YPF sumó el primer equipo de fractura 100% eléctrico y Vaca Muerta comienza una nueva era verde

La compañía confirmó la incorporación de la plataforma Zeus de Halliburton. El sistema busca reducir costos operativos y bajar emisiones de carbono.
Equipo de fractura 100% electrico Zeus de Halliburton

Puntos importantes

Checkbox Checked YPF introduce el primer set de fractura 100% eléctrico, Zeus, en Vaca Muerta, marcando su debut internacional fuera de EE. UU.
Checkbox Checked Su objetivo es acelerar el desarrollo, reducir costos operativos y descarbonizar la producción energética en Argentina.
Checkbox Checked Este equipo genera energía in situ con gas natural, minimizando el uso de diésel y las emisiones.

YPF confirmó la incorporación del primer set de fractura 100% eléctrico de la Cuenca Neuquina, un hito operativo que marca el debut internacional de la tecnología Zeus desarrollada por Halliburton fuera de los Estados Unidos. Se trata del primer despliegue de esta tecnología fuera de ese país, donde ya opera en formaciones no convencionales de alta exigencia como Permian y Marcellus.

La llegada de este equipamiento de última generación responde a la necesidad de acelerar los planes de desarrollo en Vaca Muerta, al tiempo que busca reducir sensiblemente los costos unitarios de completación y avanzar en la descarbonización de las operaciones en la Argentina.

El rasgo más impactante de este equipamiento radica en su magnitud energética. Un conjunto completo de equipos y maquinarias de fractura eléctrica requiere una potencia de entre 20 y 30 megavatios (MW). Para dimensionar esa cifra, la potencia instalada requerida equivale al consumo promedio de una ciudad de 30.000 hogares o a la capacidad de generación de un parque solar de pequeña escala.

Esta llegada de un equipo inédito para las operaciones en Vaca Muerta forma parte de un proceso de cambio desde los actuales equipos a gasoil, un combustible mucho más caro y contaminante, a tecnología dual fuel (es decir gasoil y gas) y en una etapa posterior a los puramente eléctricos.

El nuevo sistema de Halliburton representa un avance significativo respecto de los equipos convencionales de fractura. Su tecnología eléctrica permite una operación más eficiente y confiable, con mayor precisión en el control de los parámetros operativos y una reducción de las tareas de mantenimiento asociadas a sistemas tradicionales.

"Estamos incorporando la última tecnología disponible en el mundo para seguir mejorando la productividad, la eficiencia y la competitividad de nuestras operaciones. Nuestro objetivo es convertir a YPF en la compañía de no convencionales más importante del mundo, y eso requiere innovar permanentemente e incorporar las mejores soluciones disponibles para acelerar el desarrollo de Vaca Muerta", señaló Matías Farina, vicepresidente ejecutivo de Upstream de YPF.

La transición directa a los motores eléctricos en Vaca Muerta

A diferencia de los equipos tradicionales que utilizan múltiples motores diésel de combustión interna, las unidades de bombeo Zeus funcionan íntegramente con motores eléctricos. Esta arquitectura prescinde de transmisiones automáticas, sistemas hidráulicos complejos y embragues, lo que elimina puntos críticos de falla y reduce sensiblemente el tiempo no productivo (NPT).

En términos operativos, cada bomba de este sistema entrega una potencia sostenida de 5.000 caballos de fuerza hidráulica (HHP) a tasas de flujo de hasta 22 barriles por minuto y presiones de 9.500 psi. Al operar con mayor capacidad individual, permite completar las etapas de fractura con la mitad del equipamiento de superficie habitualmente desplegado en un pad, logrando una reducción del footprint (superficie física requerida en la locación) cercana al 34%.

El equipamiento incluye además la integración de la plataforma digital OCTIV Auto Frac, un sistema de automatización que ejecuta las operaciones de bombeo con parámetros digitales en tiempo real, garantizando consistencia en el tratamiento del pozo y alejando al personal de las zonas de alta presión.

El set cuenta con sistemas de control de precisión que permiten realizar ajustes instantáneos durante la operación. Además, su configuración eléctrica reduce la dependencia de componentes mecánicos tradicionales, mejora la confiabilidad operativa y contribuye a optimizar los tiempos de ejecución en locación.

Impacto en la estructura de costos y emisiones

El salto hacia la electrificación persigue dos objetivos clave que son el ahorro económico y la descarbonización de las operaciones. En los desarrollos no convencionales de la Argentina, el consumo de combustible diésel representa uno de los costos variables más elevados dentro de las tareas de completación.

Especialistas de la industria señalan que la transición hacia sistemas eléctricos e híbridos permitirá reducir el uso de diésel en conjuntos de fractura en hasta un 60% en un horizonte de cuatro años. En operaciones intensivas como el simul-frac (fractura simultánea de dos pozos), el reemplazo de combustible líquido por gas natural de yacimiento puede significar ahorros millonarios al mes por set de operación, sumado a una caída superior al 30% en las emisiones de dióxido de carbono.

La llegada de Zeus marca la consolidación de un modelo operativo más cercano al estándar norteamericano, donde conviven soluciones 100% eléctricas, equipos a gas dedicado y bombas duales (dual-fuel), seleccionando la alternativa más eficiente según la escala, continuidad y ubicación de cada bloque en Vaca Muerta.

Generación en el lugar a partir de gas natural

Frente al desafío logístico que implicaría extender líneas de alta tensión hasta cada locación en medio de la estepa neuquina, la solución elegida pasa por llevar la fuente primaria de energía directamente al pozo. El sistema funcionará mediante turbinas o motores alimentados por gas natural —ya sea comprimido (GNC) o licuado (GNL)— para generar la electricidad requerida en el mismo sitio donde se realiza la estimulación del reservorio.

Hernán Carbonell, gerente de desarrollo de negocios de Halliburton en la Argentina, detalló durante una reciente presentación sectorial que la viabilidad del proyecto se sustentó en la incorporación de módulos de generación integrados a los propios sets de fractura. En lugar de llevar infraestructura de red, la operación requerirá la llegada del commodity para descomprimirlo o regasificarlo en el lugar.

La escala alcanzada por Vaca Muerta, apalancada por proyectos de infraestructura de evacuación como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las iniciativas de exportación de GNL, comenzó a justificar inversiones de capital intensivo en tecnologías de última generación.

La llegada del conjunto eléctrico Zeus marca la meta de máxima para la cuenca neuquina, pero el camino hacia la descarbonización de las operaciones no se dará de forma inmediata.

En este proceso de transición energética, los equipos con tecnología dual-fuel capaces de reemplazar de forma gradual hasta un 85% del diésel por gas natural de yacimiento, continuarán siendo el puente fundamental para la mayoría de los desarrollos en el corto y mediano plazo.

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