2026: ¿Cuántos años tienen que pasar para que caduque una deuda en Argentina?
A la hora de contratar un préstamo o tomar deuda se hace con la intención y seguridad de que se puede abonar la respectiva cuota. Sin embargo, pueden suceder hechos inesperados que desequilibren la economía de las personas y la imposibiliten de cumplir con sus compromisos.
En ese punto surge la duda sobre cuánto tiempo debe pasar para que una deuda caduque y qué supuestos deben darse.
Cuándo caduca una deuda en Argentina
Según el artículo 2562 del Código Civil y Comercial de la Nación, las deudas entre consumidores y usuarios prescriben a los dos años. Luego de ese lapso, toda acción legal que desee hacer el acreedor deja de tener efecto y ya no existe la obligación legal de realizar el pago.
En otras palabras, el acreedor cuenta con ese plazo para reclamar judicialmente el pago de la deuda. El plazo comienza a contarse desde que la obligación es exigible, es decir, desde que el acreedor puede demandar al deudor por el incumplimiento del préstamo.
Sin embargo, es importante tener presente que el plazo puede interrumpirse en algunos casos. Una de las principales formas ocurre cuando el deudor reconoce la deuda, ya sea de forma expresa o implícita, lo que ocasiona que se reinicie el tiempo de la prescripción.
También se suspende si el acreedor comienza acciones legales para exigir el pago, como un juicio o una notificación de deuda. Una vez que la deuda prescribe, el acreedor pierde el derecho de exigir su cobro a través de la justicia, aunque eso no significa que la deuda simplemente desaparezca.
Es decir, si bien el deudor no puede ser obligado judicialmente a pagar, el acreedor puede seguir solicitando el pago de forma extrajudicial o a través de acuerdos privados. De hecho, es muy común que algunas empresas de cobro intenten negociar con los deudores, incluso después de la prescripción.
A pesar de ello, quedará en la buena fe o predisposición del deudor abonarla. Según los expertos, se trata de una herramienta que protege a los deudores de reclamos judiciales tenernos, mientras que, para los acreedores, es un incentivo a no retrasar las acciones legales necesarias para recuperar un dinero prestado.
Por otra parte, en el caso de las tarjetas de crédito, las deudas se basan en la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Santa Fe.
Según la reglamentación, los datos de informes comerciales y crediticios pueden ser guardados por un lapso máximo de 5 años. Cuando se supera ese tiempo, y si no se inició ningún proceso judicial en el medio por parte de los bancos, la deuda de la tarjeta de crédito podría quedar anulada y de esta forma desaparecer la condición en el Veraz.
Cómo se "limpia" el historial en el Veraz
Es de suma importancia comprender que el Veraz no elimina ni agrega las deudas como tal, sino que simplemente refleja la información que mandan los acreedores. Por lo tanto, la forma más simple de "limpiar" el historial consiste en pagar la deuda o llegar a un acuerdo de pago.
Algunas de las opciones más populares son:
- Abonar el total del monto adeudado
- Negociar un plan de cuotas
- Acordar una quita o descuento para cancelar la deuda en un solo pago
Una vez que se canceló la obligación, el acreedor se encuentra obligado a informar la actualización del estado de la deuda. No obstante, esto no es algo inmediato, sino que la información puede demorar de 30 a 60 días desde el pago.
Sin embargo, al abonarla no se elimina de forma automática, sino que aparecen con la leyenda "canceladas", pero, por un determinado lapso, siguen visibles. Según la normativa actual, dichos antecedentes pueden permanecer por hasta 5 años desde la fecha de la mora, incluso si la deuda se saldó antes.
Por lo tanto, puede suceder que un usuario pague una deuda antigua, pero siga figurando en el Veraz, aunque con un estado distinto. Con el paso del tiempo, el antecedente desaparece.