iProfesional

"Si el Gobierno no convalida un salto del dólar, habrá que apretar más el cepo"

El difícil escenario que afronta Argentina llevó a iProfesional a dialogar con el economista Andrés Borenstein, director de la consultora Econviews
Por Mariano Jaimovich
09/01/2022 - 07,15hs
"Si el Gobierno no convalida un salto del dólar, habrá que apretar más el cepo"

Las señales públicas del Gobierno de que desea acordar con el Fondo Monetario, también encierra un análisis mucho más amplio sobre los distintos aspectos preocupantes que no dejan despegar a la economía argentina y las reformas que se deben realizar en las distintas áreas.

En especial, una brecha cambiaria de alrededor del 100%, y una inflación que es muy alta que encima tiene una tendencia creciente.

Para analizar todos estos temas, iProfesional dialogó con el economista Andrés Borenstein, director asociado de la consultora Econviews.

-En el contexto actual, ¿qué reflexión tiene sobre la situación económica argentina?

-La economía argentina recuperó un nivel mejor de lo previsto y cerró con un crecimiento de alrededor de 10% en 2021. Por lo que creemos que puede dar un 3% adicional en 2022, que es algo que puede ocurrir, de forma esencial, por arrastre.

Obviamente, hay muchos condicionales, pero asumimos que habrá acuerdo con el FMI y que la cosecha no será espectacular, pero tampoco una sequía tan dura como la registrada en 2018.

-La cotización del dólar oficial sigue avanzando en un nivel muy lento, casi como antes de las elecciones. ¿Qué puede ocurrir con el tipo de cambio en los próximos meses?

-Desde diciembre, el dólar está subiendo a un ritmo del 2% mensual, cuando antes era 1%. Creemos que es insuficiente y, en ese contexto, la brecha puede aumentar. Pero si el Gobierno se decidiera por convalidar una depreciación más fuerte del tipo de cambio y sube las tasas, ahí la brecha puede bajar. Es decir, que los dólares alternativos crecerían más lento que el oficial.

La amplia brecha cambiaria afecta el normal funcionamiento de la economía por las distorsiones que genera.
La amplia brecha cambiaria afecta el normal funcionamiento de la economía por las distorsiones que genera en los precios.

-¿Qué impacto puede traer una mayor brecha cambiaria?

-Si aumenta la brecha cambiaria, la economía se desorganiza. Aumenta el apetito por pagar importaciones y se comienza a dilatar el ingreso de exportaciones. A eso se suman viejas tendencias de subfacturación y sobrefacturación, que son prácticas ilegales, pero que están presentes en el mercado.

En resumen, tener una brecha alta no es consistente con el objetivo de tener una salida exportadora.

-¿Hasta cuándo alcanzan las reservas?

-Las reservas están en un nivel muy bajo, y encima hay muchos pagos por hacer en el Gobierno. Por eso, en nuestra visión, hay probabilidades razonablemente altas de que haya un salto discreto en algún momento. En cambio, si desde el oficialismo no lo quieren convalidar a este salto de precio del dólar, habrá que apretar más el cepo cambiario. Y eso no es gratis.

-La inflación se encuentra en niveles altos, ¿qué proyecta que puede ocurrir en este año nuevo? 

-En cuanto a la inflación, creemos que en 2022 será algo más alta que en 2021. Por lo que estimamos que el dólar recuperará en términos reales el terreno perdido en 2021. De hecho, hay un ajuste de tarifas que va a empujar el IPC y, por el otro lado, vemos que el Banco Central será un financiador importante del déficit, a lo que se suman los intereses de pases y leliqs. En este contexto, aun con acuerdo con el FMI y cierta recuperación de la credibilidad, es difícil que la inflación no suba.

El acuerdo entre el Gobierno y el FMI es necesario, pero no suficiente para normalizar la economía.
El acuerdo entre el Gobierno y el FMI es necesario, pero no suficiente para normalizar la economía, sostiene Borenstein.

-¿Qué salidas le quedan al Gobierno para poder controlar esta situación tan compleja en estos dos años de mandato que le quedan?

-Creo que, con un acuerdo con el FMI, la Argentina puede frenar el deterioro de la credibilidad, y con eso evitar escenarios muy malos. Pero difícilmente pueda atraer inversión de calidad y en cantidad, más allá de algunos proyectos puntuales.

Es que la parte regulatoria de la economía, como las prohibiciones a exportar, los cierres en el mercado aerocomercial, trabas a las fintech, entre muchas otras cosas, hacen que la economía no sea atractiva. A esto se le suma la mayor carga tributaria.

-En este escenario, ¿Qué puede ocurrir en los próximos meses para la economía?

-Considero que el segundo semestre de este año debería ser mejor que el primero. Es decir, este primero puede empezar bien, porque la temporada de verano es buena y la cosecha de trigo también, pero si hay inestabilidad cambiaria, probablemente, los primeros seis meses serán peores. En cambio, en la segunda parte del año, acuerdo mediante con el FMI, puede haber más estabilidad.-