Con el BCRA blindado por Milei, prevén que el peso será hasta 20% más fuerte incluso con un gobierno kirchnerista
Puntos importantes
La reforma de Javier Milei al Banco Central sería un antes y un después para el peso, según el mercado. El proyecto que el Presidente expuso anoche por Cadena Nacional, con el que buscará modificar la Carta Orgánica y borrar los cambios que aplicó Cristina Kirchner en 2012, le devolverá a la autoridad monetaria su misión principal: preservar el valor de la moneda. El "blindaje", con independencia de los gobiernos de turno y freno a "la maquinita" de imprimir pesos, agregaría fortaleza monetaria. El efecto se reflejaría en menor inflación y mayor estabilidad cambiaria.
El "blindaje" que propone Milei no aplica sólo para esta administración, sino que busca otorgar estabilidad monetaria y cambiaria a largo plazo, incluso bajo gestiones de otro signo político. En ese sentido, Max Capital calcula que el peso podría ser entre 15% y 20% más fuerte de lo que sería con una gestión "populista" si existiera una Carta Orgánica del BCRA sólida, que limite la emisión de pesos para financiar el déficit fiscal e indirectamente imponga disciplina en las cuentas públicas, tal como propone Milei.
El bróker de bolsa afirma que, si bien podría buscarse la manera de financiar indirectamente al Tesoro, limitarlo de manera directa sería un "avance significativo" y debería jugar a favor de la fortaleza de la moneda. Por ejemplo, antes de los cambios que introdujo el kirchnerismo en 2012, el tipo de cambio "libre" a precios actuales (y ajustado por términos de intercambio) se ubicó en los siguientes promedios:
- Entre 2006 y 2012: $2.310.
- Entre 2012 y 2014: $2.530.
- Entre 2020 y 2023: $3.400.
De acuerdo con el análisis, bajo administraciones peronistas posteriores a 2012, el promedio del tipo de cambio "libre" a precios actuales fue de $3.000, muy superior respecto a los $2.300 que promediaba antes de la reforma que aplicó el segundo gobierno de Cristina Kirchner. El bróker de bolsa destaca que la diferencia de 30% de la cotización real se explica principalmente por la dominancia fiscal, las restricciones cambiarias y un mayor uso del "impuesto inflacionario", especialmente durante las cuarentenas por la pandemia del Covid-19.
Las cotizaciones anteriormente mencionadas, calculadas a precios de hoy, distan mucho del tipo de cambio actual: ahora, el precio del dólar oscila por debajo de los $1.500 en el segmento oficial mayorista. Es decir, menos de la mitad del promedio con el que operó durante la gestión del expresidente Alberto Fernández. Si bien aún existen restricciones cambiarias, principalmente para empresas, el "cepo" actual es mucho más laxo que el que hubo en la administración anterior y durante el segundo mandato de Cristina Kirchner.
Reforma del BCRA: fin a la "estafa" a los argentinos y a la "bestialidad" de Cristina Kirchner
Milei fue categórico con el conjunto de reformas estructurales "más importante de los últimos 91 años", con el que buscará "ponerle fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política": en su presentación de anoche, destacó que la tasa de inflación acumulada desde la creación del BCRA (1935) asciende a más de 12 trillones por ciento y desde el fin de la convertibilidad (2002) es de 168.500 por ciento. Por lo tanto, consideró que la entidad ha sido una herramienta para posibilitar "el robo de la alta política".
El Presidente precisó que el proyecto de ley que enviará al Congreso concentrará cinco premisas principales:
- Eliminar la "bestialidad" de los cinco objetivos que incorporó Cristina Kirchner en 2012 para el BCRA, entre los que se encuentra el "desarrollo económico con equidad social". Así, vuelve a otorgarle a la entidad una sola misión principal: "preservar el valor de la moneda".
- Prohibir de manera taxativa, tanto directa como indirecta, la financiación monetaria del BCRA a la Nación y las provincias.
- Blindar al presidente y directorio de la entidad de "los atropellos de la política": se mantiene el mecanismo de designaciones, pero las remociones requerirán el aval de dos tercios de Diputados y el Senado.
