La inversión rápida y segura que es furor en la City y paga mucho más que las billeteras virtuales y el plazo fijo
En un escenario financiero donde las tasas bancarias quedaron claramente rezagadas, las billeteras virtuales empezaron a perder atractivo y los fondos money market ya no sorprenden, un instrumento clásico del mercado de capitales volvió a ocupar un lugar central en la estrategia diaria de la City. Se trata de la caución bursátil en pesos, una herramienta simple, de muy corto plazo y con riesgo prácticamente nulo, que hoy se convirtió en la opción preferida para administrar liquidez.
El fenómeno en sí no responde a una moda pasajera, ya que la dinámica de las últimas semanas dejó en evidencia una combinación incómoda para el sistema: escasez puntual de pesos, tasas administradas que no reaccionan y una creciente necesidad de liquidez intradiaria.
En ese contexto, la caución empezó a hacer lo que el resto de los instrumentos no puede: reflejar el precio real del dinero en tiempo real. Así, mientras el plazo fijo y las billeteras siguen atadas a rendimientos prefijados, la caución -este lunes, alrededor de las 16hs- llegó a mostrar picos cercanos al 150% de TNA a un día, para luego normalizarse en torno al 78%.
Ese dato explica por qué hoy la caución volvió a ser protagonista entre traders, tesorerías y ahorristas sofisticados.
Qué es una caución
La caución bursátil es, en términos simples, un préstamo de corto plazo que se realiza dentro del mercado de capitales. Un inversor coloca pesos y otro los toma, dejando títulos como garantía. La operatoria se realiza en mercados regulados, con sistemas automáticos de garantías y compensación que eliminan el riesgo de incumplimiento.
La diferencia central con el plazo fijo no está solo en la tasa, sino en la lógica. El plazo fijo ofrece un rendimiento conocido de antemano, definido por cada banco y prácticamente inmóvil frente a cambios de corto plazo. La caución, en cambio, no promete tasa. Paga lo que el mercado convalida cada día según la oferta y la demanda de pesos.
Por eso puede rendir más cuando sobra liquidez, pero también dispararse cuando el dinero escasea. Esa volatilidad controlada es, justamente, su principal atractivo para la City.
Cómo se opera una caución
Contrario a lo que muchos suponen, operar cauciones no requiere conocimientos técnicos complejos ni grandes montos de dinero. El punto de partida es tener una cuenta comitente en un bróker, algo que hoy se puede abrir de manera completamente digital. Una vez habilitada, el proceso es directo.
El inversor transfiere pesos desde su cuenta bancaria o billetera virtual a la cuenta comitente y, desde la plataforma del bróker, ingresa al menú de operaciones -o mercado-. Allí se selecciona la opción de cauciones y se elige la modalidad colocadora, es decir, prestar pesos al mercado.
En ese momento se define el monto, el plazo —muchos operadores eligen uno o pocos días— y se toma la tasa que surge del mercado. Confirmada la operación, la caución queda activa y, al vencimiento, el capital más los intereses se acreditan de forma automática.
Hay un punto clave que conviene aclarar y es que la caución no se puede rescatar antes del plazo elegido. Funciona como un plazo fijo ultracorto y esa característica obliga a planificar bien la liquidez, pero también le da previsibilidad a la operatoria.
Un caso concreto permite dimensionar por qué la caución volvió a ganar terreno. Con un capital de $100.000 colocado a un día, a una tasa de mercado del 45% de TNA bruta, el resultado final acreditado fue de $115,35 netos. Descontados gastos y comisiones, eso equivale a una TNA efectiva del 42,1%.
La comparación con el resto de las alternativas es inmediata. Frente a una billetera virtual que remunera el saldo al 21% TNA, la diferencia no es marginal ni teórica. En un solo día, la caución permite capturar prácticamente el doble de rendimiento, sin asumir riesgo crediticio y con acreditación automática al vencimiento.
Ese tipo de cuentas explica por qué muchos operadores dejaron de mirar la tasa publicada en las apps y empezaron a seguir con atención lo que pasa todos los días en la rueda de cauciones.
