CRISIS ARGENTINA

Tras lunes negro para dólar y los mercados, Guzmán enfrenta un "súper martes" decisivo

El ministro y Pesce están bajo máxima tensión tras la disparada de dólares alternativos: las miradas, en la licitación de deuda y en el índice de inflación
FINANZAS - 14 de Junio, 2022

No será una tarde más. Después de la disparada de los dólares alternativos y el derrape de los títulos de la deuda argentinos, en medio de un vendaval financiero global, este martes habrá novedades sobre la dimensión de la crisis de confianza que sufre la Argentina.

La inquietante pregunta que empezará a tener respuesta esta misma tarde es si el Gobierno tiene cerrado el mercado de pesos. Como la licitación convocada es por apenas $14.000 millones, la cuestión central pasará por otro lado.

Habrá que estar atentos a la corrección de la tasa de interés, que en el propio Palacio de Hacienda ya descontaban durante la tarde del lunes. La otra cuestión referirá al volumen final de la licitación.

La suba de la tasa de interés fue, hasta aquí, resistida por el ministro de Economía. Su colega en el Banco Central, Miguel Pesce, viene reclamando un reacomodamiento desde hace algunas semanas. 

La movida intentará enfriar al dólar, notablemente recalentado en las últimas jornadas. Primero la corrida en contra de los bonos CER y luego la tormenta financiera internacional agitó el mercado cambiario, algo sorpresivo para esta época del año. Durante la temporada alta -en plena cosecha de la soja-, no suelen darse turbulencias cambiarias.

La corrida contra los bonos agitó el mercado del dólar.

La ¿sorpresa? del dólar

Desde los despachos oficiales admiten la máxima preocupación por el salto de los dólares alternativos. Sobre todo del contado con liqui, que marca el grado de dolarización de empresas y fondos de inversión, sobre todo internacionales.

La brecha, más o menos estable durante los últimos meses, le trajo dolores de cabeza permanentes a la dupla Guzmán y Pesce. Básicamente porque le impide al BCRA quedarse con los dólares que liquidan las cerealeras. El ensanchamiento del diferencial entre el dólar oficial y los alternativos empeorará el escenario.

Está claro que el Gobierno intentará, por todos los medios, evitar un mal mayor: ni Guzmán ni Pesce avalarían una devaluación en el mercado oficial. Y así lo acordaron con el propio FMI.

Pero -se sabe-, ningún Gobierno quiere devaluar. Las devaluaciones ocurren por decantación. Hasta ahora primó la idea de que el "súper cepo" evitaría un salto cambiario. El problema -cada vez más serio- es que el Banco Central no logra acumular reservas. La presión para que esa dinámica perniciosa se dé vuelta es cada vez más intensa.

La suba de los dólares alternativos suma presión, pero el Gobierno no quiere devaluar el tipo de cambio oficial.

No todo es dólar y deuda: alerta por la inflación

A la tormenta cambiaria, que le pone un tono dramático a la crisis, esta tarde se le sumará la divulgación de la inflación de mayo.

Las principales consultoras estimaron que el IPC rondará el 5%, aunque dieron lugar a que dé algunas décimas por debajo de ese número. Algo que no sucedería en este mes de junio, ya impactado por las subas en las tarifas de los servicios públicos.

Sea como fuera, el dato tendrá un impacto en la política interna del oficialismo. Un índice de mayo por encima del 5% podría sumar presiones sobre Guzmán, desde el kirchnerismo.

El kirchnerismo volverá, en las próximas horas, a marcarle la cancha al titular de Economía. Cristina y Máximo Kirchner pretenden que Guzmán avise la continuidad del bono de $18.000 para 13 millones de personas.

Quieren que el Gobierno tome medidas activas que compensen la aceleración inflacionaria. El diagnóstico está más que claro: la ayuda de $18.000 repartidos en dos cuotas durante mayo y este mes apenas sirvieron para apuntalar los bolsillos de la franja social más postergada.

Pero la inflación alta sigue y debería darse continuidad a esa ayuda. Lo mismo vale para la actualización de la Tarjeta Alimentar y el dinero que se destina a los planes sociales y a la AUH.

Hay otra visión política al respecto: desde el kirchnerismo se resisten a pensar que la izquierda -el Polo Obrero, entre otros- les gane las calles a través de movilizaciones cada vez más multitudinarias.

Preocupación: un mal número de inflación puede reavivar las tensiones políticas en el Gobierno.

Dólar caliente, alta inflación y presión por las tasas

La suba de las tasas de interés, no caben dudas, complicará el panorama social y político. El encarecimiento del costo del dinero pone trabas a la actividad económica. Es el escenario que también empezaron a vislumbrar los principales analistas respecto de la economía global. Y por eso se ven los ajustes en los mercados.

Para algunos funcionarios del oficialismo, esta decisión es la única chance de evitar una devaluación que echaría todo a perder. En principio, la posibilidad de un triunfo electoral el próximo año. Pero también la chance de un tránsito más o menos ordenado hasta las elecciones.

¿Quién podría asegurar que ese camino no se vería alterado -en lo político pero también en lo social- si el Banco Central no puede asegurar la estabilidad cambiaria?

De ahí la enorme preocupación con la que el nuevo escenario era evaluado desde los despachos oficiales.

En medio de tanta tensión financiera, hubo cierto alivio en el comienzo de la semana: el Banco Central logró comprar u$s25 millones en el mercado. Fue la mayor adquisición desde que empezó junio. Es poco en relación a la expectativa previa. Pero es mucho si se toma en cuenta la performance de la mesa del BCRA en las últimas semanas.

Este martes de súper acción dará nuevos datos sobre la dinámica económica y financiera.

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