Qué son los "kilómetros fantasma" por los que Vaca Muerta pierde u$s16 millones al año

Mover trabajadores a los yacimientos cuesta más de u$s100 millones al año, pero se pierden hasta 15% de lo que facturan en combis con asientos vacíos
Logística Humana en Vaca Muerta

Todas las madrugadas, en algún punto de Neuquén, sale una combi a buscar un trabajador que ese día no va a viajar. Hace el recorrido completo, vuelve con asientos vacíos y el viaje se factura igual y aunque ese tramo no aparece en ningún reporte de producción ni en el debate de costos de la industria, se paga todos los días.

Pont Solutions, una start up argentina, lo llama "kilómetros fantasma", es decir aquellos que se hacen con asientos vacíos o directamente sin pasajeros. La escala del problema es enorme dado que la industria gasta entre U$D 100 y 110 millones por año solo en llevar y traer personal a yacimientos de Vaca Muerta, e YPF sola destina cerca de U$D 50 millones.

Con 40.000 puestos nuevos proyectados hacia 2030, cada trabajador que se suma es un traslado diario más y maximizar la capacidad de transporte permite evitar pérdidas económicas innecesarias a lo largo de las rutas neuquinas.

En un relevamiento propio sobre más de 100 empresas de transporte de Latinoamérica, Pont Solutions encontró que las flotas que coordinan con WhatsApp y planillas pierden entre el 8% y el 15% de lo que facturan.

Si ese rango se aplicara al gasto de Vaca Muerta, la compañía estima que entre u$s8 y 16 millones por año se van en kilómetros vacíos, asientos sin usar y multas. "Es plata que no paga nadie en particular, pero terminan pagando todos: la operadora en la tarifa y el transportista en su margen", explica Facundo Rancaño, CEO y Fundador de Pont Solutions.

Llevado a una sola operación, y como ejemplo ilustrativo de la compañía, un transportista con un contrato de u$s1 millón por año para llevar personal a un yacimiento podría estar perdiendo entre u$s80.000 y u$s150.000 anuales en kilómetros fantasma, asientos vacíos y multas.

Un costo que también se mide en horas de ruta

Cada tramo entre Neuquén y Añelo ronda las dos horas, el máximo de manejo continuo que recomienda el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, compartiendo el camino con tránsito pesado. Entre enero y mayo de 2025, las rutas de Vaca Muerta registraron 53 siniestros y 5 muertes.

"El tren de pasajeros es una buena noticia, pero todavía no tiene fecha. Mientras tanto, casi toda la gente sigue viajando en combis y micros, y eso se puede gestionar mucho mejor desde mañana", sostiene Rancaño.

Con ese diagnóstico, Pont Solutions lanzó en la Argentina una versión de su plataforma de transporte de personal pensada para la energía y la minería. La premisa es medir lo que hoy se coordina a ojo: quién viaja cada día, cuántos asientos van vacíos y de quién es cada demora.

Según la compañía, lo que sigue es un patrón que se repite entre los transportistas de personal con los que trabaja en México y en otros países de la región. Rancaño cuenta que "el primer mes con nuestro sistema es un shock. Descubren que hay unidades que salen todos los días a buscar gente que no viaja, regresos que nadie canceló y recorridos que se podrían unificar.

Casi siempre la primera reacción es "no sabía que estaba perdiendo tanto". El segundo cambio llega con el cliente: empiezan a enviarle un reporte mensual con su propia marca y, al renovar el contrato, la conversación deja de ser sobre el precio y pasa a ser sobre el servicio.

El proyecto ferroviario que busca transformar la logística 

Ante la saturación vial y la necesidad de optimizar los esquemas operativos, la conducción de YPF comenzó a explorar alternativas masivas de transporte para la cuenca no convencional. El presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, planteó en distintas oportunidades la posibilidad de desarrollar un tren de pasajeros que conecte la ciudad de Neuquén con Añelo, epicentro de la actividad en Vaca Muerta.

La iniciativa apunta a estructurar un corredor ferroviario enfocado principalmente en el movimiento de personal, relegando la carga pesada de insumos a otros esquemas de transporte.

La propuesta se basa en un esquema de colaboración público-privada en el que un tercero asuma la inversión, construcción y operación de la línea férrea. Según la visión expresada por Marín, la envergadura del volumen de pasajeros que genera el sector garantiza un repago acelerado de la inversión para la empresa privada que decida llevar adelante la obra.

El proyecto prevé una demanda inicial sostenida por la propia YPF, con la perspectiva de que rápidamente se sumen las demás operadoras con presencia en la formación.

La implementación de una conexión ferroviaria busca resolver dos focos críticos para las compañías energéticas como son la reducción de costos logísticos directos e indirectos y el alivio de la congestión sobre las rutas provinciales. Un sistema masivo sobre rieles permitiría estandarizar los recambios de turnos operativos con mayor puntualidad y previsibilidad, mitigando las pérdidas derivadas de los imprevistos en la red vial.

A su vez, el proyecto apunta a un cambio sustancial en la seguridad de los trabajadores operativos que viajan diariamente hacia los bloques no convencionales. Al retirar miles de combis y vehículos livianos del trayecto que une la capital provincial con el corazón productivo de Añelo, las compañías aspiran a reducir de forma drástica la tasa de siniestralidad vial en las rutas neuquinas.