- Restringir el pago de dividendos por los resultados derivados por la prestación de los servicios de liquidez. Los resultados asociados al manejo de la cartera del Central sólo podrán ser girados al Tesoro Nacional para la cancelación de deuda. Además, se elimina la "estafa" de las Letras Intransferibles.
- Sumar el concepto de "grillete fiscal", que prohíbe al Congreso aprobar un Presupuesto deficitario. En caso de déficit durante varios meses consecutivos, el Congreso deberá actuar para volver al equilibrio. De no hacerlo, se aplicará un "shutdown", que obliga a frenar actividades no esenciales del Estado cuando se excede el gasto público. Este freno aplicará sólo para la política y no para los gastos vinculados a las personas y subsidios, que quedarán exceptuadas del régimen.
Blindar el futuro del peso y menos volatilidad en las elecciones de 2027
"La modificación de la carta orgánica del Banco Central de 2012, recientemente criticada por Milei, introdujo tres cambios principales. El cambio más importante fue la modificación de su misión principal, hasta entonces grabada en la entrada de mármol del edificio de la entidad y ahora cubierta por un nuevo cartel de yeso, una metáfora del deterioro del Banco Central durante el kirchnerismo. En términos prácticos, aquella reforma permitió una mayor utilización del impuesto inflacionario", resaltan el equipo de research de Max Capital.
Por su parte, los analistas de Banco Galicia sostienen que una mayor independencia del BCRA constituye una condición necesaria para fortalecer la credibilidad de la política monetaria y reducir la probabilidad de futuros episodios de "financiamiento inflacionario" del gasto público. En otras palabras, "el objetivo implícito de la reforma de la Carta Orgánica no sería únicamente alcanzar la estabilidad de la moneda, sino institucionalizar un conjunto de reglas que sobrevivan a la administración actual y contribuyan a fortalecer la credibilidad del régimen macroeconómico argentino en el largo plazo".
"Los avances para fortalecer la autonomía formal del BCRA podrían contribuir a reducir parte de la incertidumbre asociada al ciclo electoral de 2027. Es probable que la magnitud de la volatilidad siga dependiendo de qué fuerzas políticas compitan y los programas que propongan. Sin embargo, al elevar los costos legales e institucionales de un eventual retorno al financiamiento monetario del déficit fiscal, la reforma de la Carta Orgánica tendería a acotar el conjunto de políticas disponibles para futuras administraciones." En ese caso, incluso cuando las elecciones representen volatilidad para los activos, la probabilidad de una reversión abrupta del régimen monetario se vería reducida", remarcan.
De acuerdo con Banco Galicia, las experiencias de países de la región, como Chile, Perú, México y Colombia, muestran que la autonomía de los bancos centrales, acompañada por límites estrictos al financiamiento del gobierno y marcos institucionales sólidos, ha sido un "elemento clave" para sostener la estabilidad monetaria. Sin embargo, resalta, la evidencia regional también indica que estas reformas sólo resultan duraderas cuando están acompañadas por disciplina fiscal. Por lo tanto, sostiene que la autonomía monetaria y el equilibrio de las cuentas públicas deben entenderse como pilares complementarios.
Exfuncionarios del BCRA también acompañan la reforma
Fundación Capital, conducida por Martín Redrado, ex presidente del BCRA entre 2004 y 2010, resalta que la modificación de la Carta Orgánica no es un tema ajeno a la vida diaria de las empresas: es transversal a todos los sectores, ya que está vinculada con la estabilidad económica a largo plazo. Afirma que el país necesita transformar la discusión sobre esta reforma en un punto de inflexión, con un enfoque que sobreviva a los gobiernos de turno y le devuelva a los argentinos una institución esencial para desarrollar una estrategia de crecimiento sustentable.
"Incluso antes de modificar la ley, hay cosas que se pueden hacer en pos del objetivo de estabilidad. En el tránsito hacia una nueva Carta Orgánica se debe clarificar el régimen monetario y cambiario, que vaya más allá de la coyuntura del día a día. La política monetaria no ha mostrado un horizonte de largo plazo claramente definido, aunque en el camino se han ido corrigiendo algunos errores del pasado. La falta de un sendero claro genera interrogantes sobre la continuidad del esquema monetario ante un eventual cambio en las condiciones macroeconómicas", afirma.
