Minera británica se expande de Chile a Catamarca para explorar un yacimiento de litio
En un movimiento clave dentro del denominado Triángulo del Litio, la empresa minera de origen británico CleanTech Lithium confirmó su desembarco formal en la provincia de Catamarca tras cerrar un acuerdo para la incorporación de dos propiedades mineras estratégicas dentro del prominente salar de Antofalla.
La transacción, estructurada mediante contratos de opción de compra sobre los proyectos identificados como Genoveva y Sal de Litio 1, representa un paso sustancial en la estrategia regional de la compañía. Hasta el momento, la firma británica focalizaba el núcleo de sus operaciones en la región de Atacama, en Chile, pero la cercanía geográfica —de apenas 80 kilómetros entre el salar argentino y su buque insignia trasandino, Laguna Verde— le permite ahora configurar un esquema de exploración y desarrollo transfronterizo en una de las zonas de mayor riqueza salina de Sudamérica.
El movimiento responde no solo al atractivo geológico del norte argentino, sino también a la renovada dinámica competitiva que experimenta el sector minero local. La decisión de expandir la huella operativa hacia Catamarca busca diversificar la cartera de activos de la minera en una provincia que se consolidó como uno de los polos de mayor atracción para el capital privado orientado al litio.
Apuesta en la vecindad de gigantes y el plan técnico a desarrollar
El atractivo geológico del nuevo activo británico no es casual. Las propiedades incorporadas en el salar de Antofalla colindan directamente con un bloque de exploración perteneciente a Albemarle, uno de los mayores productores y procesadores de litio a escala global. Los antecedentes del sector señalan que el área de influencia ostenta estimaciones de recursos que alcanzan los 9,5 millones de toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE), una cifra que ubica a la cuenca entre las más prometedoras de la región.
En términos operativos, CleanTech ya cuenta con datos preliminares de relevancia. Estudios geofísicos previos sobre la propiedad Genoveva detectaron la presencia de indicios de un acuífero de salmuera con un grosor superior a los 500 metros. Esta estructura servirá como columna vertebral para el diseño de una próxima campaña de perforación dirigida a testear en profundidad el potencial del yacimiento.
Para esta fase inicial de exploración técnica, la compañía estima requerir una inversión de aproximadamente u$s500.000, desembolso orientado a ejecutar las tareas de campo y definir una primera estimación formal de recursos para el año 2027, sujeto al contexto de financiamiento. En lo que respecta al esquema contractual de adquisición, los acuerdos para hacerse con el 100% de las concesiones implican un desembolso inicial de u$s525.000 durante el primer año —monto que la empresa afrontará con capital propio disponible—, sumado a un remanente programado de u$s1,4 millones que se abonará en tramos entre octubre de 2027 y mayo de 2031.
Extracción directa y sustentabilidad
La incursión en suelo catamarqueño se produce en simultáneo con el avance del principal activo de la compañía, el proyecto Laguna Verde en Chile. Allí, la firma completó recientemente su estudio de prefactibilidad técnico-económica, el cual contempla una proyección de producción de 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería a lo largo de un horizonte de vida útil de 25 años.
Asimismo, la empresa reportó avances significativos en sus pruebas de laboratorio y procesamiento, logrando obtener muestras de carbonato de litio con niveles de pureza de hasta el 99,75%. Este hito técnico resulta clave para la posterior validación del diseño antes de dar el salto hacia el estudio de factibilidad definitivo.
A la par de los indicadores volumétricos y financieros, el vector diferenciador que la compañía busca imprimir en sus proyectos de la región es el tecnológico. CleanTech apunta al despliegue de métodos de Extracción Directa de Litio (EDL), una tecnología que busca optimizar la eficiencia de recuperación del mineral reduciendo sensiblemente los tiempos de proceso, el consumo de agua dulce y la huella ambiental en comparación con las piletas de evaporación convencional. Si bien el proyecto en Antofalla atraviesa etapas incipientes de exploración, la confirmación de recursos en Catamarca le permitiría replicar o escalar este modelo sustentable en territorio argentino.