JP Morgan recomienda vender acciones de Intel y pone en duda la recuperación que espera el mercado
Las acciones de Intel registran una de las mayores subas del año en el sector tecnológico. Los inversores apostaron fuerte a que la compañía recuperaría competitividad en la fabricación de semiconductores. También confiaron en que Intel fortalecería su posición en el mercado de la inteligencia artificial.
Pero JPMorgan Chase ve otro panorama. El banco considera que el mercado ya incorporó un escenario de recuperación que todavía no encuentra respaldo en los números reales de la empresa.
En su informe "Top Short Ideas" para el tercer trimestre, el banco incluyó a Intel entre sus principales recomendaciones de venta en corto. La mirada abarca tanto una perspectiva táctica como estructural. JPMorgan considera que la cotización actual refleja expectativas muy superiores a lo que muestra hoy el negocio de la compañía.
La brecha entre precio y realidad preocupa a los analistas. Intel cotiza como si su plan de recuperación ya estuviera consolidado. Los resultados cuentan otra historia.
El diagnóstico de JPMorgan sobre el negocio de Intel
Harlan Sur, analista de semiconductores de JPMorgan, sostuvo que una parte importante de los inversores valora a Intel como si su proceso de recuperación ya estuviera consolidado. Esa valoración no coincide con lo que muestran las divisiones clave de la empresa.
El informe señala que el negocio de fundición de chips opera con dificultades. Esta división es uno de los pilares centrales de la estrategia de Intel para competir con otros fabricantes como TSMC y Samsung.
El área de fundición continúa mostrando ingresos reducidos provenientes de clientes externos y opera con márgenes negativos, según el análisis del banco.
Intel apostó fuerte a convertirse en fabricante para terceros. La idea era que otras compañías diseñadoras de chips contrataran a Intel para producir sus semiconductores. Hasta ahora, esa adopción no despegó.
El banco indica que Intel todavía no logró demostrar una adopción significativa de sus servicios de fabricación por parte de clientes externos. Mientras tanto, sus líneas tradicionales de procesadores también sufren.
Los chips para computadoras personales y servidores enfrentan una competencia cada vez más agresiva. AMD ganó terreno en el mercado de servidores. Apple dejó de usar procesadores Intel en sus computadoras. La participación de mercado de Intel se achica trimestre tras trimestre.
La apuesta fallida por la inteligencia artificial
Durante 2026, Intel se convirtió en una de las empresas que más despertó el interés de los inversores dentro del sector de los semiconductores. El optimismo se apoyó en la posibilidad de que la compañía reconstruya su negocio de fabricación de chips.
Los mercados esperaban que Intel consiguiera contratos con grandes diseñadores de semiconductores. También apostaban a que aumentara su participación en el mercado vinculado a la inteligencia artificial.
El avance de las tecnologías de IA incrementó la demanda global de infraestructura informática. Los procesadores especializados para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial se convirtieron en el segmento más dinámico del sector.
Ese boom llevó a los mercados a seguir de cerca los planes de inversión y expansión de las principales empresas del sector. Nvidia dominó ese mercado con sus GPUs. Intel intentó competir pero no logró capturar una porción significativa.
Para JPMorgan, esa expectativa aún no se refleja plenamente en los fundamentos operativos de Intel. Los chips de IA de la compañía no ganaron tracción. Los grandes clientes de data centers siguen prefiriendo a Nvidia o diseñando sus propios procesadores.
Otras compañías bajo la misma evaluación de JPMorgan
Intel no fue la única empresa incluida por JPMorgan entre sus principales ideas de venta en corto para el tercer trimestre. El informe también incorporó a Moderna, Avis Budget Group, IREN y Wix.
En el caso de IREN, el banco advirtió que una mayor competencia entre proveedores de infraestructura con alta capacidad de procesamiento gráfico (GPU) podría ejercer presión sobre los precios del mercado. Esa compresión de márgenes afectaría la rentabilidad futura.
Respecto de Wix, el informe sostiene que el crecimiento de plataformas de desarrollo de sitios web basadas en inteligencia artificial podría reducir parte de su ventaja competitiva. Esas herramientas de IA podrían trasladar usuarios hacia servicios con menores márgenes y erosionar el modelo de negocio actual de la compañía.
Moderna también enfrenta desafíos según JPMorgan. La demanda de vacunas de ARN mensajero se normalizó después del pico de la pandemia. Los ingresos recurrentes proyectados podrían no cumplirse.
Avis Budget Group completa la lista. El negocio de alquiler de autos enfrenta presión en sus márgenes por el aumento de costos operativos y una competencia más intensa.
Según JPMorgan, el elemento común entre estas compañías no es necesariamente un deterioro de sus negocios. El problema es otro: las expectativas del mercado sobre su crecimiento podrían haberse adelantado al ritmo de ejecución de sus planes.
En ese contexto, el banco considera que los inversores deberán seguir de cerca la evolución de los resultados operativos de estas empresas. Solo así podrán determinar si logran cumplir las proyecciones que actualmente reflejan sus valuaciones en el mercado.