El dólar llegó a los $1.500, su valor más alto en el año: qué espera la City para los próximos meses
El dólar oficial rompió en el último día de junio la barrera de los $1.495 que mantenía desde hacía varios días. Llegó a $1.500 en el Banco Nación, un nivel que no tocaba desde el 3 de noviembre de 2025.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio superó los $1.481. La suba mensual ya trepó más de 5,2%, una aceleración que marca un cambio de ritmo respecto a los meses anteriores y que refleja presiones que se acumularon durante cuatro semanas.
Los factores que explican la suba del dólar se mantuvieron firmes en las últimas cuatro semanas. Pero las ruedas de fin de mes son siempre las que muestran mayor presión en el mercado de cambios.
Esa dinámica explica esta nueva escalada. El lunes, el volumen operado en la rueda mayorista superó los u$s817 millones, un ritmo de negocios que no se veía hace más de dos meses.
"Como suele ocurrir en los cierres de mes, el volumen operado en el mercado de cambios aumentó de forma significativa", señalaron desde PPI.
Fue el mayor volumen en las últimas 24 ruedas. Las empresas liquidan pagos, importadores cancelan órdenes pendientes y exportadores cierran operaciones de cobertura.
"Así, cuando falta un solo día para terminar junio, el dólar oficial acumula una suba de 5,2% en el mes, aunque todavía se ubica, cómodamente, a una distancia de 21,9% de la banda superior", agregaron en esa sociedad de Bolsa.
La brecha con el techo de la zona de no intervención del Banco Central sigue siendo amplia. Pero el mercado ya no mira solo ese margen.
Qué hace el Banco Central ante la presión cambiaria
El Banco Central mantuvo la postura de comprar menos dólares durante junio. La estrategia apunta a no ponerle una presión extra al precio de la moneda, permitiendo que el tipo de cambio refleje mejor la oferta y demanda real del mercado.
La autoridad monetaria solo se quedó con u$s25 millones el lunes. Acumula este mes un saldo de u$s1.371 millones, el monto mensual más bajo desde que empezó 2026.
Esa contención en las compras contrasta con el primer cuatrimestre, cuando el BCRA acumuló reservas de forma agresiva.
En paralelo, en el mercado de futuros también se disparó el volumen negociado. La cantidad de contratos operada aumentó 5,39% respecto del viernes.
Las miradas están puestas en la posición que tome el Banco Central al cierre del mes. La decisión sobre el rollover de contratos que vencen será clave.
En PPI señalaron: "Más allá de la dinámica puntual del lunes, el aumento de u$s1.133 millones del interés abierto durante junio (de los cuales u$s692 millones se concentraron en las últimas seis ruedas, coincidiendo con la mayor presión cambiaria), junto con la elevada operatoria en instrumentos dólar linked, refuerza la hipótesis de una mayor oferta oficial de cobertura".
"En ese contexto, la decisión del BCRA sobre el rollover de la posición que vence hoy será relevante para entender la estrategia cambiaria hacia adelante", agregaron.
Los factores que explican la suba del dólar en junio 2026
Las razones detrás de la aceleración del tipo de cambio hay que buscarlas en una combinación de menos oferta y más demanda.
Menos flujos externos de empresas y provincias
La oferta de dólares empezó a mermar este mes. Las colocaciones de obligaciones negociables (ON) de empresas y provincias en el mercado internacional perdieron ritmo.
El boom de emisiones que dominó el primer cuatrimestre se enfrió. Menos deuda colocada afuera significa menos dólares que ingresan al circuito local, lo que reduce automáticamente la cantidad de divisas disponibles para operaciones en el mercado mayorista.
Durante los primeros meses del año, cada semana traía noticias de nuevas colocaciones. Esa ventana se fue cerrando a medida que las condiciones externas se volvieron menos favorables.
El campo también aportó menos
La liquidación de la cosecha gruesa tocó su pico entre abril y mayo. Para junio, el agro ya había volcado la mayor parte de sus divisas al mercado.
Con el grueso de la campaña liquidado, una de las patas que sostuvo la oferta de la primera mitad del año se debilitó. Los productores que retienen granos esperan mejores precios o condiciones fiscales.
