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ALERTA

El riesgo país superó los 450 puntos, tocó máximos en 2 meses y alerta a inversores

Los inversores observan con preocupación la caída de acciones y títulos argentinos, en un contexto de alta volatilidad financiera y presión cambiaria
07/08/2026 - 16:17hs
El riesgo país superó los 450 puntos, tocó máximos en 2 meses y alerta a inversores

El riesgo país volvió a perforar la barrera de los 450 puntos básicos este viernes. El indicador que elabora JP Morgan avanzó 1,3% y alcanzó su nivel más alto desde junio, impulsado por una nueva caída en los bonos soberanos argentinos.

La suba acumula 3,9% en la semana. Los títulos en dólares operan a la baja en Wall Street, presionados por un contexto internacional menos favorable para los activos de mercados emergentes.

La mayor aversión al riesgo llevó a muchos fondos de inversión a reducir posiciones en deuda de países con mayor volatilidad. Argentina quedó en el medio de esa ola vendedora que sacude a las economías más frágiles.

El movimiento del riesgo país se explica por una dinámica simple: cuando los bonos caen, el rendimiento que exigen los inversores aumenta. Y en consecuencia, también lo hace el índice que mide la brecha entre bonos argentinos y treasuries estadounidenses.

Qué pasó con las ADRS y la Bolsa porteña

El panel líder de la Bolsa porteña no tuvo mejor suerte. El S&P Merval retrocedió 0,2% a 3.095.124,01 puntos básicos en la última rueda de la semana.

Medido en dólares, el golpe fue más duro. El índice se hundió 1,7% a 1.955,25 unidades, su piso más bajo desde mayo.

Entre las acciones locales que más cayeron se destacó Loma Negra, con un descenso del 3%. BYMA retrocedió 1,6% en una jornada marcada por el pesimismo generalizado.

En Nueva York, los ADRs argentinos profundizaron las pérdidas. Loma Negra lideró las bajas con un desplome de 3,8%. Le siguieron Grupo Supervielle con -1,9% y Banco Macro con -1,4%.

La inflación de CABA trepó al 2,9% y sorprendió al mercado

En medio de la turbulencia financiera, llegó otro dato que sacudió a la city. La inflación de julio en la Ciudad de Buenos Aires saltó al 2,9%, según difundió este viernes el Instituto de Estadística y Censos porteño.

El número tomó por sorpresa a economistas y analistas. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que publicó el Banco Central el jueves había arrojado una estimación promedio del 2% para la inflación de julio.

Si bien esos pronósticos apuntan al IPC Nacional que elabora el INDEC, lo cierto es que nadie esperaba un dato tan elevado en CABA. La pregunta que surgió de inmediato fue inevitable: ¿se aceleró la inflación en Argentina?

A primera vista, la diferencia parece encender una señal de alerta. Sin embargo, distintas consultoras que monitorean semanalmente la evolución de los precios en el país plantean que no hay que confundirse.

Por qué el dato porteño no refleja lo que pasará con el IPC nacional

La clave está en la composición de ambos índices: el receso invernal tuvo un impacto extraordinario sobre los rubros vinculados al turismo, que tienen un peso mayor dentro de la metodología utilizada por la Ciudad que en la medición nacional.

Durante julio, los mayores incrementos se observaron en servicios directamente ligados a las vacaciones. Los números son contundentes y explican gran parte del salto del IPCBA.

Los servicios de alojamiento treparon 29,1% en el mes. Los paquetes turísticos avanzaron 26%, mientras que el transporte aéreo se disparó 21,7%.

El alquiler de vivienda, en tanto, subió 1,8%. Todos estos componentes empujaron con fuerza el IPC porteño, pero su incidencia es menor dentro del índice elaborado por el INDEC.

Un informe de la consultora PxQ realizó un ejercicio de sensibilidad que muestra el efecto de esa diferencia metodológica. La conclusión es clara: si al IPC de la Ciudad se le descuenta el mayor impacto de esos rubros, el índice nacional resultaría aproximadamente 0,9 puntos porcentuales inferior.

En otras palabras, una inflación del 2,9% en CABA puede convivir con un IPC nacional en torno al 2%. No existe contradicción entre ambos indicadores cuando se analizan sus diferencias de composición.

Eso no significa que el dato del INDEC ya esté definido. El informe de PxQ advierte que todavía quedan variables decisivas por conocer, especialmente la evolución del rubro "Alimentos y bebidas no alcohólicas".

Ese capítulo representa casi el 30% de la canasta utilizada por el organismo nacional y suele tener un fuerte impacto sobre el resultado final. El dato oficial se conocerá la próxima semana.

Qué esperan los economistas para el dólar y la inflación

El REM mostró que las consultoras y entidades financieras esperan que se profundice la curva de desaceleración del índice de precios al consumidor entrado el segundo semestre.

Para el tipo de cambio, las proyecciones apuntan a un dólar oficial promedio de $1.652 en diciembre de 2026, equivalente a una suba interanual de 14,1%.

Esa previsión sugiere que el mercado continúa anticipando un ritmo de depreciación inferior al de la inflación proyectada. La expectativa se mantiene en línea con el esquema cambiario vigente que maneja el Gobierno.