De acuerdo con el análisis, la mejor contribución que puede hacer un banco central al crecimiento y al empleo es "jerarquizar el objetivo de la estabilización de los precios y asegurar la estabilidad monetaria y financiera (con el factor diferencial de que Argentina es un país bimonetario de hecho)". En cuanto a esto último, destaca que las experiencias internacionales en países emergentes muestran que uno de los principales retos de las autoridades monetarias es la administración de los flujos financieros globales.
"La volatilidad que hoy muestran los mercados de capitales hace necesarias políticas anticíclicas que permitan amortiguar 'shocks externos' que afecten nuestras economías. La experiencia muestra que las formulaciones excesivamente amplias de los objetivos de la institución, como la que se incorporó en 2012 ('promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social'), pueden diluir prioridades y abrir la puerta a subordinar la estabilidad de precios a urgencias fiscales, políticas o electorales", sostiene.
Independencia y coordinación, las claves para un ex titular del BCRA
De acuerdo con el informe elaborado por el equipo de Redrado, en base a las enseñanzas y modelos probados acá y en otros países, se debe dotar al Banco Central de independencia funcional, orgánica y de objetivos que resulten robustos frente al ciclo político argentino. En ese sentido, afirma que la definición de un nuevo marco institucional para el BCRA debe tener dos características:
- Independencia operacional. Es decir, sin injerencia del Poder Ejecutivo en el manejo de los instrumentos de política.
- Coordinación con el resto de la política económica (sin subordinación).
"De este modo, una nueva Carta Orgánica debe eliminar toda vía de financiamiento al Tesoro Nacional, tanto en pesos (derogando el artículo 20, que autoriza adelantos transitorios al Gobierno), como en dólares (mediante la utilización de reservas internacionales a cambio de Letras Intransferibles). En países como Brasil (1988), Chile (1980) y Perú (1993) incluso se establecieron resguardos constitucionales fuertes para evitar que el banco central sea la ventanilla financiera del gobierno", detalla.
Además, según el análisis, sería conveniente revisar la posibilidad (prevista en el artículo 28) de integrar parcialmente los requisitos de efectivo mínimo (encajes) con títulos públicos, porque a través de la tenencia de bonos del Tesoro Nacional se constituye una forma indirecta de financiar al Gobierno. Considera que esta modificación debería ser compensada progresivamente por una baja en igual magnitud de los encajes, lo que permite converger hacia parámetros internacionales e impulsar el crédito.
"Sin un marco institucional que impida volver a financiar el déficit fiscal con emisión monetaria y sin autoridades que puedan ejercer su mandato con independencia, la estabilidad será transitoria. Argentina necesita un Banco Central independiente, pero coordinado, con una misión clara, reglas estables y capacidad para afrontar los desafíos futuros", resalta.
Por la historia inflacionaria del país, destaca, deben evitarse las vías de emisión monetarias que puedan comprometer la estabilidad. A la vez, se debe impedir el financiamiento al sector público y se debería evitar emitir para financiar al sistema financiero y que éste otorgue financiamiento al sector público o al sector privado. Por ende, sostiene, corresponde revisar el artículo 17, inciso F, que admite adelantos del BCRA al sistema financiero para crédito productivo.
"También es imprescindible blindar la nueva Carta Orgánica para reducir el riesgo de que sea modificada ante cada cambio de gobierno. Así, una ley de esta naturaleza debería surgir de un acuerdo político amplio y ser aprobada por una mayoría especial, con mecanismos institucionales que eleven el costo de su modificación", remarca.
Fundación Capital sostiene que es clave avanzar hacia reglas que trasciendan a la administración de turno. Afirma que el desafío también consiste en la consolidación de un régimen monetario claro y duradero, junto con la implementación de una regla fiscal intertemporal con sustento legal, un esquema cambiario orientado a la eliminación de restricciones para converger hacia un mercado único y libre de cambios en el menor plazo posible y una reducción de la carga impositiva. En conjunto, estos elementos "contribuirán a la estabilización y el crecimiento sostenido con generación de empleo".