La próxima oleada de dólares del campo llegará recién con la cosecha fina, varios meses más adelante.
Más demanda privada por tres frentes simultáneos
Del otro lado del mostrador, la demanda se reactivó con fuerza. Tres factores empujan al mismo tiempo.
El primero es el efecto Mundial. La Copa del Mundo disparó el gasto de los argentinos en el exterior. El turismo emisivo es, mes a mes, una de las principales canillas de salida de dólares.
El segundo es el pago del aguinaldo, una parte del cual suele irse al dólar. Trabajadores que cobran su medio sueldo extra buscan protegerse de la inflación.
Y el tercero es la energía, ya que por el frío se dispararon las importaciones de gas y combustibles. El invierno siempre presiona la balanza energética, pero este año el impacto fue mayor.
El fin del "carry trade" en pesos
A los flujos se sumó un cambio de cabeza en los inversores. Durante meses, la estrategia ganadora fue el carry trade: posicionarse en pesos para capturar tasas más altas que la depreciación esperada.
Mientras el dólar quedó quieto, la apuesta rindió. Los fondos que entraron en Lecaps y bonos cortos ganaron en dólares mientras el tipo de cambio se mantuvo planchado.
Ese esquema empezó a desarmarse en junio. Frente a la expectativa de un tipo de cambio más firme en el segundo semestre, varios inversores cerraron posiciones en pesos y migraron a cobertura en dólares.
El desarme del carry fue gradual, pero acumulativo. Cada punto que sube el dólar convence a más inversores de que es momento de cubrirse.
Un dólar más firme en el mundo
En las últimas semanas el dólar se fortaleció frente a las principales monedas. El índice DXY, que mide su desempeño contra una canasta de divisas, subió.
Esa fortaleza global del dólar hace más difícil para las monedas emergentes mantener estabilidad. Argentina no escapa a esa dinámica internacional.
Pronóstico del dólar: qué precio prevé el mercado para fin de año
Esta suba en el precio del dólar de los últimos días está también impactando en las cotizaciones esperadas para los próximos meses.
En el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), se está negociando un tipo de cambio mayorista de $1.510,5 para fines de julio y de $1.537,5 para el final de agosto.
Intanto, se está convalidando en la City un precio de $1.653 para fines de diciembre. Por lo tanto, se prevé que desde ahora hasta fin de año ascienda un 12%.
Asimismo, si se analizan los pronósticos más alarmistas entre los 46 economistas de bancos y consultoras nacionales y del exterior relevados por el FocusEconomics, tampoco se prevé un salto disruptivo en el mercado.
En base a las consultoras y bancos que más acertaron el precio del dólar en el pasado, iProfesional consideró cuáles son ahora las proyecciones de este grupo selecto para el próximo diciembre. Entre estos referentes, MAPFRE Economics se destaca porque también había acertado en 2023 el precio del tipo de cambio mayorista para fines del 2024. Es decir, durante dos años seguidos fue la entidad que más se acercó a pronosticar el valor que terminó alcanzando el dólar mayorista unos 12 meses después.
También se pueden considerar los pronósticos de las otras 5 consultoras y bancos que más acertaron el valor alcanzado el año pasado. Así, por orden descendente, las estimaciones del tipo de cambio mayorista para fines de 2026 son:
- Invecq Consulting: $1.800
- BBVA Research: $1.731
- Credicorp Capital: $1.670
- Oxford Economics: $1.622
- Itaú Unibanco: $1.600
Entre los analistas que estiman el mayor precio para el tipo de cambio mayorista para diciembre se ubican Empiria Consultores ($1.919), Fitch Ratings ($1.892), Pantheon Macroeconomics ($1.850), MAPFRE Economics ($1.843), LCG ($1.820) e Invecq Consulting y Econviews, ambos con una estimación de $1.800.
$1.711 para fin de 2026.
Por lo pronto, para el Gobierno cambió el escenario ante el menor ingreso estacional de divisas y la mayor demanda. Hasta ahora, puede sostener la señal positiva de compra de reservas, hecho que genera cierta calma en la City. Las próximas semanas serán claves en esta puja por el equilibrio que necesita sostener el Banco Central entre los ingresos y egresos de dólares.