INFORME

Bank of America anticipa una inflación más persistente y ajusta su estrategia en Argentina

Considera que el proceso de desinflación será más lento de lo previsto y que la suba de precios se mantendrá elevada durante más tiempo
Por iProfesional
FINANZAS - 23 de Enero, 2026

Un gigante de Wall Street revisó su visión sobre la economía argentina y modificó su posicionamiento en el mercado local. Bank of America decidió reorientar su cartera hacia instrumentos ajustados por inflación, al considerar que el proceso de desinflación será más lento de lo previsto y que la suba de precios se mantendrá elevada durante más tiempo.

Luego de varios meses de seguimiento del escenario macroeconómico, el banco estadounidense comenzó a privilegiar títulos indexados por inflación. En ese marco, inició compras del Boncer 2027, un bono que ajusta su capital por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Este movimiento implicó el cierre de posiciones previas en deuda nominal, como el Bonte 2030, que fue desplazado en la última revisión de portafolio.

La decisión se apoya en la expectativa de que la inflación argentina persista por encima de lo estimado anteriormente, lo que mejora el atractivo relativo de los instrumentos indexados frente a los bonos a tasa fija.

Rendimientos y lectura del mercado

Bank of America adquirió el Boncer 2027 a un valor cercano a 212 pesos por cada 100 de valor nominal, lo que implica un rendimiento real del 9,6%, calculado con un tipo de cambio contado de referencia de 1.430 pesos por dólar. Según el análisis del banco, los bonos CER mostraron un desempeño inferior al esperado en el último mes, pero ese rezago llevó a una suba significativa de las tasas reales, que pasaron del 6,5% al 9,6%.

Para la entidad, este movimiento responde tanto a factores técnicos como estacionales. Si bien considera que el freno en la desinflación sería transitorio, anticipa que el proceso seguirá siendo persistente en los próximos meses. En ese sentido, los analistas señalaron: "La acumulación de reservas frena la desinflación, pero no la descarrila".

El informe también detalla los principales riesgos asociados a esta estrategia. Entre ellos, menciona una eventual depreciación fuerte del peso, demoras en la implementación de reformas laborales y un aumento de la aversión global al riesgo. Aun así, Bank of America sostuvo que Argentina atraviesa un proceso de transformación estructural que favorece un tipo de cambio real más resistente y estable en comparación con ciclos anteriores.

Bajo ese diagnóstico, la exposición a bonos ajustados por inflación sin cobertura cambiaria aparece como una alternativa relevante en el contexto actual.

Inflación 2026: revisión al alza

En materia de proyecciones, el banco estadounidense revisó su estimación de inflación para 2026 y la elevó al 20% anual, cuatro puntos porcentuales por encima de su cálculo previo. El ajuste responde, según explicó la entidad, a la mayor prioridad que el Banco Central asigna a la acumulación de reservas, una estrategia que podría extender el proceso de desinflación.

Pese a esta corrección, Bank of America mantuvo su expectativa de que el Gobierno sostenga una tendencia descendente de la inflación a lo largo de 2026, aunque a un ritmo más moderado.

Bonos nominales versus bonos indexados

El análisis incluyó una evaluación del comportamiento de los bonos nominales en pesos. Según el banco, estos instrumentos agotaron gran parte de su potencial de suba, mientras que los títulos ajustados por inflación presentan mejores condiciones relativas. El informe destacó que los bonos CER quedaron rezagados frente a los nominales en el último mes, lo que comprimió el breakeven inflacionario a la zona del 14%.

Para Bank of America, este escenario ya fue incorporado por el mercado y abre una ventana para capturar tasas reales elevadas, aunque de carácter transitorio.

Entre las razones que explican la suba de las tasas reales, el banco mencionó la mayor demanda de dinero entre diciembre y febrero, la baja liquidez del Tesoro y la necesidad de renovar vencimientos en un contexto de pagos externos relevantes. La entidad aclaró que este fenómeno no responde a un deterioro del programa económico oficial, sino a factores estacionales y condiciones puntuales del mercado financiero.

Visión macroeconómica y comparación con JP Morgan

En términos generales, Bank of America mantuvo una visión de base positiva sobre la economía argentina, aunque con ajustes en sus proyecciones para 2026. El banco consideró que la administración actual continúa priorizando la acumulación de reservas y la estabilidad cambiaria, incluso a costa de una desinflación más gradual.

En contraste, JP Morgan adoptó una estrategia diferente en el mercado de deuda en pesos. La entidad optó por emisiones a tasa fija de corto plazo, como las Lecap, apoyada en el atractivo de las tasas vigentes tras el último dato de inflación. Según JP Morgan, el carry trade resulta interesante siempre que el dólar mantenga su estabilidad.

El informe de ese banco también advirtió que la deuda local argentina aún no cumple con los requisitos para ingresar a los principales índices de mercados emergentes, un factor que limita el acceso de inversores internacionales al mercado en pesos.

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