El mapa de tasas hoy
Para entender por qué la caución sobresale, conviene mirar el tablero completo de tasas en pesos. En el sistema bancario tradicional, los plazos fijos siguen ofreciendo rendimientos relativamente bajos. En los bancos de mayor tamaño, las tasas se ubican entre el 21% y el 24,5%, mientras que en entidades más chicas o para no clientes pueden escalar al rango del 27% al 29%. En todos los casos se trata de tasas fijas, definidas de antemano y sin posibilidad de capturar movimientos intradiarios.
Las billeteras virtuales muestran un abanico algo más amplio, con rendimientos que van del 20% -Ualá, Mercado Pago y Personal Pay- al 32% de TNA -como Belo, Carrefour Banco y Fiwind-. Sin embargo, esos retornos suelen estar condicionados por topes de saldo, límites mensuales, promociones transitorias o cambios frecuentes en las condiciones comerciales. La comodidad es alta, pero el rendimiento comienza a quedar más acotado.
Los fondos money market, por su parte, rinden hoy en torno al 25% o 28% de TNA. Son instrumentos líquidos y estables, muy utilizados para administración de caja, pero con un retorno promedio que no se despega del resto del sistema financiero.
La caución bursátil queda claramente fuera de esa media. Su tasa no es administrada ni promocional, sino que surge todos los días del cruce entre oferta y demanda de pesos. Por eso puede pagar más en momentos normales y dispararse cuando aparece tensión de liquidez, como ocurrió recientemente con picos que llegaron a rozar el 150% de TNA antes de normalizarse en niveles cercanos al 78%.
Ese comportamiento explica por qué la caución no se parece a ningún otro instrumento de corto plazo. No promete estabilidad: ofrece tasa.
Por qué llegó al 150% y qué está diciendo el mercado
El salto de la caución a niveles cercanos al 150% de TNA no implica que esa sea una tasa sostenible ni deseable. Lo que muestra es la falta de pesos en momentos muy puntuales del día, últimamente, hacia el cierre de la rueda -17hs-.
Cuando bancos, Alycs o grandes operadores necesitan liquidez inmediata para cerrar posiciones, cumplir con compromisos o cuadrar balances, pagan lo que sea necesario. La caución captura ese stress en tiempo real y luego, una vez que el sistema se reacomoda, la tasa baja, como ocurrió al estabilizarse en niveles más cercanos al 78%.
Ese ida y vuelta es parte natural del mercado y refuerza la idea central de que la caución no es un instrumento pasivo, sino una herramienta táctica.
Riesgos, impuestos y advertencias necesarias
Aunque la caución tiene riesgo operativo prácticamente nulo, no está exenta de cuestiones a tener en cuenta. En algunas jurisdicciones, cada acreditación puede estar sujeta a retenciones de ingresos brutos, lo que obliga a evaluar la conveniencia según el plazo y la frecuencia de uso.
Además, utilizarla todos los días sin planificación puede generar costos fiscales innecesarios. Por eso, la caución funciona mejor como herramienta de liquidez, no como reemplazo permanente de una inversión estructural.
También es clave recordar que, aunque el plazo sea corto, el dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento elegido. No es un instrumento para improvisar, sino para administrar caja con criterio.
En la práctica cotidiana de la City, la caución cumple un rol muy específico. Se utiliza para estacionar pesos que están en tránsito, mientras se espera una oportunidad en bonos o acciones. También funciona como puente entre una venta y una recompra, o como cobertura de liquidez para evitar que el dinero quede ocioso en cuentas que rinden poco.
Los traders más activos siguen de cerca la rueda de cauciones, especialmente hacia el cierre, donde suelen aparecer los mejores precios. No se trata de adivinar picos extremos, sino de entender cuándo el mercado está corto de pesos y aprovechar ese momento.
Nadie en la City la usa como inversión de largo plazo. Se la usa como lo que es: una herramienta quirúrgica de corto plazo, eficiente, simple y rentable. En un mercado donde el costo de oportunidad volvió a ser central, la caución dejó de ser un instrumento olvidado y pasó a convertirse en la caja fuerte del día a día.
Mientras el resto de las tasas siga contenida y la liquidez siga siendo un bien escaso en determinados momentos, todo indica que la caución seguirá reinando como la estrategia ganadora del corto plazo.