¿El dólar soja vuelve o no?: el mercado advierte sobre los riesgos de los tipos de cambio diferenciados para la economía

El campo presiona pero el Gobierno no planea relanzar el dólar soja por ahora. En la City advierten sobre los problemas de los tipos de cambio sectoriales
18/11/2022 - 15:25hs
¿El dólar soja vuelve o no?: el mercado advierte sobre los riesgos de los tipos de cambio diferenciados para la economía

En los últimos días, mucho se habló sobre la posibilidad de que el Gobierno vuelva a implementar un dólar soja con un precio actualizado (recordemos que el último fue de $200 por dólar) para incentivar la liquidación de granos y reforzar, así, las reservas del Banco Central (BCRA). Fuentes cercanas al Ministerio de Economía indicaron a iProfesional que, por el momento, "no está previsto hacerlo". Sin embargo, reconocieron que "hay una fuerte intención del campo de que se reedite" y anticiparon que no sería extraño que, en breve, se reciba un pedido formal desde ese sector.

El tema es que el mercado ve que, tras el final del dólar soja, al Central le está costando mucho contener la pérdida de dólares y eso genera cierta preocupación. Es por eso que consideran que es muy posible que el Gobierno aplique nuevos tipos de cambio diferenciados en los próximos meses y, para el campo, es una posibilidad única para sacar una mejor rentabilidad para su producción. Por eso, están buscando que se reedite. Incluso, algunos medios ya están especulando con que estaría todo acordado que que así sea. Sin embargo, todo indicaría que, si el sector quiere que sea una realidad, deberá sentarse a la mesa de negociación y sacar sus mejores armas para acordar con el ministro de Economía. Pero, ¿por qué el Gobierno duda sobre dar este paso?

Dólar soja: un programa caro para el BCRA

El problema es que, según indicó hace unas semanas una fuente cercana al equipo económico, el dólar soja "es muy caro, y eso hace que no sea viable reeditarlo". Recordemos que el mecanismo preveía que, por cada dólar exportado, el operador recibiría unos $200, independientemente del valor del tipo de cambio oficial, que en ese momento rondaba los $145, pero neto del 33% de retenciones. Esto, en los hechos, implicó un tipo de cambio de $137 por dólar, lo que implicó una mejora del 43% en pesos respecto del tipo de cambio efectivo de $93,8 que recibiría anteriormente a la puesta en marcha de este programa.

Así, el pago adicional de la diferencia entre los $200 que se le reconocieron al productor y los $145 del valor oficial, con un volumen de compra de más de u$s5.000 millones, representó para el BCRA un gasto extra de más de $300.000 millones, que fueron compensados con una letra en pesos. De todas formas, según advierten los analistas, se trató de "emisión" de pesos.

Lo concreto es que el Gobierno está decidido a no devaluar y, por eso, el mercado espera que siga implementando distintos tipos de cambio para incentivar las exportaciones y captar dólares para las arcas del BCRA. Sin embargo, varios analistas advierten sobre los riesgos que esto conlleva.

Según explica Ignacio Zorzoli, director de Finanzas del Centro de Estudios Económicos Argentina XXI (CEEAXXI), "el Gobierno intenta implementar una serie de tipos de cambio diferenciados debido a su creencia de que mediante esa estrategia podrá mantener controlada la inflación "a partir del atraso en el dólar oficial y compensando la falta de rentabilidad para sectores exportadores".

El dólar soja permitió al BCRA recuperar reservas.
El dólar soja permitió al BCRA recuperar reservas.

Dólares diferenciados: beneficios y problemas de estas iniciativas

En palabras del economista Federico Glustein, "los tipos de cambio diferenciados pueden servir para subsanar algunos baches que trae el atraso cambiario, porque favorece a los exportadores que requieren divisas para poder importar bienes de capital o reinvertir en el desarrollo de sus ventas al exterior".

Por su parte, el economista Christian Buteler explica que esto no es algo del todo nuevo. "En la Argentina, las empresas están acostumbradas a recibir un tipo de cambio efectivo, el que recibe descontando impuestos, diferente por sectores, pero lo que estamos viendo ahora en el mercado es distinto porque se trata de tipos de cambio fijados arbitrariamente por el Gobierno sin ningún tipo de previsibilidad".

En consecuencia, según su opinión, no es una buena alternativa reeditar el dólar soja, porque advierte que "una cosa es haber implementado un programa especial en un momento puntual por un plazo determinado con un fin preciso y otra muy diferente es que sea algo generalizado".

Critica el hecho de que nadie sabe cómo se compone ese precio del dólar, porqué lo cambian y que la definición queda a disposición de una arbitrariedad del funcionario de turno.

Por su parte, Zorzoli señala que estos tipos de cambio generan una serie de inconvenientes serios a la economía. El primero de ellos es el constante cambio de reglas de juego y la arbitrariedad por parte del Estado, lo que redunda, a su vez en desincentivos a la producción. Y, ante eso, "los distintos agentes económicos no tienen un único precio de referencia para realizar las operaciones tanto de comercio exterior como a nivel de mercado local", dice.

En definitiva, Glustein sostiene que "los tipos de cambio diferenciados pueden ser una solución a corto plazo, que permiten al sector beneficiado una mejor rentabilidad en el momento, pero señala que el problema es que tiene efectos colaterales a largo plazo:

  • Se generan cambios paralelos que van desordenando la economía.
  • Generan descalces y conflictos inflacionarios.
  • Las grandes inversiones de capital en dólares se demoran porque no se sabe qué cotización se aplica.
El objetivo de los dólares a precios diferenciados es incentivar las exportaciones.
El objetivo de los dólares a precios diferenciados es incentivar las exportaciones.

Distorsiones que traen los dólares diferenciados

Asimismo, Glustein advierte que los dólares diferenciados afectan el crecimiento de la productividad porque detalla que, si al productor le cotizan al precio local menos el 35%, cotiza su costo al precio internacional porque pierde parte de su ganancia de exportación. "No tiene el beneficio de aumentar la productividad para vender afuera y mejorar su ganancia para compensar el menor ingreso del mercado interno", detalla.

El economista asegura que esto genera una "cadena viciosa para la economía y no virtuosa" porque afecta la productividad y, en consecuencia, el empleo. Así, Zorzoli indica que todo eso trae fuertes distorsiones a la economía que también se ven reflejadas, finalmente, en la inflación y en el proceso de formación de precios.

En tanto, Buteler opina que "es muy difícil que una empresa se desarrolle en ese ambiente y que pueda exportar de manera eficiente" y, según su opinión, sería mejor establecer un tipo de cambio oficial y generalizado para el comercio exterior y no varios por sectores, que sólo generan confusión y distorsión.

Hay que esperar a ver qué definen finalmente el campo y Economía en los próximos días. Podría llegar un nuevo dólar soja, pero todo indicaría que no es el mejor camino porque es una solución transitoria y demasiado costosa para resolver la problemática de las reservas. La principal apuesta de Massa en este trimestre sería más que nada ir por el lado de atraer fondos de organismos internacionales y avanzar con su idea de conseguir un REPO, tal como lo anunció el día de su llegada al ministerio, pero por el momento, no hubo avances y por eso el acuerdo con China por el swap fue una buena salida de corto plazo, pero en el equipo saben que es tan solo un paso hasta lograr soluciones más de fondo.