemente su producción que hoy Venezuela mantiene en torno a 1.2 millones de barriles diarios, para aumentar siquiera a por lo menos 2 millones va a requerir obras que van a demandar varios años, así que no me parece que sea un motivo de preocupación o de competencia para Vaca Muerta en los próximos años", dijo Bronstein, apuntando a años clves para el desarrollo de los grandes proyectos de infraestructura de Vaca Muerta.

Los tiempos juegan a favor del play neuquino

La evaluación temporal resulta determinante en el análisis de la oferta energética futura. La reactivación de pozos e instalaciones asociadas en los bloques venezolanos demanda la readecuación de plantas compresoras de gas, la reparación de terminales de embarque marítimo y la restitución de la red eléctrica nacional. Estos requerimientos imponen plazos plurianuales para lograr incrementos sustanciales en el volumen exportable, período en el cual los proyectos no convencionales argentinos mantienen una velocidad de respuesta extractiva superior.

En relación con el crecimiento proyectado del consumo mundial para las próximas décadas y la necesidad de incorporar nuevos polos de producción, Bronstein concluyó: "El mundo va a necesitar por lo menos hasta el 2040 aproximadamente 13 millones de barriles más, aproximadamente 115 millones de barriles, de los cuales se necesita nueva fuente de suministro, y no todas las actuales están garantizadas, así que Vaca Muerta tiene de qué agarrarse para estar esperanzada en encontrar un mercado en los próximos años".

La convergencia de estos análisis sugiere que la reapertura del sector petrolero en Venezuela reordena las prioridades corporativas y reintroduce un actor de peso en la cuenca del Caribe, pero no invalida las fortalezas constitutivas del shale neuquino.

Mientras el crudo pesado venezolano se orienta hacia la readecuación de su parque refinador y a capturar mercados específicos de alta densidad, el petróleo liviano neuquino consolida su posicionamiento en el mercado regional y global apoyado en ventajas de calidad, velocidad de desarrollo y un marco normativo orientado a la atracción de grandes inversiones.

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